Cadáver. La posesión de Hannah Grace (2018) de Diederik Van Rooijen – Crítica

Cadáver. La posesión de Hannah Grace

«Si para hacer una buena película se necesitan recursos materiales parecidos a los que se requerirían para hacer una película mala, ¿por qué no hacer una película mínimamente potable?»

En un comentario referido a una película anterior, de nombre Matar o morir, comentada en El Cine en la Sombra en octubre, dije lo vergonzoso que me parece que se hagan películas tan huecas e insustanciales. Pues bien, todo lo que comenté ahí se podría aplicar a Cadáver. La Posesión de Hannah Grace. Con ello quiero decir que si para hacer una buena película se necesitan recursos materiales parecidos a los que se requerirían para hacer una película mala, ¿por qué no hacer una película mínimamente potable? Pues bien, debe ser que la vida moderna no da el aplomo y el tiempo necesario para que semejante cosa ocurra. O bien, que ya podría ser, hay una falta de talento al respecto de tramar buenos guiones. Y no solo eso sino que, además, hay en este tipo de películas, tan huecas e insustanciales, una idea perversa: la de que van dirigidas a un público adolescente, cosa que me parece un insulto a ellos. Que vayan dirigidas a público de corta edad es una excusa que no me convence. Más bien lo que sucede es que hay una falta de talento, cosa que se pone de manifiesto en este tipo de películas.

La historia que se nos cuenta en Cadáver. La Posesión de Hannah Grace ya ha sido tratada, y bien, anteriormente. Los ejemplos de referencia podrían ser El Exorcista y Poltergeist, referencias obligadas ambas dos. Es decir, el cine de efectos, posesiones, conjuros, etcétera, llegó a sus máximos con esos dos ejemplos. Todo lo que se haga después representa, o debería representar, un reto para los creadores. Pero ya vemos que estos creadores han desistido de hacer buenos productos.

Cadáver. La Posesión de Hannah Grace empieza con un exorcismo que suena a barruero total. Pues bien, lo que viene a continuación es la consecuencia de semejante barrueridad. Ah, y fíjense que en este tipo de películas, en las que hay grave riesgo de dormirse en la butaca, la banda sonora es especialmente ruidosa, justamente para mantener despierto al espectador malintencionado, de esos que recurren a ver películas para sintonizar con el sueño perdido. Es decir, si vemos la película sin banda sonora resulta de mala a peor y aún más insustancial.

Después de este inicio tan poco prometedor -yo me hubiera ido de la sala al cabo de 10 minutos de empezar-, todo deriva en tópicos, previsibilidades y pretensiones que no llegan a puerto.


Sinopsis Megan trabaja en el turno de noche de la morgue, recibe un cadáver desfigurado. Sola y encerrada en los pasillos del sótano, Megan comienza a experimentar espeluznantes visiones, lo que le hace sospechar que el cuerpo que ha recibido está poseído por una despiadada fuerza demoníaca.
País Estados Unidos
Dirección Diederik Van Rooijen
Guion Brian Sieve
Música John Frizzell
Fotografía Lennert Hillege
Reparto Shay Mitchell, Stana Katic, Grey Damon, Louis Herthum, James A. Watson Jr., Larry Eudene, J.P. Valenti, Arthur Hiou, Lexie Roth, Shawn Fitzgibbon, Jacob Ming-Trent, Mickey Gilmore, Lisa Wynn, Kirby Johnson, Kenneth Israel, Matt Mings
Género Terror
Duración 85 min.
Título original The Possession of Hannah Grace
Estreno 30/11/2018

Calificación2
2

Comparte este artículo

Jesús Gabriel Gutiérrez

Mentor literario. Escritor. Filósofo. Prospectivista y astrólogo. Me interesa la historia y el hilo que sale de ella y nos conecta con el futuro.

No hay comentarios

Añade tu comentario