Dog eat dog (2016), de Paul Schrader – Crítica

Dog eat dog

«Los muertos se acumulan y la sangre se derrama en Dog eat dog, pero es la histriónica interpretación de William Dafoe la que logra mantenernos despiertos.»

Basada en la novela homónima del escritor, guionista y actor Edward Bunker, conocido sobre todo por interpretar al Sr. Azul de Reservoir Dogs. La historia de Dog eat dog, presentada en la Sección Oficial del Festival de Sitges, gira alrededor de tres exconvictos de los bajos fondos de Cleveland. La dirige Paul Schrader (director de American Gigolo o Aflicción, y guionista de Taxi Driver o Toro Salvaje), que vuelve a contar con Nicolas Cage como protagonista tras su colaboración en Caza Terrorista. Su presupuesto, en este caso, ha sido muy ajustado.

El director ha pretendido ser fiel al libro, impregnarle un ritmo frenético y una cierta esencia tarantiniana. Sin embargo, el resultado es bastante impersonal, y a pesar de que se apuesta por ofrecer emociones fuertes y una acción sin ataduras, nuestro interés por Dog eat dog va decayendo. Los muertos se acumulan y la sangre se derrama, pero es la histriónica interpretación de William Dafoe la que logra mantenernos despiertos.

Llama la atención que a pesar de estar basada en una novela, Dog eat dog no cuente con una historia consistente, y al final se dejen algunos cabos sueltos.

Sin embargo, si usted es un fan del cine de acción, es probable que Dog eat dog le haga pasar un buen rato.

Dog eat dog

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David García

Nací en Barcelona, en 1979. Estudié un Máster en Comunicación Audiovisual y en el año 2000 entré en Ràdio Sant Boi. Quince años después, ahí sigo, ahora colaborando en un 'magazine' titulado 'De dissabte', donde llevo la sección de series y cine.

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