Locarno 2017 – Día 9

Se acercaba el final de Locarno y el Leopardo de Oro no hacía acto de presencia. Ninguna película se decidía a reclamar al felino con convicción. Sin embargo, en la novena jornada se han agolpado los pretendientes. Con la mayor fuerza de todos, ha emergido la que era la película más esperada del festival: La telenovela errante. Un proyecto que Raúl Ruiz filmó en 1990 y que tras 27 años ha sido finalizado por Valeria Sarmiento. La banalización de un nuevo chile bajo su particular absurdo y un recordatorio de su inmensa lucidez. En 1969, Raúl Ruiz ganó el Leopardo de Oro con Tres tristes tigres, por lo que sería emocionante, y merecido, que su última obra cerrase el círculo. Aunque su triunfo no será evidente, pues el magnífico documental Did You Wonder Who Fired the Gun? de Travis Wilkerson ha impactado con vehemencia. Este retoma la investigación del asesinato de un hombre afroamericano por parte del bisabuelo del cineasta en la Alabama de 1946. Dos películas de una calidad incontestables que a falta de pocos títulos del Concorso Internazionale parece que emprenderán una lucha encarnizada. Quedan dos días del festival y algunas secciones llegan a su fin. Es el caso de Signs of Life, con la que se ha construido un retrato diverso a la situación del mundo. Una sección en la que ha destacado con claridad Cocote de Nelson Carlo de los Santos y su travesía hacia la fe. Pues parecía que eso era lo mantenía viva a la competición oficial de Locarno. Esperanza que hoy se ha materializado con dos grandes películas que serían dignas triunfadoras. El Leopardo de Oro ya puede descansar tranquilo.


‘LA TELENOVELA ERRANTE’ (1990/2017), DE RAÚL RUIZ & VALERIA SARMIENTO – CONCORSO INTERNAZIONALE

Se enciende un televisor y están pasando una telenovela. Todo parece falso. Las actuaciones, el decorado o el guión no pueden ser más fingidos. No obstante, al continuar viéndola empezamos a distinguir algo de realidad. Lentamente percibimos la silueta de una nación. Un territorio maldito. Es Chile. Porque el gran director Raúl Ruiz califica así a su país natal. Uno al que regresó en 1990 para filmar un tesoro cinematográfico que se titulaba La telenovela errante. Sin embargo, después de seis días de rodaje con material suficiente para finalizar el proyecto, el presupuesto se agotó y  dejó de lado la película. Porque como explicaba su viuda Valeria Sarmiento: “A él sólo se importaba no parar de filmar”. Lo que produjo que los fragmentos de esa obra se quedarán perdidos por el mundo. Y tras 27 años, la propia Valeria Sarmiento, también directora capital en el cine chileno, los rescató. Entre los muchos obstáculos por finalizar una obra olvidada, uno de ellos era aproximarse a la atmósfera que reinaba en el momento de su concepción. Después de la dictadura, la Transición tenía lugar en Chile y a los emigrados que volvían, como el cineasta, se les calificaba despectivamente como retornados. En esa nueva etapa, se construía un nuevo país en el que aterrizaban pensamientos extranjeros. Globalización y cambio de mentalidad banalizadas con inteligencia bajo el filtro del absurdo en las telenovelas. Desde un imaginario nacido de la extrañeza a un lugar, Raúl Ruiz escribió varios sketches con su particular ironía para intentar comprender la peculiar situación política, económica y social. Un retornado hablando con un lenguaje chileno radical. Pues su obra perdida guardaba una lucidez monumental, pero había que acabarla. Una tarea donde entra la mirada de Valeria Sarmiento, habiendo realizado un trabajo extraordinario en La telenovela errante. Se rodó durante dos días en la actualidad para dotar de una cohesión a la historia, al igual que se decidió estructurarla en varios días. En cada uno de los capítulos de esa dimensión superficial, se revela la maldición que Ruiz indica y el nacimiento de otro país diferente. Una visión a la que se sumaron múltiples actores desconocidos en esa época, como el ahora célebre Francisco Reyes, y sus colaboradores habituales, como el compositor Jorge Arriagada. Con su espíritu del camino a la democracia, sin saberlo fueron parte de una película histórica para Chile y una reliquia cinematográfica. Porque La telenovela errante es claramente irregular con elementos que se desvanecen, pero la lucidez del maestro chileno domina cada imagen. Después de 27 años, por fin podemos observar el regreso a su país. Retorno convertido en una joya gracias al magnífico trabajo de Valeria Sarmiento y su equipo. Pues La telenovela errante permite que Ruiz incida una última e inolvidable vez en esa maldición que percibía: “Si te has portado mal en esta vida, en la próxima te conviertes en chileno”.


