Spider-Man: Homecoming (2017), de Jon Watts – Crítica

«Spider-Man: Homecoming presenta a un Peter Parker totalmente diferente, siendo este uno de los puntos más positivos»

Una nueva entrega de Marvel llega a los cines, y no es nada más ni nada menos que la de nuestro amigo y vecino Spider-Man. Pero ¿es Spider-Man: Homecoming mejor o peor que las otras cintas que ya hemos visto anteriormente?

Sin duda, Tom Holland se enfrenta a un reto de grandes proporciones, pues Tobey Maguire y Andrew Garfield dejaron el listón bien alto. Con la idea de superar a estos dos actores, se procede a elaborar un Spidey/Peter Parker totalmente diferente a lo que habíamos visto hasta ahora, constituyendo uno de los puntos más fuertes y positivos de la película.


LO MEJOR:

Este Spider-Man se caracteriza por ser más joven, ingenuo y altamente inexperto que las anteriores versiones, aportando cierto dinamismo a la trama de manera que, mientras evoluciona, Peter Parker evoluciona con ella. Estas cualidades son plasmadas por Tom Holland excelentemente, permitiendo al espectador empatizar con él desde el principio.

La trama evoluciona de manera muy fluida, las escenas están bien conectadas entre sí y no hay ningún suceso extravagante que nos saque de la película. La coherencia está bien protegida y parece ser uno de los principales pilares de la cinta: todo está bien explicado; todo está bien relacionado.

Personalmente, encuentro en Spider-Man: Homecoming dos factores clave que han llevado a esta película a ser lo que es: uno de ellos es cierto giro argumental que nos sorprende avanzada la historia, que nos vuelve a meter de lleno en el argumento y nos hace olvidar la noción del tiempo. No se ve venir por ningún lado, nos alimentan con poca información que parece irrelevante al principio, pero resulta ser crucial para comprender lo que encontraremos más adelante. Ciertamente este factor está bien cuidado y no se podría haber desarrollado de mejor manera.

El otro factor es el villano de la película: El Cuervo, interpretado por Michael Keaton. Es verdad que este antagonista no es el Joker de El Caballero Oscuro ni el Wilson Fisk del Daredevil de Netflix, pero sin duda alguna es un personaje con su voluntad, opinión y filosofía bien fundamentada. Y es que, si algo le faltaba a Marvel, eran villanos bien construidos.

La aparición de Tony Stark / Iron Man es esporádica y no se roba casi ninguna escena, teniendo claro el nombre de la película y el verdadero protagonista. Su participación no es más que un refuerzo para el avance del argumento y una solución para determinados cabos sueltos.


LO PEOR

Esta es una de las cintas en las que se encuentran más puntos a favor que en contra, pero estos puntos negativos no pueden ser desestimados.

Los personajes que acompañan a Pete en la trama son totalmente planos, quizá exceptuando un poco a Ned, y a Tony Stark y Happy porque ya los conocíamos. Estos personajes no tienen ningún sentido en la trama, ayudan a reforzar el ambiente juvenil que se pretende brindar a la película, pero si nos los arrebataran no los echaríamos en falta.

En la primera mitad de Spider-Man: Homecoming, se nota bastante el CGI del traje de Spider-Man, cosa que igual a algunos les puede llegar a molestar. No obstante, cabe decir que uno se acostumbra rápidamente.

Otra vez con respecto al traje, muchos sentirán bastante forzado el avance tecnológico, con múltiples gadgets y artilugios que ni siquiera Peter es capaz de controlar. Es importante recalcar que este Spider-Man está situado en la actualidad, en el siglo XXI, la denominada era tecnológica, por lo que este traje tan avanzado tiene como objetivo identificar dicha época, y puede que ya vaya siendo hora de innovar. A unos les escocerá un poco. A otros no.

Con respecto al humor de la cinta, puede que este Spidey sea el que más se acerca al arácnido tan entrañable de los comics. Pero tampoco abunda ese ingenio en la dialéctica del personaje. Las risas son causadas en su mayoría por la patosidad de este superhéroe recién iniciado, ingenuo y por ello atractivo. Aunque lo cierto es que ese punto no es ni bueno, ni malo.

En definitiva, este nuevo Spider-Man que nos traen Marvel y Sony no es, para mi gusto, ni mejor ni peor que los otros dos que hemos visto. Simplemente es diferente. Unos valorarán más unas cualidades y unas variables. Otros valorarán más otras. Por lo que, la pregunta de cuál es el mejor Spider-Man debe resolverla cada uno en función de su ideología.

Sinopsis Peter Parker comienza a experimentar su recién descubierta identidad como el superhéroe Spider-Man. Después de la experiencia vivida con los Vengadores, Peter regresa a casa, donde vive con su tía. Bajo la atenta mirada de su mentor Tony Stark, Peter intenta mantener una vida normal como cualquier joven de su edad, pero interrumpe en su rutina diaria el nuevo villano Vulture  y, con él, lo más importante de la vida de Peter comenzará a verse amenazado.
País EEUU
Director Jon Watts
Guión John Francis Daley, Jonathan Goldstein, Christopher Ford, Chris McKenna, Jon Watts, Erik Sommers (Personajes: Steve Ditko, Stan Lee
Música Michael Giacchino
Fotografía Salvatore Totino
Reparto Tom Holland,  Robert Downey Jr.,  Michael Keaton,  Marisa Tomei,  Jacob Batalon, Zendaya,  Jon Favreau,  Tony Revolori,  Laura Harrier,  Angourie Rice,  Kenneth Choi, Michael Barbieri,  Logan Marshall-Green,  Donald Glover,  Tyne Daly,  Martin Starr, Hannibal Buress,  Abraham Attah,  Michael Mando,  Bokeem Woodbine,  Jona Xiao, Chris Evans,  Gwyneth Paltrow,  Tiffany Espensen,  Garcelle Beauvais
Género Fantástico
Duración 133 min.
Título original Spider-Man: Homecoming
Estreno 28/07/2017

Calificación7
7

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