Los misteriosos asesinatos de Limehouse (2016) – Crítica

«Los misteriosos asesinatos de Limehouse es un thriller con ribetes psicológicos y simbólicos, con engaños (necesarios) para que el espectador se desafíe a sí mismo» 

Los misteriosos asesinatos de Limehouse está ambientada en el Londres de final del siglo XIX. Los actores y las actrices son ingleses, excepto María Valverde, que hace un papel importante. Y el director, Juan Carlos Medina, también es español. Por tanto, pues, un híbrido entre los productos cinematográficos habituales en Inglaterra.

La historia trata de los acontecimientos acaecidos en el barrio de Limehouse, en un contexto en el que la posibilidad de creer que el autor de los crímenes pueda ser un golem es bastante alta. Sin embargo, la película ofrece un vericueto de posibilidades. Vemos ahí el ascenso social de las mujeres, los prejuicios contra los judíos, las atmósferas asfixiantes, las luchas, los destinos inapelables, etcétera. Sin embargo, y lo digo ya, siendo el asunto de gran interés potencial, encontré flojo el manejo de la cámara. Este manejo parece una plaga del cine actual, pues no añade nada en la mayoría de los casos, y este es uno. Mientras veía la película me encontré incómodo sin saber por qué. O mejor, sí sabía por qué no… y no estaba en la historia sino en el modo de encuadrar, mover, desplazar la cámara. Por tanto, un buen tema con un modo tosco de ejecutar la dirección que, a mi subjetivo entender, le resta posibilidades. Y, como digo, esto de abusar de los movimientos de la cámara parece una plaga.

Los misteriosos asesinatos de Limehouse es un thriller, cine negro total, con ribetes psicológicos y simbólicos, con engaños (necesarios) para que el espectador se desafíe a sí mismo. Sin embargo, como señalé antes, hay algunos defectos relacionados con el uso de la cámara, con los encuadres, con los movimientos, con la iluminación y con el ritmo. Percibí cierta nerviosidad de fondo que no venía a cuento y que, más bien, acaba echando por tierra el potencial de la película. El guión, por otro lado, me ofrece algunas dudas en cuanto a solvencia. Sin embargo, el último tercio de la película es mucho mejor que todo lo que hasta entonces estaba contándose. Pero el momento final, tal y como está narrado, le quita la brillantez que podría haber tenido. Eso hubiera salvado la película.

De Los misteriosos asesinatos de Limehouse me quedo con la actuación. A parte de María Valverde, vemos en pantalla a Bill Naghy, Eddie Marsan (en un papel muy secundario) y, muy especialmente, la joven y gran actriz Olivia Cooke, aún poco conocida entre nosotros.

Hay que decir que el proyecto de rodar esta historia fue pasando por diversas manos a lo largo del tiempo –si no estoy mal informado, por las de Terry Gilliam o las de James Ivory-, sin llegar a concretar el proyecto. El que haya sido Juan Carlos Medina puede ser cosa del destino, acaso porque el potencial del director le ha de llevar a mejores negocios. Lo que sí puedo decir es que me estoy olvidando de la película según escribo estas líneas, lo cual viene a decir que no la volveré a ver.

Sinopsis Londres, 1880. Una serie de asesinatos sacuden el ya de por sí peligroso distrito de Limehouse, y los vecinos comienzan a conjeturar que tan monstruosos crímenes solo pueden ser obra del Golem. Desesperada, la policía pone al experimentado detective Kildare al frente de la investigación
País Reino Unido
Director Juan Carlos Medina
Guion Jane Goldman
Música Johan Söderqvist
Fotografía Simon Dennis
Reparto Bill Nighy, Olivia Cooke, Douglas Booth, Daniel Mays, Eddie Marsan, María Valverde, Sam Reid, Morgan Watkins, Adam Brown, Peter Sullivan, Amelia Crouch, Damien Thomas, Mark Tandy, Michael Jenn, Simon Meacock
Género Terror
Duración 105 min.
Título original The Limehouse Golem
Estreno 08/09/2017

Calificación5
5

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Jesús Gabriel Gutiérrez

Mentor literario. Escritor. Filósofo. Prospectivista y astrólogo. Me interesa la historia y el hilo que sale de ella y nos conecta con el futuro.

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