7º día en la SEMINCI: Reparar a los vivos, Sufat Chol

Reparar a los vivos

Reparar a los vivos

Reparar a los vivos desarrolla la historia de un joven que, después de entrar en muerte cerebral tras un accidente de coche, dependerá de una máquina para que sus órganos vitales sigan en funcionamiento. Son estos mismos órganos los que serán solicitados a la familia para poder salvar la vida de otras personas, lo que dará lugar a un dilema ético de primer orden. La familia de un joven que está técnicamente muerto pero cuyo cuerpo todavía funciona deberá decidir si dona sus órganos para que una desconocida con problemas de corazón pueda seguir viviendo. Katell Quillévéré traslada a la gran pantalla la novela homónima de Maylis de Kerangal tratando con asepsia un tema de lo más turbio. La imagen limpia y nítida, así como la presencia constante del azul, serán los rasgos más característicos de Reparar a los vivos. La directora de Abiyán no edulcora una situación que bien habría sido aprovechada por otros para remover emocionalmente al espectador, sino que en todo momento busca la disección de todas las partes que constituyen el proceso de la donación, desde que la persona fallece hasta que su órgano es insertado en el destinatario. A pesar de todo, la fuerza de un tema como este es relegado a un segundo plano por una peculiar estética que hace bella hasta una operación a corazón abierto.

Con Sufat Chol la directora israelí Elite Zexer centra su atención en la mirada pesimista que la madre y la hija de una familia beduina tienen acerca del mundo que las rodea. Mientras Jalila se ve obligada a ser la anfitriona de la segunda mujer de su esposo, su hija Layla verá como tendrá que olvidar a su amante para aceptar al chico que su padre le ha asignado. Se trata de una “historia de la realidad beduina, una realidad muy compleja”, nos dice la actriz Lamis Ammar en una rueda de prensa. Y es que Sufat Chol muestra los límites de una sociedad que no renueva sus tradiciones y que dirige los pasos de la mujer sin dejarle libertad alguna. Elite Zexer registra con su ópera prima de manera realista que la lucha no tiene cabida en un pueblo donde el destino de cada uno es asignado de manera temprana.

Sufat Chol

Sufat Chol

Con motivo del cuarto centenario de la muerte de Cervantes y Shakespeare la SEMINCI dedica un ciclo a ambos escritores en el que están siendo proyectadas películas que adaptan algunas de sus obras. En este séptimo día le tocó el turno a Albert Serra y su Honor de cavallería, adaptación libre del Quijote de 2006 con la que el director catalán comenzaba a definir su particular estilo de hacer cine. Rodada con actores no profesionales, entre los que se encuentran Lluís Carbó, Lluís Serrat o el mismísimo Albert Pla, Honor de cavallería muestra mediante planos largos y escasos diálogos las andanzas de Don Quijote y Sancho Panza. Las dos horas de metraje compuestas por tomas interminables en tono realista llevaron a que gran parte de los asistentes abandonaran la sala, algo que evidencia el habitual desinterés del espectador por estilos particulares como el de Albert Serra. Honor de cavalleria es una obra interesante que no centra su atención en las aventuras del hidalgo, sino baja a la tierra para fijar su mirada en el lado más humano y corpóreo de la figura del Quijote.

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Pablo Castellano

"-¡Qué extraña forma de hacer la cama! -Lo vi en una película. Para eso sirven las películas!"

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