Películas de animación japonesa

Películas de animación japonesa

Para la mayor parte del público occidental, la palabra anime resultará lejana o desconocida. Algunos la relacionarán con su infancia o su adolescencia, quizás guiados por el recuerdo de series como ‘Dragon Ball’, ‘Naruto’, ‘Los caballeros del Zodiaco’, ‘Pokemon’, ‘Shin Chan’, ‘Doraemon’ o ‘Chicho Terremoto’.

El anime, sin embargo, es un concepto mucho más global. Se refiere a un estilo de animación surgido en Japón, y por lo tanto, no es aplicable solo a series de televisión. Hoy vamos a centrarnos en sus películas.

Generalmente, y salvo excepciones como ‘Akira’ (costó 7 millones de dólares), son producciones con un presupuesto escaso. Mientras que en occidente, la animación se dirigía casi exclusivamente a un público infantil, en Japón trataban temas más complejos como el existencialismo, y utilizaban de forma eventual elementos violentos o sexuales.

akira

Akira

Fuera del país nipón, es un subgénero minoritario, por lo que el acceso a estas películas no suele ser del todo fácil. No obstante, sí goza de cierta simpatía entre la crítica especializada.

Se dice que el anime nació en los 60, de la mano de Osamu Tezuka, quien creó una serie de animación basada en su propio manga (comic): ‘Astroboy’. Esto, le valió a Tekuza la llamada de Kubrick para hacer las funciones de director artístico en ‘2001: odisea en el espacio’. Propuesta que rechazó porque ello le suponía tener que trasladarse a Inglaterra durante un largo periodo de tiempo.

Pero fue en los 80 cuando el anime comienza a popularizarse. Comienzan a proliferar las series de televisión, y a aparecer las primeras joyas del cine de animación japonés: ‘La tumba de las luciérnagas (1988)’, la propia ‘Akira (1988)’, y las primeras obras cinematográficas de una pequeña productora conocida como Studio Ghibli, dirigida por una de las figuras más importantes de la animación mundial: Hayao Miyazaki. Suyas fueron ‘Nausicaä del Valle del Viento (1984)’, ‘El castillo en el cielo (1986)‘, y ‘Mi vecino Totoro (1988)’.

Sin embargo, no le llegaría su merecido reconocimiento hasta 2002, cuando Miyazaki estrenó ‘El viaje de Chihiro’, y se alzó con el Óscar a la mejor película de animación. Única película anime hasta la fecha con un galardón de este tipo.

El viaje de Chihiro

El viaje de Chihiro

Pero existen otros directores y animadores de gran talento fuera del reconocido estudio. Hideaki Anno, creador de series como ‘Evangelion’ y sus consecuentes adaptaciones al cine, o Satoshi Kon, director de films como ‘Perfect Blue’, ‘Millennium Actress’, ‘Tokyo Godfathers’ o ‘Paprika’.

Me gustaría mencionar también a Tsutomu Mizushima, director de ’xxxHolic: El sueño de una noche de verano’, una película que tuvo poca aceptación, pero que contiene una de las mejores introducciones que he visto.

Os animo a todos los que no estéis familiarizados con el anime, a adentraros en sus absorbentes tramas y sus ambientaciones oníricas, a probar con cualquiera de las películas que hemos citado, a atreveros con un cine totalmente diferente.

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