Las mejores miniseries que puedes ver

Miniseries

Puedo entender que las miniseries no sean un formato excesivamente atractivo para productoras y distribuidoras, pues su explotación comercial es más complicada.

Tradicionalmente, las películas podían ser exhibidas en cines, programadas para televisión o puestas a disposición de los clientes en cualquiera de los videoclubs de nuestra localidad.

Las series, por su parte, se pasaban por televisión siempre en el mismo horario, con la intención de habituar al espectador. El esfuerzo de publicidad y marketing que había que realizar para que un espectador estuviese pegado al televisor en el horario establecido, se iba amortizando con el tiempo. Por ello, la mayoría de las veces las distribuidoras no estaban dispuestas a asumir semejante gasto para unos pocos capítulos. Una vez que tienes unos personajes, un diseño de producción, unos decorados, un equipo técnico y artístico, y has realizado un esfuerzo para reunir a un grupo de espectadores, es lógico pensar que se trate de alargar el proyecto todo lo posible.

Ahora, con la llegada de plataformas digitales como Netflix, HBO o Filmin, el modo de exhibición ha cambiado/está cambiando. Esto beneficia a las miniseries, un formato a medio camino entre el largometraje y la serie, y que a mi modo de ver es ideal para el espectador. Por eso, aunque entiendo las reticencias de las distribuidoras, me sorprende la tibia acogida que las miniseries tienen entre el público. Considero, o más bien creo, que es cuestión de tiempo que las miniseries ganen simpatizantes, pues cuentan con la mayoría de las ventajas del formato largometraje y no tienen muchos de los defectos que puede arrastrar el formato serie.

Un producto con formato de miniserie puede tomarse todo el tiempo del mundo para explorar la historia que quiere contar, profundizar en ella, en los personajes y sus relaciones, etc. Pero su planificación tiene un comienzo y un final establecido, y no se verá obligado a alargar la narración con fines comerciales, como en el caso de las series. Esto no es precisamente un tema de poca importancia, pues el director, el guionista y el resto del equipo tomará decisiones con una visión completa del proyecto, y no sólo con una parcial (una temporada), y conoce perfectamente al lugar final al que le lleva la narración.

Algunos profesionales son expertos de este formato de miniserie. Por ejemplo David Simon, creador de The Wire, tiene varias miniseries de enorme interés: The Corner (2000), Generation Kill (2008), Show Me a Hero (2015). Pero no es el único, ni mucho menos. David Attenborough es el responsable de un buen número de miniseries documentales admirables, como Planeta Azul (2001), Planeta Tierra (2006), Life (2009), Planeta Helado (2011), África (2013) o La caza (2015). También explora el género documental otra figura importante del formato de las miniseries, Ken Burns, de quien aconsejamos sobre todo The Civil War (1990), Jazz la historia (2000), The War (2007) y The Vietnam War (2017). Pero hay muchas otras miniseries que nos gustaría resaltar a continuación.


Wild Wild Country (2018) de Chapman Way y Maclain Way

Miniserie documental de 6 episodios (360 min en total) sobre la secta de Bhagwan Shree Rajnees. ¿Os suena eso de “la verdad supera a la ficción”?  Pues de nuevo viene al caso.


Godless (2017) de Scott Frank

Absorbente western de 7 episodios que gustará incluso a quienes no sean muy aficionados al género.


O.J.: Made in America (2016) de Ezra Edelman

Miniserie de 5 episodios ganadora del Oscar al Mejor Documental sobre la figura de O.J. Simpson. Meticulosa, detallista y excelente.


The Night Of (2016) de Steven Zaillian

8 capitulos del mejor suspense. Un buen drama judicial.


The Jinx (2015) de Andrew Jarecki

6 episodios que exploran la figura de Robert Dust. Impresionante. Mejor verla sin tener demasiado información.


Olive Kitteridge (2014) de Lisa Cholodenko


La Mejor Juventud (2003) de Marco Tullio Giordana

Ganadora del premio a la Mejor película en la sección “Un Certain Regard” del festival de Cannes.


Hermanos de sangre (2001) de Stephen Ambrose


House of Cards (1990) de Paul Seed


Heimat (1984) de Edgar Reitz


Retorno a Brideshead (1981) de Charles Sturridge y Michael Lindsay-Hogg


Yo, Claudio (1976) de Herbert Wise

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Arturo G. Maiso

Viajero y cinéfilo. Director de Marketing en una plataforma de financiación participativa, CEO de AGM Comunicación Multimedia y director de El Cine en la Sombra.

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