The Big Sick (2017), de Michael Showalter – Crítica

«A través de una articulación inteligente de las tramas, The Big Sick consigue transmitir ternura, risas y dolor»

Hace unos días caminaba por la calle, sola, sin prisa, sin rumbo, escuchando pequeños fragmentos de conversaciones de la gente con la que me iba cruzando. Algunos de estos fragmentos contenían las palabras “tinder”, “solo amigos” o “estoy fatal”. Estos fragmentos formarían parte de historias en donde el actual pseudoamor es el protagonista.

En la historia de The Big Sick, también es el protagonista. Chico y chica se conocen en un espectáculo de comedia donde se produce el famoso encuentro de una noche tan fatídico de la vida moderna. Ese encuentro, que no sabes muy bien qué hacer con él. Michael Showalter (director) nos presenta a Kumail, un chico musulmán, quien fiel a su sueño, lucha por convertirse en un cómico reconocido. Mientras tanto conduce Uber. Y también nos presenta a Emily quien lucha contra una enfermedad misteriosa que no es la del amor pero podría manifestarse como tal.

Ambos comienzan una relación en la que varios factores entran en juego para remar en contra. El primero, una sociedad en la que el amor está mal visto, la norma ayuda a combatir el miedo a algo más y los sentimientos hacen cola en la sala de espera. El segundo factor, las tradiciones, la negación al cambio y el odio al diferente. Y el tercero, la incansable lucha por el sueño americano que nos prometieron y que nos hicieron creer que era alcanzable. El caso es que ya estamos dentro y ya no hay vuelta atrás.

A través de una articulación inteligente de las tramas, los guionistas Emily V. Gordon y Kumail Nanjiani consiguen reunir todos estos elementos en pequeñas dosis en forma de secuencias que transmiten ternura, risas o dolor. La cotidianidad y la verdad imperan en todo el discurso marcando una línea de la que si has entrado en el juego, difícil es que puedas salir. Considero que The Big Sick se trata de una película muy fiel a su discurso y a su espectador. Si bien se habla de tradición, este podría ser un buen ejemplo de una construcción tradicional de la narración con un texto que te acoge con los brazos abiertos.

Además la interpretación de los actores abre un gran abanico de emociones. Kumail Nanjiani en su personaje consigue que cada gag llegue al espectador como absolutamente propio. Por otro lado, Ray Romano y Holly Hunter (padres de Emily) aparecen para añadir profundidad y sobre todo honestidad al relato ya que viven en primera persona la posible pérdida de su hija. El drama médico es el McGuffin entorno al cuál gira el drama romántico y que consigue que a partir de ahí la comedia sume en intensidad y verdad. Porque a veces el amor es la enfermedad, pero casi siempre la cura.

Sinopsis Cuenta la historia real de Kumail y Emily, una pareja que se conoce en un espectáculo de comedia. Cuando parecía que todo iba a quedarse en un encuentro de una noche, su relación empieza a avanzar a pesar de las diferencias culturales, complicando las vidas de todos por las expectativas que tenían los padres de Kumail, unos musulmanes estrictos. Todo empeora aún más cuando se descubre que ella padece una misteriosa enfermedad…
País Estados Unidos
Director Michael Showalter
Guion Emily V. Gordon, Kumail Nanjiani
Música Michael Andrews
Fotografía Brian Burgoyne
Reparto Holly Hunter, Zoe Kazan, Ray Romano, Kumail Nanjiani, Linda Emond, Vella Lovell, Bo Burnham, Aidy Bryant, Matty Cardarople, Adeel Akhtar, Anupam Kher, Shenaz Treasury, Kurt Braunohler, Rebecca Naomi Jones, Celeste Arias, Myra Turley
Género Romance
Duración 119 min.
Título original The Big Sick
Estreno 03/11/2017

Calificación8
8

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Marta Fernández Jiménez

Graduada en Comunicación Audiovisual y Dirección de Series de Ficción, ha desempeñado el puesto de Script en cine en varios proyectos. Su sensación preferida es la que le genera estar entre las cuatro paredes de un rodaje.

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