Dunkerque (2017), de Christopher Nolan – Crítica

«La violencia y el pánico toman Dunkerque en un convulso viaje por tierra, mar y aire. Seremos zarandeados, golpeados, humillados y acabaremos calados hasta los huesos»

Ambientada en los primeros y aterradores días de la II Guerra Mundial, Dunkerque se nos presenta desde el primer minuto como un thriller de supervivencia, tenso, complejo e inquietante. Una obra más cercana al género de terror que al cine bélico.

No hay héroes en esa playa francesa, sólo niños, niños hacinados como terneras en el matadero, o más bien, como caracoles en una olla a presión a punto de estallar. No hay testosterona recorriendo las venas del filme, sino adrenalina. Los muchachos corren, saltan, se esconden y buscan la forma de salvar la vida, pero todo esfuerzo parece inútil ante una amenaza omnipresente y terrible. La camaradería a la que nos tiene acostumbrado este tipo de cine desaparece para dejar paso a instintos primarios, tales como el egoísmo, la paranoia, la locura y, sobre todo, el miedo. Y, sin embargo, hay un resquicio de esperanza. Todos sabemos quién ganó la guerra, ¿verdad? Sin embargo, Christopher Nolan no desea hablar, una vez más, del sacrificio heroico, sino de la inquietud ante la muerte que se aproxima. Que nos sintamos uno más del regimiento, y, de ese modo, que no nos encontremos seguros ni por un momento. A la experiencia contribuye el diseño de producción, tan realista como puede serlo un largometraje, y la dirección, más interesada en lo claustrofóbico que en lo épico. La perturbadora, incesante percusión de Hans Zimmer acentúa ese sentimiento de peligro constante, la idea de que cualquier esfuerzo es fútil frente a un enemigo invisible.

Y es que esa es otra: el enemigo no es alemán. Ni siquiera se puede decir que sean nacionalsocialistas, lo cual ya sería bastante infame. No, el enemigo no es ni cruel ni depravado, porque para ser “cruel” o “depravado” hay que ser, en primer lugar, humano. Y mucho me temo que no hay nada humano en las fuerzas que asedian al ejército británico, ni en sus submarinos ni en sus aviones. Son agentes del Mal, con mayúsculas, cuyas motivaciones o dilemas escapan a nuestra compresión. Ni siquiera hablan, pues el único idioma que conocen es el del acero y el fuego, del mismo modo que su única misión es exterminar cada hombre en ese afluente maldito del Acheron que es la playa de Dunkerque.

Nuestros protagonistas sí son humanos, aunque apenas sabemos nada de ellos. Tampoco es importante: entendemos de forma natural su necesidad de sobrevivir y sufrimos con ellos cada explosión y cada tiroteo. Actores de la talla de Kenneth Branagh y Tom Hardy hacen que no dudemos, ni por un segundo, cuánto vemos: está ocurriendo, ahí, delante de nuestros ojos. En cualquier otra película, la falta de caracterización sería un crimen sin redención pero, en el caso que hoy nos ocupa, la acción (o, más bien, la violencia y el pánico) toma el centro del escenario en un convulso viaje por tierra, mar y aire. Seremos zarandeados, golpeados, humillados y acabaremos calados hasta los huesos, mientras los desesperados gritos de los condenados resuenan en nuestros oídos.

Pero al final, amanece, como todos los días. Se nos permite conocer a gente buena y de espíritu caritativo, se nos permite beber una cerveza fría y pisar las calles de nuestra ciudad natal una vez más. Y, ¿no es ese el mayor triunfo al que puede aspirar un ser humano, vivir un nuevo día?

Sinopsis Dunkerque arranca con una escena en la que cientos de miles de tropas británicas y aliadas se encuentran rodeadas por tropas enemigas. Atrapados en la playa, con el mar cortándoles el paso, se enfrentan a una situación imposible a medida que el enemigo se acerca.
País Estados Unidos
Director Christopher Nolan
Guion Christopher Nolan
Música Hans Zimmer
Fotografía Hoyte Van Hoytema
Reparto Fionn Whitehead, Tom Hardy, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Harry Styles, Jack Lowden, Aneurin Barnard, Cillian Murphy, James D’Arcy, Barry Keoghan, Tom Glynn-Carney, Bradley Hall, Damien Bonnard, Jochum ten Haaf, Michel Biel
Género Bélico
Duración 107 min.
Título original Dunkirk
Estreno 21/07/2017

Calificación8.5
8.5

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Enrique Dueñas

Enrique Dueñas , escritor y guionista, aficionado al género fantástico y la tarta de queso.

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