Cantábrico, los dominios del oso pardo (2017) – Crítica

«Si algo caracteriza a Cantábrico es la continua belleza y grandilocuencia de sus imágenes que permite al espectador conocer y ver en primera persona cómo la fauna y flora vive al margen de la perspectiva del ser humano»

En 2013 Joaquín Gutiérrez Acha recorrió de punta a punta el río andaluz donde descubrió y capturó la belleza, los misterios y rarezas del entorno que rodea la mitad sur de la península. Después de Guadalquivir, el gran viaje de un superviviente, Gutiérrez Acha se traslada al norte y en este caso hace protagonistas a la fauna y flora del Cantábrico con Cantábrico, los dominios del oso pardo.

Nos encontramos ante un documental de naturaleza que muestra el ciclo de la vida, un círculo cerrado al que todos los protagonistas de Cantábrico están destinados a permanecer para siempre. Nacen, se reproducen y mueren. Este proceso estructura su planificación con un orden narrativo marcado por las estaciones del año. Los animales del Cantábrico se ven obligados una y otra vez a adaptarse a las condiciones de su entorno, donde la voz en off se convierte en el único nexo que hace fluir las secuencias para que lleguen al espectador, un ser vivo bastante más complicado.

El director conoce y aplica las herramientas tradicionales del género documental a la perfección, logrando así una efectiva realización. Si bien, el ecosistema sigue su ciclo evolutivo sin margen a la improvisación, la película se envuelve en una sucesión de imágenes brillantes e ingeniosamente capturadas pero en muchas ocasiones carentes del hilo conductor, salvo el ya mencionado e indiscutible, “nacen, se reproducen y mueren”.

Me temo que deposita todas las energías en el supremo poder de las imágenes. Logra la recepción de un mensaje muy definido pero con apenas ventanas a la creación y el riesgo narrativo. Además, creo que la duración juega en su contra, haciendo que el espectador vea un par de veces cómo el gato montés caza y se come a una de sus presas roedores.

En definitiva, si algo caracteriza a este largometraje, es la continua belleza y grandilocuencia de sus imágenes que permite al espectador conocer y ver en primera persona cómo la fauna y flora vive al margen de cualquiera que sea la perspectiva del ser humano. Todo en su evolución tiene un por qué, toda acción tiene su reacción y todo objetivo tiene su fin. Cantábrico es inteligente, bonito y pedagógico.

He visto un documental de naturaleza estrictamente purista y pese a lo comentado sorprendentemente entretenido. Pero no puedo parar de repetir el “nacen, se reproducen y mueren” como si fueran los únicos cimientos de la película. Espero no sea lo que le ocurra a esta en su camino por este mundo lleno de obstáculos y logre adherirse a las palabras de Darwin: adaptarse o morir.

Sinopsis En el norte de la Península Ibérica se levanta una gran cordillera de más de 400 Km. como si se tratara de una gran muralla paralela a la costa del Mar Cantábrico. En su otra cara, la cordillera Cantábrica está repleta de cañones y bosques. Gracias a la influencia del mar y las elevadas precipitaciones, se ha originado una amplia vegetación en los bosques, y es el lugar perfecto para esconder un gran número de animales y otras formas de vida que conviven desde tiempos remotos. Pero sobre todo, es el territorio de una de las criaturas más impresionantes del hemisferio norte: el oso pardo cantábrico. Es el reino de los bosques, de los caballos salvajes, la tierra donde los lobos ibéricos se esconden tras la niebla, y el lugar donde la fantasía y la realidad caminan juntas.
País España
Director Joaquín Gutiérrez Acha
Guion Joaquín Gutiérrez Acha
Música Pablo Martín Caminero
Fotografía Joaquín Gutiérrez Acha
Género Documental
Título original Cantábrico (Los dominios del oso pardo)
Estreno 31/03/2017

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Clasificación6
6

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Marta Fernández Jiménez

Graduada en Comunicación Audiovisual y Dirección de Series de Ficción, ha desempeñado el puesto de Script en cine en varios proyectos. Su sensación preferida es la que le genera estar entre las cuatro paredes de un rodaje.

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