Ana, mon amour (2017) de Calin Peter Netzer – Crítica

«Ana, mon amour describe el camino por la cuerda floja de las emociones, los obstáculos y los sentimientos de los protagonistas. Y con gran sabiduría, nos narra cómo esos papeles se van invirtiendo»

Han pasado unos días desde que vi la película y aún estoy conmovido. Y lo que me conmueve, más que la historia, es el modo de contarla. Si en el cine ya está todo dicho, lo que hace que valga la pena acudir a él son justamente las formas, los modos, los ángulos, las miradas, la sensibilidad con que se nos cuenta, la pedagogía propuesta. Estamos hablando, pues, de una historia y de una mirada que el director, en este caso, Calïn Peter Netzer, nos propone. De tal modo, que Ana, mon amour es una disección profunda del cosmos interior de una pareja. Dos personas que se transmutan, que sufren, que se observan y que, al mismo tiempo, son observados por la vida que les ha tocado vivir.

Calïn Peter Netzer se maneja con precisión de cirujano, pero la acción de su bisturí no es agresiva, moralizante o pontificadora. Más bien, nos muestra la evolución de una pareja de un modo que se acerca más a lo que haría un psicólogo que lo que haría un cirujano. Esta transmutación ocurre como si la voluntad de las personas fuera insignificante. Es decir, Calïn Peter Netzer nos muestra cómo un vínculo entre dos personas (y sus respectivos mundos) arrastra con fuerza a sus participantes, como si fueran llevados a bailar sin querer bailar. O, cuanto menos, sin haber querido estar bailando al son de determinada música. Vayamos por partes.

Tenemos a Ana, una mujer que vive amenazada por crisis de miedo y angustia. Por el otro lado, tenemos a su pareja, Toma, un hombre que vive orbitando entorno a Ana. O mejor dicho, en torno a las crisis de Ana. También vemos a otros miembros del cosmos de Ana y Toma. En concreto, a un psicoanalista y a un sacerdote confesor de la Iglesia Ortodoxa. Estos dos personajes, aunque discretos, son tremendamente importantes en el desarrollo filosófico y moral de la historia. Por tanto, pues, la religión, la fe, la necesidad de resolver y superar los traumas, las carencias, los tótems y los tabúes.

Así pues, Ana, mon amour describe el camino por la cuerda floja de las emociones, los obstáculos y los sentimientos de Ana y Toma. También, y con gran sabiduría, nos narra cómo esos papeles se van invirtiendo. Es así como Calïn Peter Netzer toma el plomo, las crisis de ansiedad, que inicialmente están personificadas en la figura de Ana, explicándonos cómo este plomo luego se va encarnando en Toma, a la par que Ana consigue dar un vuelco a su vida. O lo que es lo mismo, esa crisis con la que se abre Ana, mon amour es un troquel que mantiene en danza a dos personas. Como una bisagra a través de la cual basculan dos seres vulnerables y fuertes a un tiempo. Y cuando este troquel experimenta un cambio, afecta a ambas partes, hasta hacer que lo que cada uno representa en el contexto de la historia se vaya invirtiendo. En definitiva, un hecho biográfico en la vida de Ana, en relación a su padre, se convierte en el articulador de la relación. De este modo, este hecho sirve para poner encima de la mesa la vulnerabilidad y la necesidad de auxilio por parte de estas dos personas. La conclusión a la que se puede llegar es que las relaciones profundas parecen estar patroneadas por una emoción incrustada en la biografía (inicialmente en la de Ana).

Además de la historia, muy rica en aprendizajes, lo que más me gustó de Ana, mon amour ha sido la actuación, muy especialmente la de los actores que encarnan a Ana y a Toma, respectivamente Diana Cavalloti y Mircea Postelnicu.

Sinopsis Los jóvenes Toma y Ana se conocen en la universidad, se enamoran y se casan. Toma cuida de ella y parece estar al mando de la situación, cuando, en realidad, únicamente está gravitando en torno a una mujer a la que no puede comprender. Cuando Ana vence sus miedos y logra triunfar, Toma permanece aislado, intentando comprender el torbellino que ha sido su vida con ella, enmarcado en la profunda represión y los tabúes de la sociedad de Rumanía.
País Rumanía
Director Calin Peter Netzer
Guion Călin Peter Netzer, Cezar Paul Bădescu, Iulia Lumânare
Fotografía Andrei Butică
Reparto Mircea Postelnicu, Diana Cavallioti, Carmen Tanase, Vasile Muraru, Adrian Titieni, Tania Popa, Igor Caras-Romanov, Ionut Caras, Ioana Flora, Vlad Ivanov, Elena Voineag, Razvan Vasilescu, Irina Noaptes, Meda Andreea Victor, Iulia Lumânare, Anghel Damian
Género Drama
Duración 127 min.
Título original Ana, mon amour
Estreno 25/08/2017

Calificación7
7

Comparte este artículo

Jesús Gabriel Gutiérrez

Mentor literario. Escritor. Filósofo. Prospectivista y astrólogo. Me interesa la historia y el hilo que sale de ella y nos conecta con el futuro.

No hay comentarios

Añade tu comentario