Al final del túnel (2016), de Rodrigo Grande – Crítica

Al final del túnel

«Al final del túnel es un producto de consumo hispano-argentino correctamente realizado que pierde algo de fuelle en su recta final.»

No sé si es buena o mala noticia que las producciones hispano-argentinas se parezcan a las hollywodienses en cuanto a productos de consumo entretenidos y con una factura de calidad. Quizás dependerá de si el aumento en taquilla repercute en mayor visibilidad para ese otro tipo de cine, más íntimo, en permanente amenaza de desaparición.

Al final del túnel es un producto de consumo correctamente realizado, con dosis de suspense que consiguen pegarte a la pantalla, y unos personajes, que si bien no están del todo elaborados, son creíbles.

En la vida de un hombre postrado en una silla de ruedas (Leonardo Sbaraglia), irrumpe una madre (Clara Lago), y su hija pequeña. Irrumpe el amor y la vida, a la par que la adrenalina, pues confluye la historia paralela de unos ladrones que construyen un túnel bajo su casa, con el objetivo de robar un banco.

Me gusta la atmósfera gótica y un tanto opresiva de la casa, inspirada en Poe según Grande, escenario en el cual se desarrolla todo el filme. Sbaraglia solventa el papel con sobriedad, sin excesos ni carencias, como siempre (imaginémonos qué desastre si este papel lo hubiese interpretado el histriónico Nicolas Cage, escapando de los malos a través del túnel). Clara Lago nos ofrece una vertiente dramática, empatizamos con el personaje, y el acento argentino está muy conseguido. Muy destacable Pablo Echarri en un personaje sádico, antagonista de Sbaraglia (da miedito). Lamentablemente me da un poco de pena ver al grandísimo Federico Luppi en un papel tan insignificante, completamente desdibujado e impostado en la historia, él no se lo merece.

El cuarto largometraje del argentino Rodrigo Grande nos ofrece una parte intermedia realmente brillante y trepidante en cuanto a suspense, acción y giros inesperados. Lamentablemente la película se descabalga en el desenlace: cliches manidos, exceso de violencia gratuita, con guiños tarantinianos incluídos que no acaban de encajar, y sobre todo una sonrojante resolución de guión (deus ex machina) del personaje de Federico Luppi, que no desvelaré (¿realmente no se les ocurrió nada mejor?).

Una lástima porque la película tiene detalles de guión preciosos: la niña que susurra al perro lo que no puede decir a la madre, o la historia del minusválido atormentado por su pasado rescatado emocionalmente por la exhuberancia afectiva de Clara Lago (historias que siempre funcionan). Pero al final da la impresión de que son mínimos de guión, personajes construídos al servicio del suspense, y ahí se equivoca estrepitosamente Rodrigo Grande, y en general el cine actual. Hitchcock nunca cometió semejante error. Ni siquiera se entiende de dónde surgen el afecto y el erotismo entre los dos protagonistas, parece impostado. Eso sí, disfruté eróticamente en el despertar forzado y dolorosísimo de Clara Lago a la realidad, auténtico morbo, ¿quién no ha querido hacer eso alguna vez con alguna pareja cegada e inmadura?.

En definitiva no esperen redención o iluminación al final del túnel, pero sí un rato de evasión y entretenimiento bien logrado, que no es poco. Si el director pretendía un desenlace de catársis y redención violenta a lo Peckinpah, no lo ha conseguido, para eso hay que ser un maestro, pero Rodrigo Grande demuestra estar bien dotado como técnico y artesano del cine.

Que la disfruten.

Al final del túnel

Sinopsis Joaquín es un hombre que está en silla de ruedas. Su casa, que conoció tiempos mejores, ahora es lúgubre y oscura. Berta, bailarina de striptease y su hija Betty llaman un día a su puerta respondiendo a un anuncio que puso Joaquín para alquilar una habitación. Su presencia alegra la casa y anima la vida de Joaquín. Una noche trabajando en su sótano Joaquín escucha un ruido casi imperceptible. Se da cuenta entonces que un grupo de ladrones está construyendo un túnel que pasa bajo su casa para robar un banco cercano. Joaquín decide ejecutar un plan contrarreloj con el fin de intentar frustrar los propósitos de la banda.
País Argentina
Director Rodrigo Grande
Guión Rodrigo Grande
Fotografía Félix Monti
Reparto Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri, Clara Lago, Federico Luppi, Javier Godino, Daniel Fanego, Aura Garrido
Productora Coproducción Argentina-España; Haddock Films / Televisión Española / Telefe / Tornasol Films / Árbol Contenidos
Género Intriga
Duración 120 min.
Título original Al final del túnel
Estreno 12/06/2016

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Calificación6.5
6.5

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Pedro Hoyos González

"Estudiante de psicología, apasionado de la música, de las artes y de la política"

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