Frases de cine: pesimismo y belleza

True Detective

La primera temporada de la serie ‘True Detective‘ cuenta con Rust Cohle (magníficamente interpretado por Matthew McConaughey), uno de los personajes más atractivos, enigmáticos y fatalistas que puedo recordar. A continuación, os dejo algunas de sus frases:

  • Si lo único que hace que una persona sea decente es la esperanza de una recompensa divina, entonces esa persona es un pedazo de mierda, y me gustaría que salieran a luz cuantas más de ellas mejor. ¿Tienes que juntarte con otros y contarte historias que violan cada ley del universo sólo para poder superar el maldito día? ¿Qué dice eso de tu realidad?.
  • He visto el final de miles de vidas. Jóvenes, viejos, cada uno tan seguro de su propia realidad, de que su experiencia sensorial constituye algo único e individual, algo con un propósito y un significado. Tan seguros de que son algo más que una marioneta biológica. Bueno, la verdad siempre sale a luz y todos la ven. Una vez que las cuerdas se cortan todos terminan derrumbándose.
  • ¿Qué clase de ser divino puede hacer de la nada un alma, meterlo entre carne y huesos, y después mandarlo a este vertedero?.
  • Creo que la conciencia humana fue un trágico paso en falso de la evolución. Nos volvimos demasiado conscientes de nosotros mismos, la naturaleza creó un aspecto separado de ella, somos criaturas que no deberíamos existir de acuerdo a la ley natural. Somos cosas que funcionan bajo la ilusión de tener un ser propio, una acumulación de experiencias sensoriales y sentimientos, programada para asegurarnos que somos alguien, cuando en realidad nadie es nadie. Quizás lo más honorable que podríamos hacer como especie es negar esa programación, dejar de reproducirnos, caminar de la mano hacia nuestra propia extinción, una última noche, hermanos y hermanas, excluyéndonos voluntariamente de un contrato injusto.
  • 14 horas mirando imágenes de cadáveres y esto es lo que comienzas a ver. Los miras a los ojos, incluso en una foto, y puedes leerlos. ¿Sabes lo que ves? Le dan la bienvenida. No al principio, pero justo ahí, en el último instante. Es indudablemente un alivio. Porque todos ellos tenían miedo y ahora ven, por primera vez, lo fácil que era simplemente dejarse ir. Después ven, en ese último nanosegundo, ven lo que eran. Tú, tú mismo, todo este gran drama, nunca fue más que un burdo engaño de la arrogancia y la estúpida voluntad, y puedes simplemente liberarte de todo eso, finalmente darte cuenta que no tienes que aferrarte tan fuerte. Darte cuenta de que toda tu vida, todo lo que amas, lo que odias, tus memorias, todo tu dolor, era parte de una misma cosa. Era todo un mismo sueño, un sueño que albergaste dentro de una habitación cerrada, un sueño acerca de ser una persona. Y como en muchos sueños, en el final hay un monstruo.
  • No puedo decir que el trabajo me hizo ser de esta manera. Al contrario, ser como soy fue lo que me hizo adecuado para este trabajo. Antes solía pensar más al respecto, pero cuando llegas a cierta edad ya sabes quién eres. Ahora vivo en una pequeña habitación en el medio del campo, detrás de un bar, trabajo 4 noches a la semana y, en el medio, bebo. No hay nadie que me detenga. Sé quién soy y, después de todos estos años, puedo decir que hay una cierta victoria en ello.
  • El mundo necesita hombres malos. Somos los que mantenemos a raya a los otros hombres malos.
  • La raza humana se mueve por la falsa ilusión de que somos alguien.

 

El lado oscuro del corazon

La película argentina ‘El lado oscuro del corazón‘ también cuenta con frases pesimistas, pero a mí parecer de gran belleza:

  • Nunca veas a una puta con la luz del día. Es como mirar una película con la luz encendida. Como el cabaret a las diez de la mañana, con los rayos del sol atravesando el polvo que se levanta cuando barren. Como descubrir que ese poema que te hizo llorar a la noche, al día siguiente apenas te interesa. Es como sería este puto mundo si hubiera que soportar las cosas tal y como son. Es como descubrir al actor que viste haciendo de Hamlet en la cola de pan. Como el vacío cuando te pagan y no sientes ni siquiera un poquito. Como la tristeza cuando te pagan y sentiste al menos un poquito. Como abrir el cajón y descubrir una foto de cuando la puta tenía 9 años. Como dejarte venir conmigo, sabiendo que cuando se acabe la magia vas a estar con una mujer como yo en Montevideo.
  • Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo conmigo!

    Ésta fue —y no otra— la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!

    Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.

    ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. “¡María Luisa! ¡María Luisa!”… y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

    Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

    ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…, aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes, la de pasarse las noches de un solo vuelo!

    Después de conocer una mujer etérea, ¿Puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?


Revolutionary Road

Frases de otras películas:

  • ¿Sabes qué tiene de bueno la verdad? Que todos podemos reconocerla por mucho que hayamos vivido sin ella. Nadie olvida qué es la verdad, Frank, sólo nos volvemos más diestros mintiendo“, ‘Revolutionary Road‘.
  • Mientras hay dolor sabe uno que vive“, ‘La gata sobre el tejado de zinc‘.
  • – Y ¿por qué no se ha casado, Señor Fletcher?
    – Por lo que suele pasarle a muchos… Quieres casarte con una chica, pero nunca se lo dices. Así que ella se casa con otro y luego no encuentras ninguna mujer como ella… y un día descubres que eres viejo“, ‘Rebobine, por favor‘.
  • Hay personas que no buscan algo lógico, como por ejemplo el dinero. No se les puede comprar, ni amedrentar, ni se puede razonar o negociar con ellas. Algunas personas solo quieren ver arder el mundo“, ‘El caballero oscuro‘.

Y para terminar una gran frase de una, desde mi punto de vista, mediocre película:

  • Arriésgate, yo no lo hice y mírame, vacío, sólo, como un fantasma. No significa que nunca saldrás herido, pero te puedo garantizar esto, cualquier dolor que sientas, jamás, jamás se comparará al resentimiento que tendrás por haber huido del amor“, ‘Los fantasmas de mis ex novias‘.

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Arturo G. Maiso

Tras estudiar comunicación audiovisual y cine, se especializó en comunicación multimedia y marketing online. Ha fundado la empresa AGM Comunicación Multimedia y la web El Cine en la Sombra.

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