Julio Medem

Julio Medem

“Quería unas vacas bonitas para Berlín”. Dicen que ese fue el mensaje que Julio Medem escuchó en su contestador del productor Fernando Garcillán para confirmarle que iba a producir lo que se convirtió en el primer largometraje del director donostiarra: ‘Vacas’. En su debut cinematográfico, después de haber realizado un gran número de cortometrajes, aparecen ya algunos de los rasgos característicos que definen el cine de Medem. Un universo propio en el que el poderoso azar, la fuerza onírica y telúrica de la naturaleza, la omnipresencia de la muerte, el sexo intenso y amoroso, y el insospechado destino de los personajes hacen que sus películas se conviertan en fabulaciones fantásticas donde el autor crea emociones partiendo de imágenes intensas y atmósferas complejas más volcadas sobre los sentimientos que sobre la narración.

Recibida con buenas críticas en el Festival de Berlín y premiada con un Goya a mejor director novel, ‘Vacas’ nos cuenta las relaciones conflictivas de dos familias enfrentadas de un pequeño valle guipuzcuano a lo largo de tres generaciones. El decorado es simple: dos caseríos separados por un bosque. Será en éste último donde ocurran las historias más íntimas, oscuras e inquietantes. Todo sucede delante de la mirada impertérrita de las vacas, que representan el papel de tótem y testigo silencioso de toda la acción.

‘La Ardilla Roja’ es la segunda película que nos presenta Julio Medem. Parte de la crítica alaba su extrema visualidad y el riesgo de la propuesta. Una vez más, en ella la casualidad es la que lleva a los personajes principales a conocerse, a crear una realidad que es ficticia y en la que no se sabe quién está contando la mentira o la verdad. Será el azar el que vaya entrelazando la historia hasta llevarla a un sorprendente final. En esta ocasión, la ardilla simboliza a la protagonista y al portentoso vaivén de la naturaleza que tanto influye en el guión.

Después de participar en diferentes festivales, Steven Spielberg le propone a Medem dirigir ‘El Zorro’, con un guión cerrado de antemano. El director donostiarra decide rechazar la oferta para seguir haciendo un cine más personal  y creativo. Es importante recordar que Medem es el guionista de todas sus películas y que tanto el montaje como la música están cuidados hasta el más mínimo detalle. En el caso de la música, ésta aparece siempre en perfecta simbiosis con los planos e influye directamente en el componente fantástico de sus films. Sus principales compositores a lo largo de su carrera son Alberto Iglesias y Jocelyn Pook.

En ‘Tierra’, su siguiente film, un hombre solitario “mitad hombre, mitad ángel; medio vivo, medio muerto” va a unas tierras áridas y rojizas a fumigar para eliminar plagas en los viñedos. El protagonista percibe la realidad de una forma dual, completamente alterada y siempre sometida al influjo de sus fantasías.  Destaca aquí el lado más poético y la rotundidad estética que se puede apreciar en cada una de las imágenes.

Tierra

El éxito ante el gran público le llegaría a Medem con una de sus películas más conocidas: ‘Los amantes del Círculo Polar’. Grabada entre Laponia, Finlandia y Madrid, nos cuenta la historia entre Ana y Otto, dos jóvenes amantes que se conocen desde niños y que viven una insólita relación de amor entre ambos basada en las constantes casualidades. Los dos buscan continuamente encontrarse y vivir juntos un amor eterno. Pero el azar los convierte en marionetas en manos de su propio destino. La estructura narrativa está basada en continuos saltos temporales y originales elipsis, enmarcadas en imágenes extremadamente cuidadas, con cierta naturaleza artificial creada bajo la lupa de la sensibilidad del artista.

Su película más taquillera y con mayor repercusión internacional es, sin duda alguna, ‘Lucía y el sexo’. En ella, Lorenzo, un novelista de éxito, y Lucía, una camarera completamente enamorada de él, mantienen una relación en la que el sexo es algo vital y con el que disfrutan haciendo realidad sus más secretas fantasías. Después de seis años de noviazgo los dos se separan por razones misteriosas. Lucía huye a una isla solitaria y Lorenzo se refugia en la cama de una joven llamada Belén. Una vez más, los personajes son impredecibles e imprevisibles y los paisajes naturales son lugares mentales humanizados por la emoción de sus protagonistas. Sobresale el mar, donde muchas veces bucean y nadan, como un símbolo misterioso y profundo.

A continuación de este éxito, Medem decidió sumergirse en el mundo de los documentales, realizando ‘La pelota vasca. La piedra contra la piedra’. Se trata de una obra de amplia duración, en la que se habla del conflicto vasco a través de las entrevistas hechas a un gran número de personas que abarcan todo tipo de ámbitos de la sociedad.  Crea una gran polémica en los medios de comunicación, con duras acusaciones contra el director.

Dedicado a su hermana Ana, fallecida en un accidente de tráfico, y a su hija Alicia, se estrena el siguiente film de Medem: ‘Caótica Ana’. A pesar de su fracaso en taquilla, se trata de una película arriesgada y muy personal, centrada en la historia de una joven pintora que va descubriendo en su vida, a través de la hipnosis, el mundo inconsciente que lleva en su interior, habitado por un gran número de mujeres del pasado que habitan en ella.

Caotica Ana

En su siguiente film, ‘Habitación en Roma’, las protagonistas son dos mujeres, una española, Alba, y otra rusa, Natasha, que se encuentran casualmente una noche por la Ciudad Eterna. Las dos están de paso y deciden vivir un encuentro de sexo, en el que se intercambian las historias de sus vidas con momentos de pasión que se convierten al final incluso en amor y cariño. Un relato sensual cargado de poesía y una marcada estética barroca.

Próximamente podremos ver a Julio Medem de nuevo en pantalla, con ‘Ma Ma’, una película protagonizada por Penélope Cruz y Luis Tosar. Es una buena ocasión para descubrir, o volver a encontrarse, con el cine de este director.

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Isabel Cabanas

Licenciada en Periodismo y colaboradora en varios medios de comunicación. Me gustan todo tipo de géneros cinematográficos. Eso sí, menos el de terror.

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