Vivir dos veces (2019), de María Ripoll – Crítica

Vivir dos veces me recordó a El Hijo de la Novia, aquella película que gira alrededor de una mujer que padece alzheimer, interpretada por Norma Aleandro, Hector Alterio y Ricardo Darín.

A María Ripoll, la directora de esta película, se la reconoce por su diversidad en los temas que trata. También es reconocida por su ductilidad, en el sentido que tanto dirige películas como documentales. Una muestra de lo primero está en su premiada Ahora o Nunca, del 2015.

El asunto es que Vivir Dos Veces es una comedia, así lo anuncia la publicidad oficial, aunque en realidad es un drama agridulce. Por el tema y el tono, me recordó a El Hijo de la Novia, aquella película que gira alrededor de una mujer que padece alzheimer, interpretada por Norma Aleandro, junto con Hector Alterio y Ricardo Darín. Pues bien, Vivir Dos Veces guarda semejanza en el tema y en lo agridulce de lo que se cuenta. Y lo que se cuenta es la historia de un hombre, el cual, según avanza la película, vamos viendo que va entrando en situación de alzheimer incipiente. Ante tal amenaza, nuestro protagonista decide retomar un antiguo amor de juventud, acaso para despedirse, acaso para recordar, acaso para atar cabos existenciales. El desenlace final es apetecible, te deja buen cuerpo, aunque no reviste la forma que podríamos esperar. Les podría decir algo más, pero correría peligro de hacer spoiler.

De lo mejorcito en Vivir Dos Veces es la interpretación. En especial, del personaje de Emilio, que lo encarna el actor argentino Óscar Martínez.

Empecemos por el inicio. Emilio, nuestro protagonista, es un hombre de cierta edad. Vive una existencia sencilla. Tiene una hija casada y madre de una hija. Debo decirles que el arranque de Vivir Dos Veces no me llamó especialmente la atención. Digamos que podría pasar como una película del montón. Pero, como ya les he indicado, es a partir del incipiente alzheimer de Emilio que la película empieza a subir de nivel. Vemos cómo es la relación de Emilio con su hija, guionizada con brochazo grueso, demasiado grueso para mi gusto. El caso es que el último tercio de la película contiene todo lo esencial que María Ripoll pretendía contarnos. El final, ya les digo, es agridulce, aunque el desenlace de la historia de Emilio es un éxito total, pues encuentra a ese amor, empresa que sin la era de internet hubiera sido del todo imposible. Encontró al amor… y algo más que es desvelado según llegamos al final de la historia.

De lo mejorcito en Vivir Dos Veces es la interpretación. En especial, del personaje de Emilio, que lo encarna el actor argentino Óscar Martínez, a quien conocemos por su trabajo en El Ciudadano Ilustre o El Cuento de las Comadrejas. Por cierto, en Vivir Dos Veces su dicción es totalmente castellana. También resulta idónea para el papel de hija la gran actriz Inma Cuesta. Y la hija, la jovencísima Mafalda Carbonell, que será todo un descubrimiento para los espectadores.


Sinopsis Emilio, su hija Julia y su nieta Blanca emprenden un viaje disparatado y a la vez revelador. Antes de que a Emilio le falle la memoria definitivamente, la familia le ayudará a buscar al amor de su juventud.
País España
Dirección María Ripoll
Guion María Mínguez
Música Arnau Bataller
Fotografía Núria Roldos
Reparto Oscar Martínez, Inma Cuesta, Mafalda Carbonell, Nacho López, Aina Clotet
Género Comedia
Título original Vivir dos veces
Estreno 06/09/2019

Calificación6
6

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Jesús Gabriel Gutiérrez

Mentor literario. Escritor. Filósofo. Prospectivista y astrólogo. Me interesa la historia y el hilo que sale de ella y nos conecta con el futuro.

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