Life feels good (2013), de Maciej Pieprzyca – Crítica

Life Feels Good

Hay películas por las que nadie estaría en principio dispuesto a apostar, hubieran podido deslizarse por la pendiente del melodrama y, sin embargo, resultan sorprendentemente amables. Ésta es una de ellas. El que el protagonista sea un minusválido que lleva treinta años olvidado y considerado por todos como un vegetal, parece un triste punto de partida. Hay en esta película una crítica al sistema de sanidad polaco en los años del comunismo. Pero este tema inicial pasa pronto a segundo plano y la película se vuelve mucho más interesante que el realizar una crítica a un sistema de salud que ya queda muy atrás en el tiempo. El primer diagnóstico de un médico de la medicina comunista es válido y se mantendrá durante décadas. En él, se daba por cierto que Mateusz, el protagonista, ni pensaba, ni podía hacerlo, ni, por tanto, le sería posible jamás comunicarse con el mundo. La sanidad del Estado polaco lo acogió cuando su madre ya no estuvo en condiciones de cuidarlo. Se limitaba a lavarlo y limpiarlo de tanto en tanto; eso era todo.

Se trata de una película extraordinariamente creativa. La originalidad de la misma estriba en la forma en la que el protagonista se comunica con el espectador. A través de la voz en off, el espectador se va enterando poco a poco de lo que siente el protagonista, nos explica sus reflexiones, sus alegrías, todo lo que puede sentir en cada momento. El procedimiento narrativo es similar al que conocíamos por ‘Johnny cogió su fusil’ (1971) dirigida por Dalton Trumbo, una película que marcó una época y de la que se alimentó el movimiento pacifista norteamericano de finales de los 60 y principios de los 80. La película de Trumbo era, pues, un alegato antimilitarista (el protagonista era un soldado mutilado de la Primera Guerra Mundial sin brazos ni piernas), mientras que Mateusz había nacido con esa deficiencia. Mateusz quiere vivir y, sobre todo, quiere que otros sepan que vive. Quiere comunicarse. Es un canto a la vida y a la esperanza. Sería difícil encontrar una película tan vitalista entre las estrenadas esta temporada.

La película ha sido premiada en varios festivales. Demasiados en nuestra opinión. Tanto premio, a fin de cuentas, constituye una presión sobre el espectador que le impide percibir por sí mismo las cualidades de esta película y hacerlo con imparcialidad. A veces se tiene la sensación de ir en un bus turístico el cual va parando en cines de seductoras luces de neón, con películas saturadas de trofeos, buscando anestesiar la objetividad antes de entrar.

Maciej Piepryzca ha hecho una buena película, bien interpretada por lo demás; no es una obra maestra, ni seguramente el director pretendía que lo fuera, pero sí es una película agradable de ver, creativa y bien estructurada, realizada, además, con un presupuesto limitado pero aceptable.

Siempre han existido este tipo de películas sobre minusválidos. Recordamos la película ‘Gabrielle’ (2013) de Louise Archambault que tocaba este tema con cierto detenimiento. Cintas como ‘Forrest Gump’ (1994), con un particular humor, o ‘Yo soy Sam’ (2001) en la que Sean Penn, disminuido psíquico, lucha por la custodia de su hija, son relativamente recientes como para que todos podamos acordarnos de ellas. Remontándonos un poco más atrás en la historia del cine podemos encontrar en ‘El milagro de Ana Sullivan’ (1964) la “madre” de todo este género. A partir de ese momento, se multiplican cintas sobre las distintas discapacidades (las hay sobre afectados por el síndrome de Down (‘Yo también’, 2009, ‘El octavo día’, 1996), sobre autismo (‘Rain Man’, 1988; ‘A quien ama Gilbert Grape’, 1993), sobre la esquizofrenia, sobre el síndrome de Asperger (‘Mi nombre es Kahn’, 2010; ‘Adam’, 2009), pacientes catatónicos (‘Despertares’, 1990), etc… un género que nos recuerda que no todos los humanos tienen la suerte de tener un físico y unas cualidades perfectas.

Life feels good’ es una muestra de los cines emergentes del Este europeo que nos han dado en los dos últimos años algunas películas de indudable calidad. Recordamos, a bote pronto, ‘Los hijos del cura’ (2013) producida en Croacia, ‘Ida’ (2013) de Pawel Pawlikowsi o ‘El Cartero de las nobles blancas’ (2014) que comentamos no hace mucho. Todo este cine deriva de la ya lejana ‘Quemado por el sol’ (1994) de Nikita Mijalkov, rodada en un momento extremadamente difícil para Rusia y que mereció un Oscar a la mejor película extranjera. Bajos presupuestos, mucha imaginación, buena interpretación y mucha habilidad en la dirección, guiones originales, tal es el secreto de los logros del cine del Este.

Película humana, hay que agradecerle que no caiga en el sentimentalismo y en la lágrima fácil. Película optimista e imaginativa, sin embargo, nos está hablando de un caso real. Nos está contando que la voluntad humana es superior a cualquier limitación. Película que para otro director hubiera sido dura y difícil, para Maciej Piepryzca es una ocasión de mostrar su habilidad. Si contara con los presupuestos y posibilidades del cine occidental, podemos asegurar que su carrera sería meteórica.

Vale la pena mencionar la interpretación de Dawid Ogrodnik, protagonista de la película. Es un papel difícil: solamente puede expresarse mediante la gestualidad. El resto lo pone la voz en off. Dado que la vida del protagonista transcurre a través de distintas épocas, la infancia de Mateusz es encarnada por Kamil Tkacz, con una naturalidad difícilmente igualable. Un notable alto, pues, para el casting.

Life Feels Good

Sinopsis Mateusz sufre de parálisis cerebral. Tiene 30 años y lleva una vida normal dentro de sus limitaciones. La película narra lo que ha sido su vida, tanto en lo bueno como en lo malo, y el presente, donde, interno en una institución mental, será examinado para determinar su nivel de discapacidad.
País Polonia
Director Maciej Pieprzyca
Guión Maciej Pieprzyca
Música Bartosz Chajdecki
Reparto Dawid Ogrodnik, Kami Tkacz, Dorota Kolak, Arkadiusz Jakubik, Katarzyna Zawadzka, Anna Nehrebecka
Productora Tramway Film Studio
Género Drama
Duración 100 min.
Título original Chce sie zyc
Estreno 09/10/2015

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Calificación6
6

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Amor DiBó

Trabaja en el mundo editorial, y le gusta la arquitectura, viajar, el cine, la robótica-nanotecnología, hacer tortilla de patata, el té y la buena educación.

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