Zona hostil (2017), de Adolfo Martínez – Crítica

«Existen muchas películas de guerra. La novedad es que Zona hostil está producida en España y protagonizada por españoles. Hay que celebrarlo, se trata de una excepción.»

Desde 1939, España se ha visto envuelta en varios conflictos. Los 25.000 españoles que integraron la División Azul que combatió en el Frente del Este con los alemanes (1941-1943), apenas ha dado tres películas La patrulla (1954), Embajadores en el infierno (1956) y más recientemente, Silencio en la nieve (2011). Ni el conflicto de Ifni (1957-1958), ni el del Sahara (1970-1975), dieron lugar a ninguna película (ni siquiera irrelevante). Tampoco los médicos militares españoles que estuvieron destacados en Vietnam merecieron ninguna cinta. Porque en la España del siglo XXI, cuando se piensa en producir una cinta bélica, ésta debe ser, casi necesariamente, sobre la Guerra Civil, que el año pasado cumplió 80 años desde su comienzo. El que quiera pensar que desde la Guerra Civil la amenaza de la guerra no ha planeado sobre nosotros, se equivoca. Lo que sí es cierto es que el cine bélico es caro y que para eso están las productoras norteamericanas, maestras en el género y casi insuperables.

Para colmo, el clima político tampoco ha estado predispuesto para realizar exaltaciones sobre los militares españoles y sobre el oficio de las armas en nuestro país. Pensar que un militar puede matar o morir roza la incorrección política a esta parte de la galaxia. Es más, cuando se han enviado tropas españolas a los lugares más dejados de la mano de Dios se ha alegado que era para repartir bocadillos, interponerse entre las partes y ejercer funciones de ONG, casi de “soldados sin fronteras”. Hemos tenido incluso el peripatético caso de un ministro de defensa que dijo que “prefería morir a matar”… y tan exaltadas frases, no las dijo en una tertulia entre pacifistas, sino en la sala de prensa del Pentágono, el día que anunció que las tropas españolas se retiraban de Iraq (pero aumentaban en Afganistán…).

Todo esto viene a cuento de que la película Zona hostil merece un amplio comentario en la Revista de la Defensa nº 336 correspondiente al pasado mes de febrero. La película ha contado con el apoyo del ministerio de Defensa y del Ejército Español. Así pues, no se trata de una cinta antimilitarista ni crítica con el envío de tropas españolas a conflictos olvidados. La presentación se realizó al pasado 6 de marzo en los hangares de la base de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra en Colmenar Viejo. Portavoces del ministerio señalaron que la intención de la película es “lograr que la gente se ponga en la piel de los soldados y que descubra su lado humano”. El mejicano Adolfo Martínez, su director, tenía razón cuando decía que en España, gracias al cine, se conoce más al ejército norteamericano al nuestro propio.

Zona hostil ha sido rodada en el desierto de Tabernas (Almería), no muy lejos de donde hará cuarenta años se robaban spagheti-westerns a destajo. La zona ya no es nuevo México o parajes inhóspitos del farwest, sino los páramos lunares de Afganistán. Su planteamiento inicial recuerda inevitablemente a Back Hawk derribado (2001). Un helicóptero medicalizado del contingente español destinado en Afganistán sufre un percance en el momento en que va a rescatar a unos miembros de la población civil que deben ser trasladados al hospital. Un grupo de soldados quedan aislados y deben afrontar los ataques de los talibanes durante toda una noche hasta la llegada de refuerzos. Para colmo, no se trata solamente de salvar a los soldados aislados, sino de rescatar el helicóptero e impedir que caiga en manos del adversario.  Lo que vamos a ver en pantalla es cómo se llega a esa situación y la operación rescate que seguirá.

Así pues, se trata de una “película de guerra”. Hay muchas. Rara es la temporada en la que no nos llega un mínimo de media docena procedente de los EEUU. La novedad es que esta está producida en España y protagonizada por españoles. Hay que celebrarlo, pero se trata de una novedad, casi de una excepción. Bienvenida sea porque rellena un hueco en la filmografía nacional que, al parecer, nadie hasta ahora ha tenido el valor de cubrir.

