La escala (2016), de Delphine Coulin y Muriel Coulin – Crítica

«Rodada con austeridad, con un guión articulado y prefabricado para cosechar premios, La Escala ofrece algunos momentos de calidad pero pierde sus mejores ideas al divagar en su discurso»

Las hermanas Delphine y Muriel Coulin nos traen un film bélico feminista que nos revela las heridas más profundas de una Europa perdida y a la deriva. La Escala es una historia sobre el horror de la guerra y sobre la identidad europea, situada en plena crisis económica y en un contexto que transpira una constante tensión a causa de la desigualdad de clases. Las cineastas usan un hotel-balneario, lo que ya parece un ícono dentro del cine europeo (Langosta o La juventud), como lugar de aislamiento para mostrar y diseccionar la condición humana a través de la Europa contemporánea. En este caso, mostrando al mismo tiempo una guerra interna (la de las protagonistas) y una guerra externa que permanece latente pero en segundo plano.

Después de varios meses combatiendo en la Guerra de Afganistán, una tropa francesa acude a un hotel de 5 estrellas en Chipre para llevar a cabo lo que el ejercito denomina como una “cámara de descompresión”, que consiste en expirar todos los traumas y secuelas que ha dejado la guerra en el subconsciente de los soldados. Esta premisa que hemos visto anteriormente en algunas películas como Triage de Danis Tanovic o en El francotirador de Clint Eastwood, en esta ocasión adquiere un nuevo ángulo desde el punto de vista femenino, ya que no solamente deben enfrentarse a sus traumas posbélicos sino afrontar un mundo militar subyugado por el machismo. Todos los soldados deben pasar por una terapia de realidad virtual que recrea sus recuerdos más dolorosos en unas sesiones que resultan liberadoras y a la vez aumentan la tensión entre los compañeros/as más afectados. El miedo a morir, abandonar a un amigo por la orden de un superior o un soldado que pierde a su perro, son algunos de los casos que exponen y que reflejan el desequilibrio y la agonía que han sufrido durante meses de combate. El mismo lugar donde se encuentran (la frontera entre Grecia y Turquía) es un ejemplo de esta tensión y de la doble guerra que están viviendo las protagonistas, la lucha contra Afganistán y la lucha contra el hombre. Ubicadas entre dos mundos, pero sin pertenecer a ninguno de ellos.

Rodada con austeridad, con un guión articulado y prefabricado para cosechar premios (premiada en Cannes con el mejor guión), La Escala ofrece algunos momentos de calidad pero pierde sus mejores ideas durante el camino al divagar en su discurso, hablando sobre todo y sobre nada a la vez. Un película que se siente desdibujada e insulsa durante su último tramo y que, a pesar de que el punto de partida que proponen las hermanas es interesante, el film finalmente se antoja ambicioso e incumple las expectativas que plantea. El problema probablemente sea abarcar tanto la visión global de una Europa en crisis como la visión individual de estas dos amigas que deben sobrevivir a los comportamientos y actos más primitivos de sus compañeros. Pero ya sabemos, pocas veces se aplica el menos es más en el cine europeo.

Sinopsis Dos jóvenes mujeres militares, Aurore y Marine, regresan de Afganistán. Junto con su sección, van a pasar tres días en un hotel de cinco estrellas en Chipre, entre turistas de vacaciones, para disfrutar de lo que el ejército llama una ‘cámara de descompresión’ para ayudarles a ‘olvidar’ la guerra. Sin embargo, no es tan sencillo deshacerse de la violencia…
País Francia
Director Delphine Coulin, Muriel Coulin
Guion Delphine Coulin, Muriel Coulin
Fotografía Jean-Louis Vialard
Reparto Soko, Ariane Labed, Ginger Romàn, Karim Leklou, Robin Barde, Damien Bonnard, Andreas Konstantinou, Jérémie Laheurte, Sylvain Loreau, Alexis Manenti, Kostis Maravegias, Makis Papadimitriou
Género Drama
Duración 102 min.
Título original Voir du pays
Estreno 08/09/2017

Calificación6
6

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