Quiero comerme tu páncreas (2018), de Shin’ichirô Ushijima – Crítica

Quiero comerme tu páncreas

Quiero comerme tu páncreas reactiva la necesidad de compartir y comunicar, la necesidad de estar presente para los demás y de dejar algo cuando ya no estemos.

El amor y la muerte son los dos temas más trasversales de la existencia. Subyacen de manera permanente en nuestro inconsciente y la mayoría de las veces solo se manifiestan en la intimidad o la soledad. Son muy pocos los momentos en los que estos sentimientos no están presentes de manera real. Y muchos los que permanecen ocultos intentando ver la luz.

Entendida esta salida como una metáfora de liberación para el ser humano, los personajes protagonistas de Quiero comerme tu páncreas encuentran, el uno en el otro, el apoyo al que sujetarse cuando están a punto de dar vía libre a esos sentimientos. Ella padece una enfermedad terminal que acabará con su vida en un corto plazo de tiempo. Él, por el contrario, tiene toda la vida por delante, pero no sabe cómo vivirla.

Se trata de una adaptación de la novela gráfica Quiero comerme tu páncreas, escrita por Yoru Sumino. Ahora, en manos de Shin’ichirô Ushijima, quien asume la responsabilidad de hablar de estas emociones tan intensas, en ocasiones sucumbe al exceso de énfasis. Este riesgo en el contenido entra en conflicto con el imaginario reconocible del que se dota la forma. El tipo de estructura, la música, la construcción de los personajes, los cielos azules y la pirotecnia que siempre decora determinados momentos de clímax crean el mundo identificable que dejará al espectador en una zona de confort bien deseable o, por el contrario, tan poco arriesgada que lleve a la desconexión.

Shin’ichirô Ushijima asume la responsabilidad de hablar de estas emociones tan intensas, y en ocasiones sucumbe al exceso de énfasis.

Por ello, los aciertos de Quiero comerme tu páncreas residen en la calidad de la metáfora y la necesidad de querer alimentarse el uno del otro para sanarse. El eufemismo (quiero comerme tu páncreas) que maquilla la intensidad de las emociones para no abrumarnos (sobre todo cuando se trata del amor y la muerte juntos), hace que Quiero comerme tu páncreas sea especial. Reactiva la necesidad de compartir y comunicar, la necesidad de estar presente para los demás y de dejar algo en el cuerpo de otra persona cuando ya no estemos.


Sinopsis Un día, un solitario estudiante de secundaria encuentra un libro de bolsillo en el hospital. Su título es “Conviviendo con la Muerte”. Resulta ser un diario de una compañera de clase, Sakura Yamauchi, en el cual escribe que, debido a su enfermedad pancreática, le quedan sólo unos cuantos meses de vida.
País Japón
Dirección Shin’ichirô Ushijima
Guion Shin’ichirô Ushijima
Música Hiroko Sebu
Género Animación
Duración 108 min.
Título original Kimi no suizô wo tabetai
Estreno 12/04/2019

Calificación7
7

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Marta Fernández Jiménez

Script en cine y series de televisión. Su sensación preferida es la que le genera estar entre las cuatro paredes de un rodaje. Es graduada en Comunicación Audiovisual y tiene un máster en Dirección de Series de Ficción.

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