Resulta relativamente claro que la película (que ha contado, insistimos, con el apoyo del Ministerio y del Ejército) es una respuesta a la imagen que se pretendió dar del ejército en la serie de Telecinco Los nuestros que recibió amplias críticas, no solamente por parte de las autoridades, sino de todos los que participan en la Fuerzas Armadas. La serie terminó siendo una especie de Al salir de clase, con líos de faldas a tutiplén y en los que los protagonistas aparecían con uniforme mimético pero hubieran podido mantener las mismas relaciones y conflictos si la serie hubiera tenido como protagonista a un equipo de fútbol que se enfrentase a una selección rival. La serie, afortunadamente, tuvo apenas tres episodios y una audiencia más que discreta. Pero sobre todo, dejó un mal sabor de boca en medios militares.

En esta película queda todo mucho más nítido y apurado. El asesoramiento militar ha existido y dado muchos mejores resultados que en la triste serie de Telecinco. En realidad, la película nos permite ver cómo viven nuestros militares en misiones en el extranjero y, por lo que parece, resulta todo bastante creíble. La película está basada en “hechos reales” que tuvieron lugar en aquel país en 2012. En este sentido, merece buenas calificaciones. Los efectos especiales son aceptables, el accidente del helicóptero está bien resuelto, sin ecos de cartonpiedra y los actores se comportan como seguramente lo hacen nuestros soldados en el extranjero. Claro está que se trata de una película y que, por mucho que se repita lo de los “hechos reales”, el lenguaje cinematográfico es el que, a fin de cuentas, manda en una producción de alto coste.

La película ha costado 5 millones de euros y ha podido disponer de tres helicópteros de carga Chinok y dos de ataque “Tigre”. Para dar mayor realismo, los actores fueron entrenados durante dos semanas en manejo de armamento, operaciones tácticas y estilo militar. Y la inversión en tiempo y en dinero, parece haber salido bien porque la totalidad de los actores han logrado asimilar las enseñanzas: todos ellos dan buen juego y resultan creíbles en sus personajes.

De Zona hostil se venía hablando desde que fue presentada el pasado mes de noviembre en el Festival Internacional de Cine de Almería. Para su director, Adolfo Martínez, se trata de su opera prima. Nacido en EEUU, no es lego en la materia: ha elaborado storyboards para innumerables películas y ha aprendido en directo el oficio de dirección. La película es sobria, casi lacónica, se nota la marca militar (el lenguaje lacónico procedía de la antigua Esparta, se dice que alguien lo utiliza cuando sus expresiones son cortantes, firmes, inequívocas, sin doble interpretación, como una orden militar: escueta y precisa). Particularmente me pone cara de póker y me sobra el tema de recurrir a la pincelada de humor basada en que, si un militar habla “andaluz” tiene que hacerse el gracioso.

¿Qué la falta? Quizás una mayor profundización en el guión. Eso es todo. Pero si de lo que se trataba era de dar una imagen realista y positiva de la presencia española en Afganistán que hiciera olvidar lo poco que pintábamos en una guerra librada a 7.000 kilómetros de distancia, en la que no había nada esencial que justificara nuestra presencia y contribuyera a hacer digeribles el centenar de muertos o la factura de 3.600 millones que nos costó lo que, a fin de cuentas, sólo fue una aventura colonial del presidente Bush para mayor gloria y lucro del complejo militar-industrial, la película ha cumplido con creces y a ratos, incluso, es emocionante.

Sinopsis A un convoy americano escoltado por la Legión española le estalla una mina al norte de Afganistán y el inexperto Teniente Conte queda al mando de una dotación para proteger a los heridos hasta que los evacuen. La Capitán médico Varela acude al rescate en un helicóptero medicalizado del Ejército Español, pero el terreno cede durante el aterrizaje y el helicóptero vuelca, dejando a los rescatadores atrapados junto a los legionarios en medio de la nada.
País España
Director Adolfo Martínez
Guion Luis Arranz, Andrés M. Koppel
Música Roque Baños
Fotografía Alfredo Mayo
Reparto Ariadna Gil, Roberto Álamo, Raúl Mérida, Antonio Garrido, Ingrid García Jonsson, Jacobo Dicenta, Ismael Martínez, David de la Torre, Nasser Saleh, Mariam Hernández, Berta Hernández, Ruth Gabriel
Género Bélico
Duración 93 min.
Título original Zona hostil
Estreno 10/03/2017

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Calificación6
6

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Amor Díaz Boyero

Trabaja en el mundo editorial, y le gusta la arquitectura, viajar, el cine, la robótica-nanotecnología, hacer tortilla de patata, el té y la buena educación.

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