Hércules

Hercules

Hércules está protagonizada por Dwyane Johnson y dirigida por Brett Ratner. La idea que la diferencia de otras películas con el mismo título es que, en esta ocasión, se asume que el poderoso Hércules es, en realidad, un farsante. Un mortal muy fuerte pero poco más, que lucha en guerras muy diferentes a los cuentos que se cuentan sobre él.

Yo hubiera preferido los cuentos.

Cada vez que oigo a alguien decir que “eso ya se ha hecho” me hierve la sangre. Porque sencillamente, no es cierto. En cien años de cine y, a pesar de las muchos actores que han interpretado al personaje, nunca, jamás hemos visto adaptada la historia de los 12 trabajos. Y es una historia que haría una gran película. Tampoco me vale “para eso tienes los libros” porque ver un relato es muy diferente a leerlo. Es increíble que Hollywood se haya aproximado tantas veces a la mitología griega y, sin embargo, haya sido incapaz de aprovechar semejante fuente de héroes y aventuras como buenamente merece. Furia de titanes resultó decepcionante pero su secuela, contra todo pronóstico, fue mucho, mucho peor. Immortals parecía una parodia del carnaval de Cádiz, con un guión que no debería haber superado una primera lectura. Las peripecias de Percy Jackson no pasan de ser un triste remedo de las de Harry Potter, y aunque en su momento, disfruté de Troya, lo cierto es que no recoge ni la mitad de los temas más intrigantes de la Ilíada (y también comete el error imperdonable de ignorar el elemento “divino”).

La premisa, en definitiva, me parece horrible. Pero eso no significa que la película fuera a parecérmelo también. Hay que saber distinguir entre los gustos personales y un criterio objetivo de valoración. Ahora bien, la susodicha premisa podría haber sido atractiva, pero presentada de otra forma. Quizás el mundo merece conocer las hazañas de ese Hércules “realista”, humano, que suda y sangra. Pero es que la propia película no parece interesada y sabotea constantemente su punto de partida.

El filme muestra una clara fascinación hacia el elemento fantástico y aprovecha el más mínimo “espacio en blanco” en la trama para añadir alguna referencia mitológica. Todo esto para, en la escena siguiente, desbaratar la magia con un diálogo que niega la existencia de dioses y monstruos.

Los personajes llevan a cabo maniobras de combate completamente increíbles y utilizan toda suerte de armas exóticas más propias de un videojuego de los 90 que de una aventura pretendidamente seria. El propio Hércules realiza constantemente asombrosas pruebas de fuerza, como arrojar carromatos de una sola patada o levantar un caballo sobre su cabeza. ¿Y tengo que creer que este tipo No es hijo de Zeus? ¡Venga ya!

Hercules

También falta quizás, violencia. Un relato como este, claramente inspirado en El sargento de hierro y Los siete samurais necesita de esa crudeza, esa visceralidad para funcionar del todo. Las armaduras no parecen haber recibido golpe alguno y los dientes de los protagonistas son de un blanco perfecto. Elementos que habrían valido en otro título pero que desentonan en este. Lo mismo se puede decir de la banda sonora, un excelente trabajo del español Fernando Velázquez, estropeado por algunos momentos de sonoridad moderna (probablemente impuesto por algún productor listillo).

Esa película que se nos quiere vender, la del hombre detrás del mito, está ahí, pero el problema es que ni al director ni a su estrella les gusta. Al final, toman la ruta de en medio que, en cine, es lo último que hay que hacer, pues lleva a un pantano apestoso habitado por la Hidra de Lerna.

No conozco el comic en el que se basa el guión, y, por tanto, no opinaré sobre el mismo.

El caso es que estamos ante un largometraje francamente contradictorio respecto a lo que quiere contar. Y anacrónico. No porque el departamento de documentación haya patinado en algún detalle (cosa obvia e incluso necesaria en este género) sino porque, tanto a nivel visual como narrativo, esta película parece tener 10 años de antigüedad. Y si se hubiera hecho entonces creo que me habría parecido mejor. Quizás sus cifras de taquilla hubieran sido espectaculares, en lugar de mediocres. Y lo curioso del asunto es que podía haber contado con los mismos valores técnicos y la mayor parte de sus actores.

La cinta es sorprendentemente efectiva cuando se mantiene en pasillos oscuros, polvorientos palacios o templos misteriosos debido, en parte, a su impresionante elenco de actores secundarios. También he de decir que la mayor parte de las escenas de acción están rodadas con el pulso correcto. Pero hay ciertos momentos en los que la cámara se aleja, que intenta mostrar un mundo mayor, ejércitos inmensos o momentos de glorioso heroismo. Momentos en los que se intenta transmitir, en definitiva, épica. Y ahí, Brett Ratner fracasa vilmente. Los efectos digitales resultan lamentables y recuerdan al peor cartón piedra de los 60. Antes he dicho que el filme muestra una clara fascinación hacia el elemento fantástico pero, por desgracia, no es lo mismo “estar fascinado” que “ser competente”. Es posible que faltara dinero (a pesar de los 100 millones de presupuesto, que se dice pronto).

Finalmente, merece la pena aclarar que “Hércules” es divertida, más de lo que debería haber sido. Debo admitir que la película tiene un par de buenos momentos e incluso hace el mejor uso posible del cliché “el héroe se libera de las cadenas en el último momento”. Su escasa duración (apenas hora y media) es, por un lado, un problema a la hora de construir una narrativa consistente. Pero, por otro, una gran ventaja para aquellos que sólo quieren disfrutar de una tontería de acción a la hora del bocata.

Hercules

Sinopsis Tras los terribles doce trabajos que le fueron impuestos y la pérdida de su familia, Hércules decide darle la espalda a los dioses y encontrar consuelo en la búsqueda de aventuras
País Estados Unidos
Director Brett Ratner
Guión Ryan Condal, Evan Spiliotopoulos
Música Fernando Velázquez
Fotografía Dante Spinotti
Reparto Dwayne “The Rock” Johnson, Rufus Sewell, Bolsø Berdal, Aksel Hennie, Ian McShane, Joseph Fiennes, Rebecca Ferguson, Askel Hennie, John Hurt, Irina Shayk
Productora Paramount Pictures / Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) / Film 44 / Nimar Studios
Duración 98 min.
Género Aventuras
Título original Hercules: The Thracian Wars
Estreno 05/09/2014

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Calificación4.5
4.5

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Enrique Dueñas

Enrique Dueñas , escritor y guionista, aficionado al género fantástico y la tarta de queso.

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