‘DID YOU WONDER WHO FIRED THE GUN?’ (2017), DE TRAVIS WILKERSON – CONCORSO INTERNAZIONALE

Travis Wilkerson se introduce en su coche y suelta con fiereza: “Esta no es la historia de la salvación de un hombre blanco. Es una pesadilla del hombre blanco”. Porque tras arrancarlo, emprende un viaje a Alabama. Más concretamente a ese estado en 1946. En ese año, su bisabuelo S.E. Branch asesinó a Bill Spann, un hombre afroamericano. Un crimen racista que no supuso una condena al sureño. Un extraño caso que el director de cine político investiga en la magnífica Did You Wonder Who Fired the Gun? Desde que comienza el viaje, nos insta a interaccionar con él mediante canciones y una especie de karaoke. Pues la travesía es un viaje personal a las entrañas de su pasado más íntimo, pero un recuerdo tremendamente universal. Y alarmantemente urgente. Porque el racismo en los Estados Unidos queda lejos de desaparecer. La brutalidad policial en la actualidad es insostenible. Una situación sobre la que el director reflexiona en esta película-ensayo para desterrar los crímenes silenciados y aterrorizarse al comprobar que nada ha cambiado. Pues como decía en la rueda de prensa posterior: “Cuando vemos una imagen del puente de Selma la asociamos con el pasado”. Acontecimientos históricos que son olvidados por una parte de la población. Tras llegar a la capital de Alabama, Montgomery, visita el lugar donde tuvo lugar el crimen. Allí nadie quiere hablar y persiste el miedo después de más de setenta años. Sin embargo, la poca gente que le ayuda, entre la que se encuentra su familia más cercana, le irá descubriendo pistas que le llevan a la historia viva de su país. En su búsqueda de la verdad, su exploración se conectará con la de Rosa Parks o acabará entrevistando a Ed Vaughn, un importante activista de los derechos civiles. Un interesantísimo viaje que realizamos absortos gracias a su implacable narración y un estilo experimental cautivador. Al principio del filme, hace un paralelismo de la figura de su bisabuelo con Atticus Finch, uno de los grandes héroes americanos. Un hombre con una cara pública y otra privada mostradas en las dos novelas de Harper Lee. Pues la violencia ocultada es una de las lacras de la sociedad y al destaparla nos horrorizamos. En Did You Wonder Who Fired the Gun?, Travis Wilkerson no encontrará demasiadas respuestas, pero su mensaje nos calará: “Un hombre blanco destruyó una familia. En el poder pueden destruir una nación”. Y para evitarlo su cine debería ser vital.


