Películas dramáticas que deberían verse por ley

Es el drama, o las películas dramáticas, aquel género con el que los actores en verdad pueden mostrar sus habilidades interpretativas y consumarse como auténticos artistas de élite. Los sentimientos que trabajan y representan llegan a ser tan impresionantes que empapan la cinta con una importante dosis de realidad, haciendo que el espectador se sumerja en un océano de delicadeza y pasión, y almibarándola incluso con potentes elementos de cosecha propia.

Es el género más auténtico por excelencia del séptimo arte: sin ruido, sin frenetismo, sin fantasía ni ficción – pocas veces ayudándose de estos para tratar de generar algo original –. Representa la genuina batalla entre el ser humano y la vida, plasmando en la pantalla escenas que podríamos vivir y/o hemos vivido, sintiéndonos partícipes del conflicto en el que los personajes, tan humanos como nosotros, aterrizan.


  1. Días del futuro pasado (Bryan Singer, 2014)

Días del futuro pasado

Uno de los dos ejemplos de esta lista que basa su trama en ciencia ficción, pero que contiene ciertos elementos dramáticos que muchas películas “realistas” no son capaces de reproducir.

Perteneciente a la saga X-Men, esta continuación tiene como uno de los principales protagonistas a un Charles Xavier consumido por la pena y la aflicción, como un autómata vivo que no se siente capaz para seguir viviendo.

Determinados sucesos hacen que decida alzarse y a luchar contra sí mismo: contra los demonios que ha creado y contra sus fantasmas del pasado.


  1. 127 Horas (Danny Boyle, 2010)

127 horas

Literalmente de la mano de James Franco, un triste infortunio empuja a este a conocer hasta donde llega su aguante y su cordura.

Cuando la desesperanza alcanza niveles críticos y se arraiga en lo más profundo de su mente, la pelea por sobrevivir parece perder sentido.


  1. La guerra del planeta de los simios (Matt Reeves, 2017)

En un mundo moldeado por la guerra y la destrucción, los simios heredan los conflictos bélicos que tanto horror han causado a la civilización humana.

Como una crítica a la guerra y al racismo, esta cinta representa a la perfección la dimensión hostil del ser humano, enredándose muerte y desolación, y olvidando los arcaicos preceptos de la justicia y la convivencia.


  1. En tierra hostil (Kathryn Bigelow, 2008)

Quizá una de las mejores cintas sobre conflictos bélicos que se han hecho hasta la fecha, no porque las escenas de acción sean trepidantes, sino porque se centra en cuidar a sus personajes y en representar las inquietudes e ideas que les surge a los militares cuando su vida está en juego: es una película lenta porque necesita serlo; y es una película muy realista porque es lo que pretende.


  1. Green Street Hooligans (Lexi Alexander, 2005)

Hooligans representa cómo jóvenes desarraigados y sin objetivos pueden corromperse y tornar hacia una vida de violencia y oscuridad. Estos jóvenes están caracterizados por dejarse esclavizar por un titán que solo siembra odio y terror en las calles, como un virus que ataca al orden y a la seguridad.

Esta película se siente pura y real, porque es exactamente lo que la civilización está sufriendo en el mundo del deporte.


  1. Slumdog Millionaire (Danny Boyle, Loveleen Tandan, 2008)

Apoyándose en el famoso programa de televisión ¿Quién quiere ser millonario? y con tintes basados en el dolor, el amor y la traición, esta cinta nos narra la vida de un joven hindú en la que no ha dejado de huir.


  1. Ciudad de Dios (Fernando Meirelles, Kátia Lund, 2002)

Ciudad de Dios otorga una visión ahogante ante un barrio de los suburbios de Río de Janeiro. En él, un muchacho que ha crecido en un barrio repleto de criminalidad y en el que los más peligrosos son los más idolatrados, simplemente busca escapar de toda locura y labrarse un futuro como fotógrafo, su mayor sueño.


  1. Cuando todo está perdido (J.C. Chandor, 2013)

Cuando todo está perdido

Con un diálogo que se basa en un puñado de frases y maldiciones, esta cinta también se caracteriza por portar un marco que narra el desarrollo y crecimiento de la desesperanza y la soledad en la mente del protagonista y único personaje. Robert Redford mira a la muerte a los ojos en Cuando todo está perdido, contagiando la sensación de desasosiego y terror, un terror diferente al que nos venden las películas de miedo.


  1. La Ola (Dennis Gansel, 2008)

Inteligente en su desarrollo y con una fuerza arrolladora, esta historia nos muestra lo fácil que es controlar a la gente, actuando como un manual para instaurar un régimen totalitario, y como prueba de que es posible instaurarlo en cualquier sitio.

La Ola es una película casi perfecta y altamente recomendable, siendo además muy parecida a la mencionada en el puesto número nueve.


  1. Manchester frente al mar (Kenneth Lonergan, 2016)

Principal competidora de Moonlight por el Óscar a mejor película en la gala de 2016, Manchester frente al mar es para muchos uno de los dramas más auténticos que se han concebido.

Es una película excelente. Refleja cómo la sencillez y actuaciones ejemplares pueden germinar en una obra sin precedentes, sin efectos especiales de infarto ni ingentes inversiones de dinero. Es una película que hace empatizar y hace sentir; una película que refleja determinadas emociones de una manera muy realista y veraz. Es una cinta que entiende a sus personajes, y que sus personajes la entienden a ella, seleccionándolos con su punto de mira y puliéndolos hasta obtener una magnífica obra cinematográfica. Un buen ejemplo de como deberían ser las películas dramáticas.


  1. Silencio (Martin Scorsese, 2016)

Con la curiosa pasión de Hollywood de tratar historias retratando lo más oscuro del cristianismo, emerge Silencio para brindarnos una historia poderosa con la intención de lo contrario.

La última obra de Scorsese que ha visto la luz, en Silencio dos sacerdotes se enzarzan en la búsqueda de un cura perdido en el Japón de los samuráis, y ya de paso predicar la palabra de Dios.

La brutalidad, la iniquidad y la fragilidad del espíritu son los principales protagonistas en una historia que dibuja un mundo en el que la libertad es un leve susurro en el viento, y en la que queda representada la naturaleza humana en muchas de sus formas.


  1. Lo imposible (J.A. Bayona, 2012)

Basado en hechos reales, se nos narra el impacto de una de las mayores catástrofes naturales en el planeta desde el punto de vista de una familia española.

Devastadora y trágica, la película se consuma como una de las obras más dramáticas del año 2012, ayudada de unas interpretaciones estelares de manos de sus actores. Una de las mejores películas dramáticas.


  1. Prisioneros (Denis Villeneuve, 2013)

Prisioneros

Las palabras sobran cuando se trata de Prisioneros. Cuando – personalmente – pienso en esta película, solo se me vienen a la cabeza las palabras: espectacular, soberbia y magistral.

Las actuaciones son impresionantes y no existe cliché en esta película. La atmósfera que se respira es tenue y dramática, contagiando a todos los personajes en una búsqueda deliberada por encontrar a dos niñas desaparecidas.

Comparte este artículo

No hay comentarios

Añade tu comentario