Dos vidas

Dos vidas

Europa en general, y Alemania en particular, tienen una historia extensa y trágica que no siempre ha sido aprovechada en el cine. Las dos guerras mundiales, y las consecuencias que estas tuvieron durante tantos y tantos años, crearon un escenario donde se sucedieron relatos verídicos que superan cualquier ficción.

Dos Vidas, se inspira en una obra de la escritora y periodista alemana Hannelore Hippe, para construir una de estas increíbles historias.

La asociación Lebensborn (Fuente de Vida) fue creada por el régimen nazi. Su objetivo era erradicar el aborto de aquellos niños que cumplieran con las características arias, construyendo clínicas de natalidad en Alemania, Bélgica, Francia y Noruega, donde nacieron miles de bebés. Diversos orfanatos daban cobijo a estos niños abandonados, pero también a muchos otros que eran secuestrados por los nazis en los países vencidos. Estas criaturas de sangre “pura” estaban destinadas a participar, mejorar y rejuvenecer el imperio de Hitler.

Sin embargo, tras la derrota de Alemania, estos niños fueron considerados hijos del enemigo. Fue en Noruega, donde Lebernsborn dejó su herencia más negra. Es aquí donde se sitúa la película, y es una de esta niñas, ya mujer, el personaje principal.

A raíz de una investigación judicial que se realiza al respecto, se irá descubriendo el turbulento pasado de la protagonista, y seremos testigos de las recurrentes violaciones de derechos humanos que se realizaron.

Vemos, por tanto, una historia inspirada en hechos reales, tremendamente atractiva, donde los elementos políticos e históricos se mezclan con el espionaje y el drama familiar. Pero la película en sí, no termina de gustarme. Su estructura es cuanto menos discutible, dosificando de una manera un tanto torpe la información que se aporta al espectador, lo que provoca que Dos vidas tarde demasiado en arrancar y alcanzar dosis altas de emoción. Durante gran parte del metraje, la mitad aproximadamente, estamos inmersos en un estado de profunda confusión (que no suspense).

Los actores y la música, por su parte, se muestran convincentes y efectivos, y su apuesta por la sobriedad considero que es un acierto.

No así la iluminación, cargada de claroscuros. La mayor parte de las veces tenemos la mitad del rostro de un personaje en penumbras, mientras que la otra mitad aparece sobreexpuesta, con una luz que ha quemado la imagen. Interpreto (por el tema de la película), y no sé si de manera acertada, que la intención de los responsables es simbolizar las dos caras (dos vidas) de una misma persona. Sin embargo, la percibo como una luz demasiado artificial durante la mayor parte del tiempo. Desvía demasiado mi atención.

Dos vidas

Sinopsis La película aborda el destino de las mujeres noruegas que tuvieron relaciones con los soldados de la ocupación alemana, y lo que les sucedió bajo el régimen de la Stasi en la antigua Alemania del Este.
País Alemania
Director Georg Maas, Judith Kaufmann
Guión Georg Maas, Christoph Tölle, Ståle Stein Berg, Judith Kaufmann
Música Christoph Kaiser, Julian Maas
Fotografía Judith Kaufmann
Reparto Juliane Köhler, Ken Duken, Liv Ullmann, Sven Nordin, Julia Bache-Wiig, Rainer Bock, Thomas Lawincky, Klara Manzel, Vicky Krieps, Dennis Storhøi, Ursula Werner
Productora Zinnober Film- und Fernsehproduktion / B&T Film / Helgeland Film
Duración 97 min.
Género Drama / Thriller
Título original Zwei Leben
Estreno 11/07/2014

Trailer

Calificación5.5
5.5
Etiquetas Cine Alemán

Share this post

Arturo G. Maiso

Viajero y cinéfilo. Director de Marketing en una plataforma de financiación participativa, CEO de AGM Comunicación Multimedia y director de El Cine en la Sombra.

No existen comentarios

Añade el tuyo