Destroyer (2018) de Karyn Kusama – Crítica

«Destroyer escuece a los ojos. Es la evolución natural de Blue Ruin pero con Kidman entrada en cólera»

Estamos ante una cinta de una inteligencia narrativa que activa las alarmas, porque se frena allí donde otros aceleran. Las secuencias lentas estimulan la sensación de tristeza, e invitan al espectador a empatizar con las misma sensación de abandono que sufre Erin Bell (Nicole Kidman), en una película que no cuenta nada pero que atrapa la mirada del escéptico. El cebo no se encuentran en el corazón de la trama, sino en la expectativa del que hay detrás de cada secuencia, por séquito la fotografía de atardeceres: foto de postal de Beach California.

La película escuece a los ojos. Es la evolución natural de Blue Ruin pero con Kidman entrada en cólera.

Hablar de Destroyer es, necesariamente, hablar de Nicole Kidman, por consiguiente, la película en conjunto queda en segundo plano.  Y esto, debería ser un problema para cualquier guionista o director que pretende contar una historia e incluso hacerlo bien. No es el caso.

Kidman es Erin Bell, una inspectora de policía con el pasado más oscuro de toda la filmografía de películas policíacas; se hace evidente al ver su presencia en pantalla caminando hacia el cuerpo sin vida del primer asesinado. Kidman cojea levemente cuando camina, mostrando un claro desequilibrio corporal, su rostro aparenta veinte años más, raquítica, chupada en el corte pomular, arrugada, ojos hundidos, ojeras… Es evidente su adicción a la droga dura y al apego a un pasado aterrador.

La trama se mueve en torno a dos ejes capitales: el robo a un banco —en el cual Erin Bell está infiltrada— y las consecuencias derivadas que afectan en la relación con su hija adolescente, a la que intenta alejar de la mala vida. Esa es la estructura formal, sin embargo, su directora (Karyn Kusama) fuerza al espectador a profundizar en la siniestra vida de Erin; una especie de yonkie salvadora (de sí misma). Es verdad que en Destroyer vemos a Kidman tirotear a unos cuantos criminales, pero cuidado porque no es una película de acción, es un drama que intenta casarse con un thriller, pero la boda nunca llega a celebrarse.

Es verdad que hay inteligencia narrativa que hace avanzar la intriga, pero al mismo tiempo se destruye a sí misma. Su lentitud provoca cierta frustración, el clímax no es suficiente aunque el final es coherente y sentimentalmente a la altura del contenido. Es una película ambivalente, también valiente y honesta que pone sobre pedestal a dos mujeres apasionadas. Si esta película fuera española, sin duda estaría dirigida por Isabel Coixet e interpretada por Bárbara Lennie.


Sinopsis Erin Bell trabajó en su juventud como policía encubierta en una peligrosa banda del desierto de California. Cuando el líder de la banda vuelve a dar señales de vida, Bell sufre una odisea moral y existencial.
País Estados Unidos
Dirección Karyn Kusama
Guion Phil Hay y Matt Manfredi
Música Theodore Shapiro
Fotografía Julie Kirkwood
Reparto Nicole Kidman, Sebastian Stan, Tatiana Maslany, Toby Kebbell, Scoot McNairy, Bradley Whitford, James Jordan, Toby Huss, Jade Pettyjohn, Shamier Anderson, Jan Hoag
Género Thriller
Duración 123 min.
Título original Destroyer
Estreno 15/02/2019

Calificación6
6
Etiquetas películas intriga

Share this post

Santiago Jurado

Natal de Madrid (1984). Pedagogo, Dromomaníaco y coordinador de Proyectos educativos. Interesado en las herramientas visuales como agente didáctico en las aulas. Estudié guión de cine en Fuentetaja Literaria y diseño con 3DStudio Max en el centro Nuevas Tecnologías de Madrid. Practicante de Yoga, Mindfulness y Senderismo. Adoro los movimientos contraculturales, la escritura no lineal, el baile improvisado y la naturaleza salvaje.

No existen comentarios

Añade el tuyo