El amor en el cine

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en Titanic

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en Titanic

Como amante del cine que soy, tengo una visión muy positiva de este. Nos hace soñar, y nos otorga la posibilidad de experimentar otras personalidades y otras historias más allá de la nuestra.

Sin embargo, tengo la sensación de que el modo en que se representan determinadas realidades no se ajusta a la verdad, y por lo tanto, contribuye a distorsionarla, dando un resultado perjudicial y negativo para la persona.

El amor es un claro ejemplo de ello. Hemos crecido con esa idea de la existencia de una media naranja, de un príncipe azul o una princesa perfecta y entregada, hemos visto una y otra vez como el protagonista de esos sueños de celuloide posee un destino que se entrelaza irremediablemente y para siempre con una única persona. Y entonces el amor lo puede todo y soluciona todos los problemas. Y todos nos sentimos agradecidos de vivir en un mundo así.

La dama y el vagabundo

La dama y el vagabundo

Otras historias nos narran la pasión desmedida de dos amantes que no pueden seguir adelante sin el otro, de dos personas que se necesitan para vivir.

Incluso las películas en las que el desamor se impone, esto se muestra de manera atractiva. La tristeza o la tragedia aparecen frente a nuestros ojos llenas de belleza. En la realidad, simplemente duele.

Son innumerables las películas que terminan con un beso, cuando deberían comenzar por él. Es ese el inicio de la historia, de una historia compleja y llena de giros de guión. Y en muchas de las ocasiones, el final no será feliz.

Sin embargo, el beso se ha convertido en un símbolo de felicidad eterna (y vivieron felices para siempre…), un concepto que trae consigo frustración y confusión en cantidades a veces desorbitadas.

He visto a mi alrededor parejas rotas por no ajustarse a esa idea de perfección que el cine impone, he visto a personas regodeándose en la tristeza de una separación y he visto su sufrimiento al no encontrar belleza en ella. He visto a algunos de ellos permanecer sumergidos en esa tristeza seca y carente de banda sonora, esperando a que ese alma gemela los rescate y los convierta de la noche a la mañana en individuos rebosantes de felicidad.

Esta es la herencia maldita de un regalo de incalculable valor como es la literatura, una herencia que el cine se ha encargado de expandir e instalar. Pero existe una cura, y esta se encuentra en la vida.

Ethan Hawke y Julie Delpy

Ethan Hawke y Julie Delpy

Share this post

Arturo G. Maiso

Viajero y cinéfilo. Director de Marketing en una plataforma de financiación participativa, CEO de AGM Comunicación Multimedia y director de El Cine en la Sombra.

5 comments

Añade el tuyo
  1. marta 16 mayo, 2012 at 12:03 Responder

    Estoy totalmente de acuerdo contigo en como el cine ha plasmado el amor.
    Parece que es suscitado siempre por la otra persona, en vez de ser una capacidad de uno mismo, la capacidad de comunicarse tanto a nivel mental, emocional y sexual. Cuando esta capacidad se comparte con la pareja es un encuentro maravilloso.
    No recuerdo ninguna pelicula en que haya visto esto reflejado.

  2. Luisa 30 septiembre, 2013 at 15:26 Responder

    Hola Arturo,

    Gracias por responderme al post de Like Crazy. Indagando un poco más por tu blog he descubierto “El amor en el cine” y como apasionada que soy del amor y del cine no he podido evitar hacer click (película moderna de ¡Qué bello es vivir! o con mensaje parecido).

    Todo lo que comentas en la entrada te hace tener más razón que un santo. No sé si las habrás visto -imagino que sí- pero me gustaría me dieras que opinión te merecen las siguientes películas (si gustas, claro):

    – El diario de Noa
    – De boda en boda
    – La boda de mi novia
    – Definitivamente…quizás
    – El fuego de la venganza

    Muchas gracias y decirte que tu blog me parece muy entretenido!

    • Arturo G Maiso 3 octubre, 2013 at 16:10 Responder

      De nada!
      Pues la verdad es que no soy muy aficionado a las comedias románticas. Hablando de un modo muy general, veo que hay poca originalidad en el género. No sé, el caso es que no consigo conectar con la mayoría de estas películas, no me suelen divertir demasiado (siempre hay excepciones; El otro lado de la cama, varias de Woody Allen, Buscando un beso a medianoche, son algunas que se me vienen a la cabeza que me gustaron mucho). Jajaja la verdad es que hasta me cabrea ya ver como el chico consigue a la chica, la pierde y la recupera en el último minuto.
      Por ello quizá no veo muchas comedias románticas. Me dan un poco de miedo.
      No me he lanzado a ver las tres comedias que me has indicado arriba. ¿Qué te parecen a ti? ¿Me las recomiendas?

      Sin embargo, si veo muchos dramas románticos. Blue Valentine, Antes del anochecer, Hierro 3, Deseando amar, Te quiero para siempre… hay muchas y muy buenas. El diario de Noa a mí no es de las que más me gustó. Me pareció un poco obvia. Sé que es la peli preferida de mucha gente, y que la historia en sí es muy bonita, pero a mí no me llenó del todo la verdad.

      Y por último, el fuego de la venganza. Aunque es durante muchos minutos una película clásica de venganza, es bastante potente, y te absorbe mucho. Me gustó.

  3. Luisa 9 octubre, 2013 at 14:21 Responder

    Totalmente de acuerdo con lo de hay poca originalidad en el género, pero imagino que por el hecho de ser idealista me gusta que me metan en un mundo que quizás sea posible. Buscando un beso a media noche también me gusto, quizás marca un poco la diferencia en el sentido de la tradición comedia/romántica. De Allen también me gustan bastante, me quedo con Match Point, más que nada por todas las comparaciones que puedes establecer con la vida diaria, aunque realmente, suele pasar con todas las películas (tampoco estoy muy enterada del tema).

    Los dramas románticos también son lo mío. Todo lo que lleve al palabra romántico lo veo – menudo problema -. Blue valentine, aparte de la aparición del magnífico Ryan Gosling tiene unos diálogos bastante interesantes y él está, como siempre, sublime. Deseando amar no la he visto, pero me la apunto. Te quiero para siempre no sé si te refieres a la de Rachel McAdams. Si es así, también me encantó y de esta actriz procuro verlas todas.

    De boda en boda es la típica americanada, pero a la vez diferente y esta diferencia la marca que está Rachel McAdams. Pero el proceso de amor americano está ahí.

    La boda de mi novia más de lo mismo, pero la encuentro bastante entretenida.

    Definitivamente…quizás, está bien, quizás un poco más lentas que las otras dos, pero hasta el final te tiene intrigado.

    • Arturo G Maiso 11 octubre, 2013 at 17:47 Responder

      Cuando me anime a verlas te comento que me han parecido.

      Te quiero para siempre es una peli que hizo Susan Bier en sus comienzos. Está grabada con cámara en mano y visualmente es un poco fea, pero es muy impactante y muy emocionante. No tengo muy claro si es romántica o anti-romántica, pero me gustó mucho. Desde luego no idealiza las cosas. No sé si te gustará pero es seguro distinta a cualquier otra.

      No sé si conoces a la directora pero a mi personalmente me encanta. Ganó un Oscar con Un mundo mejor (peliculón).

Publica un nuevo comentario