Madre sólo hay una (2016), de Anna Muylaert – Crítica

Madre sólo hay una

«Madre sólo hay una trata de la transformación de un joven, y no sólo por un cambio de una familia por otra, sino, además, por un cambio en su estatus social.»

Acudo a ver Madre sólo hay una sin referencia alguna acerca de Anna Muylaert, su directora. Sólo sé que trata de un hecho real. Este hecho gira entorno a la vida de un adolescente, Pierre, que vive adoptado por una madre sustituta. Esta madre, Pierre y una hermana, también adoptada, viven juntos. Según vamos viendo, esta madre no adoptó a estos jóvenes sino que los robó. Madre sólo hay una trata del momento en que la familia real se presenta y se encara para reclamar a Pierre ante la madre sustituta. Se trata, pues, de la transformación de un joven, y no sólo por un cambio de una familia por otra, sino, además, por un cambio en su estatus social, pues la familia adoptiva es pobre y, en cambio, la familia carnal vive bastante mejor. Por tanto, aún con este comentario, estamos  hablando de emociones, de adaptación traumática.

Madre sólo hay una no nos cuenta nada que esté más allá del proceso delimitado por el episodio que atañe a la vida de Pierre. Esto lo digo por una característica: Pierre es homosexual, mientras la familia que lo re-quiere no acepta este hecho. Como tampoco acepta su nombre, Pierre.

Estando basada en un hecho real, lo cual podría ser garantía de plausibilidad, es Madre sólo hay una una película que me dejó una sensación de insustancialidad. Es decir, tiene interés en cuanto a la descripción de los hechos, y sin embargo, por contra, la puesta en práctica de su mensaje contiene elementos innecesariamente exagerados. Hablo, por ejemplo, de las actitudes de la familia carnal, como cuando Pierre recién llega a su nuevo hogar. Encontré sobreactuación y exageración en los actores. También me pareció que el estilo directivo de Anna Muylaert es precipitado, como si quisiera ilustrarnos pensando que el espectador necesita de la exageración para captar el mensaje. Sin embargo, y lo digo ya, lo que hace que esta película no llegue a ser lo que podría haber sido es justamente la precipitación y la exageración en determinadas respuestas por parte de los actores, especialmente de los que representan a la familia original. La película no llega a la hora y media. Y si hubiese durado dos, hubiera resultado igual o peor, pues el asunto está en el trabajo emocional de fondo, ausente a todas luces.

Lo único que hace buena a la película es el guión -devaluado totalmente por la dirección- y la actuación de Pierre, encarnado por Naomi Nero.

Madre sólo hay una

Sinopsis Después de descubrir la verdad, que fueron robados por la mujer que él creía que era su madre cuando era niño, Pierre (cuyo verdadero nombre es Felipe) debe hacer frente a todas las consecuencias de las acciones de su madre y conocer a su familia biológica.
País Brasil
Director Anna Muylaert
Guión Anna Muylaert
Música Berna Ceppas
Fotografía Barbara Alvarez
Reparto Naomi Nero, Daniel Botelho, Daniela Nefussi, Matheus Nachtergaele, Lais Dias, Luciana Paes, Helena Albergaria, Luciano Bortoluzzi, June Dantas, Renan Tenca
Género Drama
Duración 88 min.
Título original Mãe só há uma
Estreno 02/12/2016

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Calificación4
4

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Jesús Gabriel Gutiérrez

Mentor literario. Escritor. Filósofo. Prospectivista y astrólogo. Me interesa la historia y el hilo que sale de ella y nos conecta con el futuro.

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