Un minuto de gloria (2016), de Kristina Grozeva y Petar Valchanov – Crítica

«Si alguien en Bulgaria creyó que la sustitución del comunismo por el capitalismo iba a suponer un avance brutal para la población, hace ya tiempo que se ha desengañado. Un minuto de gloria es un producto de tal desengaño»

La búlgara no es una filmografía de primera división e incluso ha tenido más dificultades que otras del Este europeo en insertarse en el mercado europeo, sin embargo, esta película nos ayudará a percibir hasta qué punto con medios escasos pueden obtenerse resultados excepcionales. Un minuto de gloria es una película en la que se salva poco de la actual Bulgaría. Si alguien en aquel país creyó que la sustitución del comunismo por el capitalismo iba a suponer un avance brutal para la población, el destierro de la corrupción y formas de gobierno que pensaran en el bienestar de los gobernados, hace ya tiempo que se han desengañado. Un minuto de gloria es un producto de tal desengaño. 

Situémonos en la trama. “Petrov” es uno de esos obreros ferroviarios que durante el período comunista les quedaba el orgullo de pertenecer al proletariado y que hoy bastante tienen con seguir recibiendo su sueldo. Su trabajo es rutinario: cada mañana debe recorrer un tramo de las vías comprobando que los pernos de las traviesas siguen ajustados. Lo hace rigurosamente, pero lo hace sin esperanza en que algo en su vida pueda cambiar. Bruscamente encuentra algo inesperado que le lleva a disfrutar sus cinco minutos de fama. Y esa fama se convierte en fuente de problemas y desgracias en progresión creciente. Ir más allá de estos datos sería desvelar algo que el público debe comprobar por sí mismo, porque en ello están implícitos los valores y el interés de Un minuto de gloria.

Digamos que la cinta está elaborada en clave dramática, pero en muchas ocasiones el espectador sonreirá y sabrá apreciar la ironía y las situaciones ridículas en las que se ve envuelto el protagonista y el entorno que le ha llevado a la fama. Incluso la figura del Primer ministro sale muy mal parada. La ironía acompaña permanentemente al guión. A medida que el dramatismo de la situación aumenta, los guionistas (que al mismo tiempo, son los directores de la película) se esfuerzan en presentar una visión más risible de las situaciones. 

Digamos que no es la primera vez que Ktristina Grozeva y Petar Valchanov (co-guionistas y co-directores del producto), trabajando juntos. En 2014 lanzaron La lección que venía a ser una especie de parábola de la Bulgaria actual que interesó a los cinéfilos sin miedo a ver películas de cinematografías minoritarias. Antes, habían elaborado los guiones de Forcen Landing (2010) y Jump (2012) que no se han estrenado en España. Así pues, se trata de dos cineastas conjuntados e interesados particularmente en trasladar a la gran pantalla su desencanto. En las dos películas que hemos visto, el resultado es óptimo, a pesar de que los recursos empleados sean, visiblemente, limitados. Limitados, pero ejemplo de aprovechamiento y optimización.

A pesar de que los actores búlgaros sean unos completos desconocidos, basta esta película para ver que su presencia escénica es notable. Stefan Denolyubov da la talla como desaliñado proletario, Margarita Gosheva se nos aparece como la relaciones públicas de cualquier ministerio en cualquier país europeo. Si una película perfecta es aquella que une un buen guión, una dirección enérgica, una ejecución técnicamente irreprochable y un cuadro de actores comedido y riguroso, estos elementos están presentes en Un minuto de gloria.

Por las limitaciones presupuestarias, la película ha estado ausente en los grandes festivales europeos y mundiales y ha limitado su presencia a los eventos de su entorno geográfico o bien a festivales de segunda fila. Pero lo cierto es que allí donde ha llegado, ha cosechado una verdadera granizada de premios: a la Mejor Película en el Hamptons Fiolm Festival, en el Film Festival de Les Arcs y en el Festival de Sofía, premio del público en el festival de Minks, premio de la crítica en el Festival de Luxemburgo y premio al mejor guión en el Festival de Dublín. Así mismo, las críticas que han realizado los grandes medios de comunicación europeos oscilan entre el caluroso elogio y la encendida exaltación. El hecho de que adivinamos que el presupuesto para promoción es limitado, nos anima a pensar que hay mucha sinceridad en todas estas críticas y premios.

¿Qué hay detrás de esta película? Lo hemos dicho: el desencanto de un pueblo que tenía por cierto que un mundo sin la dictadura del partido sería un mundo próspero y feliz y que, finalmente, como decía alguien, ha advertido que el comunismo es la explotación del hombre por el hombre y el capitalismo justamente lo contrario. Porque si de desencanto se trata, en este rincón de la galaxia podemos dar lecciones. Seguramente por esto, esta película gustará en nuestro país, reconoceremos a sus gentes y a su temática, nos sonará de algo y, sobre todo, nos hará identificarnos con su protagonista que es como cada uno de nosotros: que solamente aspiramos a un lugar bajo el sol y a una vida sencilla y feliz. De las ofertas más recomendables que se adivinan en este caluroso verano de 2017.

Sinopsis Cuando Tsanko Petrov, un trabajador del ferrocarril, se encuentra un millón de levs en las vías del tren, decide devolver la totalidad del importe a la policía. El Estado le recompensa por ello con un nuevo reloj de pulsera… que pronto deja de funcionar. Mientras tanto, Julia Staikova, jefa de relaciones públicas en el Ministerio de Transporte, pierde su viejo reloj. Así comienza la lucha desesperada de Petrov para que le devuelvan no sólo su viejo reloj, sino también su dignidad.
País Bulgaria
Director Kristina Grozeva, Petar Valchanov
Guion Kristina Grozeva, Petar Valchanov, Decho Taralezhkov
Música Hristo Namliev
Fotografía Krum Rodriguez
Reparto Stefan Denolyubov, Margita Gosheva, Milko Lazarov, Kitodar Todorov, Ana Bratoeva, Nadejda Bratoeva, Nikola Dodov, Stanislav Ganchev, Mira Iskarova, Hristofor Nedkov, Dimitar Sardzhev, Ivan Savov, Tanya Shahova, Dr. Georgi Stamenov, Deyan Statulov, Decho Taralezhkov
Género Drama
Duración 101 min.
Título original Slava (Glory)
Estreno 14/07/2017

Calificación8.5
8.5

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Amor Díaz Boyero

Trabaja en el mundo editorial, y le gusta la arquitectura, viajar, el cine, la robótica-nanotecnología, hacer tortilla de patata, el té y la buena educación.

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