‘GOOD LUCK’ (2017), DE BEN RUSSELL – CONCORSO INTERNAZIONALE

Sin descanso, mineros de todas partes del mundo perforan la Tierra. Crean agujeros hasta que ocurre lo inevitable, el planeta acaba partiéndose en dos mitades. Pero al separarse, no se perderá su unidad. Pues el director estadounidense Ben Russell utiliza esta idea para llegar a la esencia de la naturaleza humana. En el interesante documental Good Luck, acompañará a mineros en dos partes del mundo. Por un lado, los trabajadores de una mina de cobre en Serbia. Allí, pasan horas en la oscuridad subterránea en un trabajo organizado, pero cada vez más degenerado. Una situación diametralmente opuesta al otro lugar escogido por Russell, una mina ilegal de oro en el corazón de la jungla de Surinam. A priori, estos dos puntos no tienen nada en común más allá de las excavaciones y la dureza implícita. Pero a través de una asombrosa capacidad contemplativa, llegaremos a los pilares que sostienen la cavidad o los diques que controlan el caudal del río. Al final, todo ese estoicismo y entereza que muestran nace de la necesidad de tener que cuidar de una familia. La mina es su única opción y escapar de ella parece una ilusión. Mientras almuerzan, uno de los serbios le explica al cineasta que no se puede trabajar aquí si uno tiene miedo. Una solidez quebrada al ponerles en solitario enfrente de una cámara. Este choque de miradas se acaba cuando la persona que está siendo grabada decide apagarla. Una técnica que puede enmarcarse como psicología en un adecuado blanco y negro. Con calma, Good Luck se acaba reduciendo a temas tan relevantes como la educación, la política y, sobre todo, la familia. Pues la Tierra está partida y sus fragmentos se reflejan. Sus habitantes están en paisajes contrarios, mas reconocen a los extraños. En ambos casos, su futuro será cuestión de tener buena suerte.


‘THE BIG SICK’ (2017), DE MICHAEL SHOWALTER – PIAZZA GRANDE

En busca de una vida mejor, la familia de Kumail decidió emigrar a Estados Unidos. Una marcha repleta de oportunidades, mas suponía arrancar las raíces de su hogar. Un pasado que pese a cambiar de localización continúa latiendo enérgicamente. Para los padres del protagonista, las tradiciones y la religión seguirán siendo una constante vital. No obstante, para Kumail las raíces pueden compaginarse con una nueva cultura debido a su juventud. La adaptación a un mundo filmada por Michael Showalter en la encantadora The Big Sick. Basándose en la vida real del actor principal y guionista pakistaní, esta comedia romántica expondrá las dificultades para poder crear un hogar desde la condición de inmigrante. En su trabajo como comediante, Kumail conocerá a Emily, una joven estudiante de terapeuta. Su relación comenzará a ir cada vez más enserio hasta llegar al noviazgo. Un relato manido en las cintas románticas de los últimos tiempos. Mas gracias a un gran corazón, The Big Sick consigue diferenciarse en numerosos aspectos. Como el enamoramiento entre Emily y Kumail, el primer aspecto donde destaca la cinta es en el cálido reparto. El protagonista desprende sentimiento al revivir su vida y la actriz Zoe Kazan no puede tener más encanto. Todo ello sumado a un conjunto de secundarios a su nivel, donde despunta Holly Hunter al ser quien maneja mejor la combinación de comedia y drama. Pues la típica historia de amor pronto se desdibuja, Emily contrae una enfermedad rara y se debatirá entre la vida y la muerte. Un giro dramático que será afrontado por el cineasta siempre desde el humor. El triste telón de fondo consigue acércanos más a ellos y alcanzar el interior de Kumail. Al escribir su historia, más allá de su especial romance, su propósito es hablar sobre el choque de culturas. Cómo sus padres intentan arreglarle un matrimonio siguiendo la tradición de su país natal o los prejuicios de la sociedad, encontrando los mejores momentos de la cinta al tratar el tema del terrorismo. Entre explicaciones sobre el críquet y platos típicos, Kumail se abre entre nuestras risas y lágrimas. Porque ante todo, The Big Sick brilla en su ternura. No reinventa el género ni logra evitar en ciertos momentos algunos caminos transitados, mas queremos quedarnos con Emily y Kumail. Ya que emigrar como encontrar pareja con éxito se basa en continuar unidos. Principalmente en la adversidad.

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Carlos Chaparro

Estudió Comunicación Audiovisual, permitiéndole trabajar en su pasión: el cine. Un amor incondicional que nació al descubrir a Patricia y Michel paseando por los Campos Elíseos.

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