Para los amantes de Linklater y su trilogía Before…

before sunrise, before sunset, before midnight

Son demasiadas las bondades de estas películas, pero quiero enumerar en este artículo algunas de ellas (quizás poco mencionadas), así como recomendar a los amantes de la trilogía una serie de películas que beben directamente de ella y quizás no conocen.

Before Sunrise refleja la vitalidad, la incertidumbre por el futuro, el amor joven y más prístino… retrata a esa generación de los veintipocos. En ella podemos sentir de forma visceral el proceso de enamoramiento. Pero ojo, no se trata de una idealización simplona, hay elementos que nos muestran esos pequeños detalles cotidianos que obviamos durante ese periodo de ceguera, pero que con el paso del tiempo y la reiteración de los mismos, acaban revelándose ante nuestros ojos. Me explico: Jesse y Celine son personas muy interesantes, pero diferentes en su forma de ver el mundo, como podemos comprobar en el escepticismo de él a la hora de valorar la originalidad en la poesía de un transeúnte, o las dotes adivinas de una pitonisa, en contraposición con ella. O un pequeño detalle que quizás pasa inadvertido, pero que a mi juicio dice mucho sobre los personajes: llegando a un bar, Jesse (en pleno proceso de enamoramiento) se gira para mirar (posiblemente el culo) a una atractiva chica que acaba de cruzarse con ellos. Celine se da cuenta, lo menciona y se ríe sin darle mayor relevancia al suceso.

Este cortísimo plano de transición, casi un mero inserto para pasar de la conversación callejera a la siguiente en el bar, se convierte en una montaña de información sobre los personajes: él debe de tener la libido muy alta, o como mínimo admirar sobremanera la belleza femenina (tanto, que ni durante ese periodo de enamoramiento se puede contener). Ella es observadora, y en principio puede parecer que nada celosa.

Si por un momento realizamos un pequeño salto temporal 18 años adelante, y nos situamos en Before Midnight, podremos recordar una tensa discusión que mantienen los dos protagonistas en la habitación de un hotel. Durante la misma, Celine menciona una posible aventura de Jesse con otra mujer, que si bien él no parece desmentir, ella no le concede mayor importancia. Otros son los grandes temas que lastran la relación en ese momento (una vez más, reflejo de esa generación en concreto, como la paternidad, las expectativas vitales no cumplidas, etc).

En Before Sunrise y Before Sunset, nosotros somos testigos de los dos primeros encuentros de dos personas enamoradas. En Before Midnight (al igual que en el proceso de una relación) hemos pasado de la idealización a la admiración (no exenta de matices y contradicciones) tanto de esa relación como de los personajes. Por ello, Before Midnight es seguramente la película más compleja, redonda y oscura en su mensaje (acentuando el cariz alegórico de su título) de la trilogía de Linklater. Con respecto al desenlace de esta tercera parte, hay algo que me parece fascinante: cada persona es capaz de interpretarlo-sentirlo de una forma diferente según su situación actual y experiencia previa en una relación. En mi opinión hay dos sensaciones mayoritarias dependiendo del espectador: desasosiego (ante la evidencia de que toda relación, incluso la más prometedora, es víctima de la resignación de sus integrantes), o esperanza (todo se puede reencauzar con la persona y actitud adecuada). El director, por su parte, la concibe desde la primera y más triste de las dos visiones (quizás la mayoritaria), pero el mérito está en que aun así, la obra sea capaz de resonar con la misma intensidad y en un sentido contrario en otro espectador (o el mismo en otro momento).

Antes del anochecer

Antes del anochecer

Parte fundamental en este trazo delicado a la hora de perfilar a los personajes, se asienta en la participación de Ethan Hawke y Julie Delpy durante el proceso de escritura, además de horas y horas de ensayo durante la preproducción (habitual en todas las películas de Linklater). Porque aunque pudiese parecer que algunos fragmentos de conversación que escuchamos a lo largo de la trilogía son improvisados, lo cierto es que todo está milimétricamente cuidado en guión (se encuentra a la venta una preciosa edición que recopila los guiones de las dos primeras películas, tan divertidos sobre el papel como en la pantalla).

Para los amantes de Linklater, se pueden encontrar en youtube una gran cantidad de entrevistas en las que enfatiza sobre su visión del cine (y con suerte, podréis conseguir localizar dos buenos documentales sobre su obra y pensamiento ‘Richard Linklater: Dream is Destiny’ y ‘Double play: James Benning and Richard Linklater’, y un tercero bastante prescindible ‘21 years: Richard Linklater’). Quizás el punto más polémico e innovador del director, es obviar la recurrente premisa “muestra, no cuentes” (con la consiguiente austeridad en diálogos que promulga) y la tradicional estructura de guión (con sus puntos de giro, etc), para confiar en el diálogo como catalizador de todo el arco dramático. Obviamente Linklater no es único en eso, a todos nos vienen a la cabeza magníficas películas que se sustentan en el diálogo, como The man From Earth o Un dios salvaje. Lo que aporta, no es el avanzar la trama a través del diálogo, sino que la trama resida en él (lo que sienten los personajes cuando hablan y escuchan, y lo que ello nos transmite a nosotros como espectadores), y eso… eso si que es complicado de lograr y digno de elogio.

Bien, uno pudiera pensar que la trilogía Before si tiene una trama clara, y no hay tal subversión en sus guiones. En ese caso, hay dos películas anteriores del mismo director que no dejan margen a la duda a este respecto: Slaker (su primera película, de la que en youtube se puede encontrar una divertida versión comentada por Linklater) y Waking life (su primera de dos películas de animación).

Por último, una vez cantadas las alabanzas al director, solo me queda hacer varias recomendaciones de películas muy recientes que beben tanto temática como narrativamente de la trilogía Before:

-Madrid, Above the Moon (2016) de Miguel Santesmases: la versión española de Before Sunrise, en la cual incluso sus personajes debaten en varias ocasiones sobre esta película. Tiene como particularidad la introducción de ciertos elementos de metacine, que si bien a un servidor no le agradan, sí le aportan originalidad.

-Spring (2014) de Justin Benson y Aaron Moorhead: americano e italiana enamorados pasean y conversan por los distintos rincones de un pequeño y precioso pueblo de Italia. Su novedad: mezcla ese estilo Linklater con el género de terror y fantástico.

-Blue Jay (2016) de Alezandre Lehmann: La menos destacable de las tres en cuanto a su similitud con la trilogía, pero que a los amantes del género le hará pasar un rato muy agradable.

Nada más. Yo, por mi parte, seguiré soñando con cruzarme un día en un tren o a la salida del cine a una chica tan interesante como Celine, y mientras nos enamoramos, hablar hasta el amanecer.

¡Larga vida a Linklater!

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Álvaro López

Graduado en psicología y técnico en medios audiovisuales. Tengo varios cortos escritos y dirigidos, y profeso un amor incondicional por Haneke, Linklater y Carlos Vermut. From the deep Murcia.

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