Heidi (2015), de Alain Gsponer – Crítica

Heidi

«En los preciosos parajes de los Alpes suizos, Heidi transmite valores humanos a los más pequeños y despierta la nostalgia a los mayores. Con la arrebatadora vitalidad de la protagonista, Anuk Steffen, logrará ablandarte el corazón sin caer en la manipulación emocional.»

La primera referencia que nos viene a la cabeza cuando pensamos en la protagonista del best seller Heidi de Johanna Spyri es la icónica serie de 1974. Es difícil reinterpretar una historia cuando se encuentra incrustada en el imaginario colectivo de una forma tan firme. El anime dirigido por Isao Takahata, cofundador de los estudios Ghibli junto a su compañero Hayao Miyazaki, es un portento de inocencia y valores humanos. Con la premisa de descubrir esta constructiva historia a las nuevas generaciones y despertar la nostalgia a los mayores, Alain Gsponer transmite los valores del libro de Johanna Spyri con una factura técnica impecable.

Como no podía ser de otra manera, el filme comienza con un plano de las espectaculares vistas de los Alpes suizos en los que deambula una alegre Heidi. Al ver la sonrisa de la actriz protagonista, Anuk Steffen, ya nos tiene ganados. Su elección para el papel es inmejorable, por lo que no es extraño que saliese elegida entre 500 aspirantes. Con la combinación del fabuloso paisaje y una cuidada fotografía, disfrutamos de la libertad en la cabaña del abuelo de Heidi, interpretado imponentemente por el célebre Bruno Ganz. De esta manera, van aflorando los valores sobre el respeto a la naturaleza gracias a la vitalidad de Heidi. Entre las nieves, la compañía de Pedro y el admirable trabajo con el vestuario nos desarman y consiguen involucrarnos en la historia sin aparente esfuerzo.

Más adelante, coincidiendo con la vuelta de Heidi a la ciudad es cuando empieza a faltarnos el oxígeno, antes abundante en las altas montañas de Suiza. En ese momento aparecen Clara y su estricta institutriz, la señorita Rottenmeier. Estos personajes están perfilados con escasa  profundidad, apoderándose del filme un registro melancólico sin comprender exactamente las motivaciones que lo generan. La narrativa y estilo del filme son coherentes con lo visto anteriormente, pero el halcón al que Heidi ha perseguido por las praderas se siente atrapado. Ya no hay libertad y al igual que Heidi, nosotros también deseamos ver las montañas.  Esto produce que el segundo acto se sienta excesivamente alargado, lo que podría suponer un hándicap para los más pequeños.

La sensación de prolongación del metraje está directamente relacionada con la banda sonora. El laureado compositor Niki Reiser crea melodías orgánicas que casan perfectamente con los temas de la cinta y el director, Alain Gsponer, sabe del poderío presente en la música que tiene entre manos. Por ello, decide utilizarla para dotar a la película de dinamismo y ayudar a agilizar las transiciones. Sin embargo, el reiterativo uso de las mismas composiciones acaba produciendo el efecto contrario: la lentitud. No por ello se debe quitar mérito a la banda sonora; sino al uso, ya que parece que algunas escenas se repitan. No obstante, es muy estimable la lograda conexión entre la música y la carga emocional.

A la hora de asumir la difícil tarea de adaptar una historia tan famosa y triste, cabe la obvia opción de intentar llegar a la lágrima fácil mediante la manipulación. Por consiguiente, la atrevida visión de Heidi que nos transmite Alain Gsponer supone el mayor acierto del filme. Hay que aplaudir la honestidad del director y su determinación a no forzar las situaciones. Él sabe que el guión posee la fuerza suficiente para cautivarnos, además de una actriz protagonista con la que es imposible no empatizar. Con estos factores ocurre lo inevitable, tarde o temprano el corazón acaba ablandándose.

En definitiva, Heidi resulta ser un inesperado descubrimiento. La asociación de talento tanto en los aspectos técnicos como en los artísticos es notable. Lo que hace que al sumarle la honestidad y el estilo definidos por Alain Gsponer se logre una película con verdadera alma. Entre la naturaleza, los grandes valores y la nostalgia encuentran un magnifico acomodo. Sin duda, tumbarse en la pradera con Heidi y Pedro es sumamente reconfortante.

Heidi

Sinopsis Heidi es una huérfana de cinco años, criada por su abuelo en las montañas suizas. Junto a su amigo, Pedro el cabrero, cuida de las cabras del abuelo y disfruta de la libertad en las montañas. Pero un día su tía Dete decide llevársela a la ciudad de Frankfurt para educarla y cuidar de Klara, una niña inválida de familia adinerada. La simpatía de Heidi y su inocencia hará que viva nuevas aventuras en compañía de Klara.
País Alemania
Director Alain Gsponer
Guión Petra Biondina Volpe
Música Niki Reiser
Fotografía Matthias Fleischer
Reparto Bruno Ganz, Katharina Schüttler, Jella Haase, Anuk Steffen, Maxim Mehmet, Peter Lohmeyer, Rebecca Indermaur, Hannelore Hoger, Isabelle Ottmann, Quirin Agrippi, Michael Kranz, Heinrich Giskes, Anna Schinz, Monica Gubser, Peter Jecklin, Markus Hering
Productora Claussen Wöbke Putz Filmproduktion / Zodiac Pictures International / Schweizer Radio und Fernsehen (SRF)
Género Drama
Duración 106 min.
Título original Heidi
Estreno 26/08/2016

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Calificación6
6

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Carlos Chaparro

Estudió Comunicación Audiovisual, permitiéndole trabajar en su pasión: el cine. Un amor incondicional que nació al descubrir a Patricia y Michel paseando por los Campos Elíseos.

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