Mary y la Flor de la Bruja (2017) de Hiromasa Yonebayashi – Crítica

«Mary y la Flor de la Bruja es una película técnicamente apabullante, perfecta, con trasfondos morales, algunos de ellos solapándose entre sí»

Atención: película de animación de producción japonesa. Y esto lo digo porque el género, y más si proviene de Japón, tiene algo que le resulta específico, tanto en los temas tratados como en la estética. Pues bien, Mary y la Flor de la Bruja es una película impecable, una pequeña obra maestra. También debo decir que visioné la película a distancia emocional, pues no es la animación un género que me apasione. Sin embargo, traté de ponerme en la perspectiva de valorar el esfuerzo y el talento que destila. Y es precisamente por eso que Mary y la Flor de la Bruja me resultó apabullante. Para que se hagan una idea, el personaje protagonista de la película es una niña, la cual puede ser la versión femenina de Harry Potter.

En el 2016 publiqué un comentario relativo a una película, también de animación y japonesa, llamada A Silent Voice, que señalé como excelentísima, todo y que el género de animación ayuda para unas cosas y resulta incordiante para otras. Por ejemplo, tanto en A Silent Voice como en Mary y la Flor de la Bruja tratan de asuntos más o menos delicados como, por ejemplo, la relación con los límites, con la ilusión, con las posibilidades, con la vida tal cual es, con enemigos, con la relación salvífica con los adultos… o con la vida tal y como se percibe desde nuestro lado más ilusorio, especialmente cuando quienes escenifican la historia son niños. Los contras que le encuentro al género, y más cuando tratan de explicar historias con trasfondo moral, es que la técnica se impone sobre el fondo de la cuestión. Ello, según mi entender, le va en contra. Es muy posible que una historia como la que se cuenta tanto en una como en la otra película, resultara mejor con actores de carne y hueso, y alejados de la tentación de digitalizarlo todo.

Mary y la Flor de la Bruja trata de una niña que tiene una determinada opinión de si misma. Y es a partir de este dato que se trenza una historia llena de moralidad, de pruebas sobre el valor, sobre las posibilidades, sobre el género humano en general en su relación con el poder. Y el poder, en este caso, como en Harry Potter, gira en torno a la magia y a la alquimia. El caso es que Mary experimenta un proceso iniciático de conocimiento profundo en relación a ello –me refiero poder de transformar la realidad-, a ella misma, a sus relaciones con sus seres queridos, y en relación a determinados personajes que la adulan y luego se aprovechan de ella, pues se trata de una niña angelical. El resultado de ello es totalmente previsible, cosa que se ve venir desde buen inicio.

Por otro lado, el origen de la historia que Mary y la Flor de la Bruja cuenta procede de un libro de Mary Stewart (The Little Broomstick), un autora británica. Por tanto, pues, tenemos en pantalla a unos personajes, todos ellos con fisonomía británica hablando japonés ( si es que ustedes optan por ver la película subtitulada), lo cual genera una curiosa percepción.

Insisto: se trata de una película técnicamente apabullante, perfecta, con trasfondos morales, algunos de ellos solapándose entre sí, lo cual da lugar a pensar si esta película será del gusto de los niños (por ser de animación y con niños como protagonistas) y si será del gusto de los adultos (por la misma razón expresada en el anterior paréntesis). Por tanto, pues, se trata de una apuesta valiente y arriesgada.


Sinopsis Mary es una niña que vive con su tía abuela Charlotte en el campo, donde no pasa casi nada. Un día sigue a un misterioso gato hasta el bosque y descubre un viejo palo de escoba y una extraña flor que sólo florece cada siete años en ese mismo bosque.
País Japón
Dirección Hiromasa Yonebayashi
Guion Riko Sakaguchi
Música Takatsugu Muramatsu
Género Animación
Duración 103 min.
Título original Meari to majo no hana
Estreno 07/09/2018

Calificación7
7

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Jesús Gabriel Gutiérrez

Mentor literario. Escritor. Filósofo. Prospectivista y astrólogo. Me interesa la historia y el hilo que sale de ella y nos conecta con el futuro.

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