La seducción (2017), de Sofía Coppola – Crítica

«Dando unas muestras de estilo y elegancias que le han sido reconocidas con el premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes, Sofía Coppola vuelve a engatusarnos con La seducción, retrato tanto de la condición humana como de la manera en la que la mujer se desenvuelve en el mundo»

Sofía Coppola trae con La seducción una historia que, sintetizando una carga dramática que no cesa de crecer hasta su clímax final junto con una ironía fina en el gesto, apela a la condición humana y al choque de sexos que se da cuando los códigos morales y las costumbres encorsetan a unos y otras en unos determinados modos de operar pero la curiosidad y la carne te dicen lo contrario. La directora de Las vírgenes suicidas (1999), que se basa en la novela homónima de Thomas P. Cullinan y le da la vuelta a la mirada que Don Siegel dirigió a la misma en la adaptación que llevó a cabo en 1971 con su The beguiled, construye una obra regida por un juego de elementos opuestos que dialogan entre sí, yendo esta dialéctica de lo macro a lo micro. Es así que, en unos primeros planos que nos sitúan en el espacio y en el tiempo, Sofía Coppola no tarda en hacer patente, mediante un contraste constante entre el ruido lejano de los cañones con el silencio y la tranquilidad de la escuela de mujeres en la que se desarrolla la historia, un primer nivel de lucha: un reducto de inocencia sobrevive a la crueldad de la Guerra Civil de Estados Unidos.

Pero es situándonos en un segundo nivel en el que nos encontramos con la verdadera pugna de elementos que pone en funcionamiento la narración de La seducción: un enfrentamiento de dos modos de seducción que enfrentan aquí a mujeres y hombre que es puesto en escena tanto con la agudeza y la soltura innatas de la cineasta como con el rigor de la experiencia. Sofía Coppola sigue con la cámara a una niña que, caminando por los alrededores de la escuela buscando setas, termina por encontrarse con un soldado herido. Serán su buena voluntad y los principios férreos de caridad y ayuda al prójimo de sus profesoras y compañeras los que llevarán a que el extraño sea introducido en la institución durante el proceso de cura, lo que da lugar a una sucesión de enredos que, motivados por la curiosidad y el ardor, serán desplegados con rigor y gracia por Coppola en una sucesión de juegos de miradas y de puertas que se abren y cierran. Pero ese intercambio de emociones e intereses que se da entre la espera que deja entrever el ansia de otros cuerpos del soldado tendido, así como la más dinámica interacción de las mujeres por ganar la atención del soldado que las manipula para que esa atención crezca, devendrá en un ambiente de odio, sadismo y tretas que se come poco a poco la atmósfera pulcra y limpia inicial cuando el invitado se levante de la cama y los celos se desaten. Es tras esta tensión creciente, que la directora de Nueva York maneja con tino y pulso, cuando sobreviene un tercer y último nivel de conflicto diferenciado por un carácter mucho más íntimo. Sofía Coppola recalca en este tercer estadio o capa su virtud y su manejo en el terreno de la introspección y del sentimiento en la representación de la duda y del conflicto que, manido hasta la saciedad, se da entre el deseo carnal y la obediencia a los principios que rigen la conducta y que se desprenden de sus creencias, entre el instinto y las normas que rigen la conducta. La manera de exponer esta mirada hacia dentro en estos términos, de los cuales se deriva la mayoría de las veces en un estar al borde del precipicio sin saber si vas a caer en la locura o a permanecer cuerdo, y que consiste en un recorrido por unos rostros que reflejan el placer de saborear la experiencia del límite, servirán para acercar al espectador a un desenlace que, esperado ya sea por el conocimiento de la adaptación de Don Siegel o de la lectura del propio libro, o bien por la deducción a la que el imparable in crescendo de la narración te va dirigiendo, brilla por la síntesis entre la fuerza dramática y la sencillez de la naturalidad en la que se llevan a cabo las soluciones pertinentes.

Y es así como, dando unas muestras de estilo y elegancias que le han sido reconocidas con el premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes, Sofía Coppola vuelve a engatusarnos con el retrato tanto de la condición humana como de la manera en la que la mujer se desenvuelve en el mundo, y todo ello en una obra invadida por la magia y el encanto.

Sinopsis Año 1864. Durante la guerra civil norteamericana, la tranquilidad de una escuela femenina de Virginia donde sólo viven mujeres se ve alterada con la llegada de un apuesto soldado confederado herido…
País Estados Unidos
Director Sofia Coppola
Guion Sofia Coppola
Música Phoenix
Fotografía Philippe Le Sourd
Reparto Colin Farrell, Nicole Kidman, Kirsten Dunst, Elle Fanning, Oona Laurence, Angourie Rice, Addison Riecke, Wayne Pére, Emma Howard, Matt Story, Rod J. Pierce
Género Drama
Duración 91 min.
Título original The Beguiled
Estreno 18/08/2017

Calificación7
7

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Pablo Castellano

"-¡Qué extraña forma de hacer la cama! -Lo vi en una película. Para eso sirven las películas!"

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