Dos buenos tipos (2016), de Shane Black – Crítica

Dos buenos tipos

«Dos buenos tipos es puro divertimento con carpintería de cine negro. En ella el surrealismo más extremo parte de situaciones completamente verosímiles.»

El cine cubre una parte de nuestro tiempo de ocio. Y quien dice ocio dice diversión. Quien va al cine, lo hace con la intención de pasar un buen rato. El aburrimiento, el hastío, la falta de imaginación, el sopor y la estupidez, no son, precisamente, lo que busca el espectador; y, sin embargo es lo que frecuentemente se encuentra. De ahí que, cuando se ve una película que entretiene, divierte, hace reír hasta correr el riesgo de desencajar las mandíbulas, se agradezca. The Nice Guys (2016, Dos buenos tipos) pertenece a este tipo de cine.

La película no es del todo original. En la historia del cine, no son raras las comedias de género negro. Incluso hay series televisivas que fueron por ese camino: desde Starsky y Hatch (1971) hasta Monk (2002), pasando por Loca Academia de Policía (1984). Hasta Woody Allen penetró en el género con Toma el dinero y corre (1969). Los ejemplos podrían multiplicarse, pero el aquí y el ahora es lo que importa: lo que nos hará reír en la primavera de 2016 es Dos buenos tipos, así que vale la pena que nos centramos en este producto.

Coinciden en esta película una serie de felices circunstancias. La primera de todas es la elección de los protagonistas, Ryan Gosling y Russell Crow, consumados actores que encajan en cualquier registro que se exija de ellos. Se les nota en estas películas, distendidos y cómodos. Como si se aplicaran la filosofía taoísta del “actúan sin actuar”; simplemente dejan que por sus labios y en la expresividad de sus gestos, fluya un buen guión. Parece como si no se esforzaran y les gustara lo que están haciendo. A veces, los actores consagrados tienen la mala ocurrencia de aparecer en películas “alimentarias”, impropias de sus carreras, ligeras como el papel de fumar y fatuas como la prensa del corazón. A veces aparecen desganados y en otras no tienen ni la delicadeza de esforzarse por respeto al espectador. Clooney, De Niro y tantos otros, han hecho este tipo de películas, proyectos inconsistentes que engordaban la cuenta corriente de estos ídolos de Hollywood. Engaños para el espectador que espera algo más de ellos. Esta no lo es. Guión bien elaborado, dirección hábil, producción esmerada, localizaciones correctas, ritmo narrativo trepidante, interpretación con momentos de genialidad. Dos buenos tipos es cualquier cosa menos una película “alimentaria”.

El guión es obra de Shane Black que, al mismo tiempo, dirige la película. Hasta ahora no ha sido un director prolífico. Esta es la quinta cinta que dirige. Pero se trata de un veterano en la industria del cine: ha ejercido como guionista, actor, productor y director en veinticinco películas, algunas de las cuales fueron verdaderos éxitos de taquilla: Arma Letal (1987) como guionista, El último Boy-scout (1991) como productor y guionista, Mejor… imposible (1997) como actor o Kiss kiss, bang bang (2005) como director. Black conoce, pues, el cine desde todos los ángulos posibles.

La película imita el cine negro de los años 70. Durante la proyección aparecen todos los elementos presentes en aquel tipo de películas y series. El efecto final es una sorprendente mezcla de comicidad que no da tregua al espectador. Y lo mejor de todo es que el disparatado guión tiene visos de verosimilitud gracias a la perfecta concatenación de las escenas.

Todos los equívocos y las situaciones cómicas giran en torno a dos personajes: un detective y un matón que se ven forzados a colaborar en el misterioso caso de la desaparición y muerte de una porno-star. A medida que avanza la película, las situaciones se van complicando y demuestran como el surrealismo más extremo puede derivar de situaciones completamente reales. La trama de la película está compuesta por una sucesión de gags perfectamente milimetrados como las piezas de una máquina de precisión o como las evoluciones de los bailarines del Bolshoi: ligeros pero perfectos. La comicidad en la versión original queda reforzada por la dicción particular de Ryan Gosling que aporta otro elemento de gran comicidad.

No es, desde luego, una película de arte y ensayo, ni se barajan en su metraje grandes ideas filosóficas. Es puro divertimento con carpintería de serie negra. Trivial, naturalmente, pero es que hay que desconfiar de aquellos directores que solamente nos quieren ilustrar sobre grandes ideas (opacas y pesadas como el plomo), concienciar sobre los problemas del medio ambiente, sobre el hambre en el mundo, las ballenas a salvar o decirnos algo sobre la diferencia entre esencia y sustancia. Lo que no ofrece Dos buenos tipos es diversión, sólo diversión y nada más que diversión. En una comedia negra de este tipo, lo intolerable sería el gag por el gag (como en las películas del Mel Brooks de los 80); aquí, los personajes están bien dibujados y sus trazos perfectamente marcados, casi a cincel. Humor, pero humor entretenido e inteligente.

Russell Crow es uno de los dos “buenos tipos” a los que alude el título, el “cara palo”, inconmovible, con la complexión propia del matón y la rigidez facial de un Buster Keaton. Gosling, por su parte, el impresentable detective, sin escrúpulos ni moral, aspecto burlón capaz de improvisar cualquier triquiñuela para compensar su endeblez física. La combinación funciona y resulta atractiva. La presencia fugaz de Kim Basinger, que parecía modelada para encarnar a las mejores mujeres fatales del cine negro, se agradece como guinda del pastel. A sus 62 años no le pesa en el rostro más bótox que el imprescindible en Hollywood y sigue desatando pasiones por aquello de “donde hubo mucho siempre queda algo”.

Película recomendable para pasar una buena tarde. Disfrutable para un amplio espectro de público unido por el simple deseo de pasarlo bien y sin complicaciones. Si este es su caso, vaya a verla. Me lo agradecerá.

Dos buenos tipos

Sinopsis Ambientada en Los Ángeles durante los años 70, gira en torno al detective Holland March y el matón a sueldo Jackson Healy, los cuales se ven forzados a colaborar para resolver el caso de una joven desaparecida, la muerte de una estrella porno y una conspiración criminal que llega hasta las altas esferas.
País Estados Unidos
Director Shane Black
Guión Shane Black, Anthony Bagarozzi
Música David Buckley, John Ottman
Fotografía Philippe Rousselot
Reparto Ryan Gosling, Russell Crowe, Matt Bomer, Kim Basinger, Yvonne Zima, Keith David, Margaret Qualley, Beau Knapp, Angourie Rice, Daisy Tahan, Abbie Dunn, Michael Beasley, Joanne Spracklen, Dale Ritchey, Terence Rosemore, Chace Beck
Productora WB / Silver Pictures / Waypoint Entertainment / Misty Mountains
Género Comedia
Duración 116 min.
Título original The Nice Guys
Estreno 10/06/2016

Trailer

Calificación9
9

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Amor Díaz Boyero

Trabaja en el mundo editorial, y le gusta la arquitectura, viajar, el cine, la robótica-nanotecnología, hacer tortilla de patata, el té y la buena educación.

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