5 October (2016), Martin Kollár – Crítica

5 October

«Quizás sea la humildad con la que se aborda un tema de vida o muerte lo que enamore de 5 October.»

Obra de docuficción eslovaca de 50 minutos que plasma los últimos días del hermano del director antes de una cirugía a vida o muerte. El hermano tiene un tumor enorme en un lado de la cara y sus posibilidades de sobrevivir son del 50% si se opera –5 October es la fecha de la operación–. Así, presenciamos una road movie muy particular, en la que el hermano emprende un viaje en bicicleta como si tratara de exprimir al máximo el tiempo que le queda, sin embargo, esto refleja su falta de dirección en la vida, pues nunca queda claro qué lugares visita o qué ruta sigue. Además de esta indefinición, no hay diálogos ni conversación alguna, todo transcurre en silencio –con sonido ambiente–. Las únicas píldoras de información llegan a través del diario del propio hermano, que va apareciendo de vez en cuando.

Uno de los puntos fuertes de este mediometraje es su capacidad para transmitir de forma sutil, principalmente gracias al silencio que lo rodea. Se agradece mucho que haya directores con sensibilidad suficiente como para apoyarse principalmente en el plano audiovisual y no recargar su discurso de lenguaje, que es lo habitual hoy en día. Esa silenciosidad transmite humildad a la hora de relatar algo de importancia capital tanto para el director como para su hermano. Quizás sea esa humildad con la que se aborda un tema de vida o muerte lo que enamore de esta película.

Un detalle interesante es que el hermano tiene una gran barba y el tumor apenas se adivina, lo que permite que el espectador no sienta pena o tenga una sensación desagradable de forma directa. Habría que destacar la fotografía, pues si bien no es excesivamente espectacular, sí que consigue que el relato resulte atractivo y fluya con suavidad. También cabe mencionar que el diario está muy bien gestionado y lo que se nos muestra es escueto y preciso, sin ningún tipo de exceso.

Tampoco quiero añadir muchas palabras a algo que está compuesto de tan pocas. Si algo tan sencillo me ha sorprendido es por su manera de enfocar el medio, esto es, delegando toda la importancia en lo audiovisual y minimizando el componente lingüístico, especialmente para tratar un tema tan complicado. Una cuestión que me ha dejado intrigado es el final, pues no queda claro si el hermano sobrevive o no. Supongo que esa ambigüedad prolonga el tono de la película, esa falta de dirección, esa ausencia de objetivos claros, restando importancia al final y remarcando así la idea de que el camino, como la vida, es un fin en sí mismo.

5 October

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Jaime Fa de Lucas

Graduado en Estudios Ingleses y con un Máster en Estudios Literarios, es actualmente redactor jefe de cine en Culturamas y traductor y gestor de contenidos en FilmAffinity. Apasionado de la literatura, el cine y la música, tanto a nivel crítico como creativo.

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