1917 (2019), de Sam Mendes – Crítica

1917 está rodada en un sólo plano secuencia. Pero a diferencia de otras obras que han utilizado este recurso estilístico, aquí la cámara está al servicio de la historia, nunca se convierte en protagonista.

Se estrena la última película de Sam Mendes, que hace la número nueve desde que rodara en 1999 American Beauty (ganando un Oscar), y la primera en la que ha participado en la escritura del guion. Una carrera llena de éxitos, en la que su última obra no desmerece en absoluto.

La historia es sencilla y recuerda en cierto modo a Salvad al Soldado Ryan de Spielberg, pero a nuestro modo de ver más lograda. Nos cuenta cómo durante la Primera Guerra Mundial, a dos soldados británicos en territorio francés y en medio de las trincheras, se les encomienda una misión. Lo que sigue a continuación, es una aventura vibrante y emocionante en la que seguimos a estos dos soldados.

La película está rodada en prácticamente un sólo plano secuencia, con el que sigue en todo momento las vicisitudes de los protagonistas. Pero a diferencia de otras obras que han hecho de este recurso estilístico, como era el caso de El Arca Rusa de Alexander Sokurov, un medio que dominaba la narración y se imponía sobre ella de forma manierista, aquí la cámara está en todo momento al servicio de la historia, nunca se convierte en protagonista y, si no estamos atentos, en seguida dejamos de darnos cuenta de que hay un solo plano. Tiene la gran habilidad de seguir a los protagonistas cuando interesa, terminar en primeros planos de sus rostros o de detalles de la narración cuando conviene o de dejarlos al margen para contarnos lo que está sucediendo en torno ellos. Consigue así un ritmo tremendamente ágil y, a la vez, permite a los actores ofrecer una interpretación ajustada a cada circunstancia. Lejos de ser un recurso efectista, la narración en una sola toma, dota al film de un ritmo especial que sabe interrumpir en momentos claves para serenar la historia y contar algunas hechos paralelos y emotivos como la escena de los soldados cantando antes de la ofensiva, o hacer apuntes de fina psicología cuando un oficial le advierte de la forma en la que debe entregar el mensaje.

Una magnífica película, extraordinariamente entretenida, que nos deja una conciencia clara del absurdo de todas las guerras.

Además, Sam Mendes no deja en ningún momento de subrayar el horror que fue la guerra de trincheras, las diferencias entre los oficiales y la tropa y el absurdo que en general son las contiendas bélicas. Pero al igual que con el uso de la cámara, tampoco aquí hay ningún subrayado innecesario, simplemente consigue que se desprenda de la mera observación de la historia. En el aspecto de la interpretación hay que destacar, junto a los dos soldados protagonistas, George MacKay y Dean-Charles Chapman, grandes actores que han aceptado intervenir en breves papeles como Colin Firth o Benedict Cumberbatch. La música a cargo de Thomas Newman es magnífica y sabe acompañar en todo momento el ritmo de la narración.

Empieza y termina de la misma forma apacible, en la que vemos el primer plano de un hombre descansando en el campo y disfrutando de lo que parece ser un paisaje maravilloso, pero enseguida vemos cómo se transforma todo y a continuación conocemos el horror. Nos encontramos, en definitiva, con una magnífica película extraordinariamente entretenida, que consigue mantener un ritmo trepidante a lo largo de casi todo el metraje de dos horas de duración y que nos deja una conciencia clara del absurdo de todas las guerras.

En el momento de publicar esta crítica nos llega la noticia de que la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood la han premiado con dos Globos de Oro 2020, el de la Mejor Película Dramática y el de Mejor Director, lo que no hace sino confirmar todo lo dicho hasta aquí.


Sinopsis En lo más crudo de la Primera Guerra Mundial, dos jóvenes soldados británicos reciben una misión aparentemente imposible. En una carrera contrarreloj, deberán atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje.
País Reino Unido
Dirección Sam Mendes
Guion Sam Mendes, Krysty Wilson-Cairns
Música Thomas Newman
Fotografía Roger Deakins
Reparto George MacKay, Dean-Charles Chapman, Richard Madden, Benedict Cumberbatch, Mark Strong, Colin Firth, Andrew Scott, Teresa Mahoney, Daniel Mays, Adrian Scarborough, Jamie Parker
Género Bélico
Duración 119 min.
Título original 1917
Estreno 10/01/2020

Calificación9.5
9.5

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Chusé Inazio Felices

Fundador en su juventud, en la Zaragoza de los años 80 junto a otros apasionados del cine, de la Cooperativa Cinezeta, con la cual dio sus primeros pasos en el mundo del Súper 8, ha mantenido siempre un profundo interés por el mundo cinematográfico que, entre otras cosas, se ha puesto de manifiesto en sus escritos para la prensa a través de sus colaboraciones para El Siete de Aragón creando la sección Cuadernos desde el Guadarrama y posteriormente, en la publicación de su libro Aragón desde el Guadarrama (1993), en el que podemos leer artículos como Mujeres, Guiones y Cintas de Video o Aragoneses de Cine, donde da muestra de su cinefilia. Partidario de la máxima de su compatriota Baltasar Gracián, siempre se ha propuesto escribir críticas breves pero concisas y rigurosas a tono con los tiempos que vivimos y la falta de tiempo que nos abruma. Interesado por un cine diferente, ya sea de otros países o culturas, el anime y por supuesto el cine negro y el clásico.

2 comments

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  1. Aragoneses en Madrid 9 enero, 2020 at 10:54 Responder

    Nos había generado muchas espectativas esta película y estábamos pendientes de la crítica. Después de leer tu artículo todavía tenemos más interés en verla. Aprovecharemos la primera oportunidad. Gracias por tu trabajo!

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