Nicolas Winding Refn: retrospectiva

Nicolás Winding Refn

Nicolas Winding Refn nos muestra violencia desmedida, nos plantea puzzles que nosotros debemos resolver sin dejarnos a simple vista su significado, juega con los colores y las luces para transmitirnos emociones. Sus películas nos retan, son un tira y afloja entre el espectador y sus imágenes. Pero todos tenemos un pasado, y en los directores el pasado suele esconder películas desconocidas y, en muchas ocasiones, totalmente diferentes. Hoy voy a analizar la trayectoria de este director desde su primera película, hasta la última de ellas. Ni que decir tiene, que esto es un ensayo totalmente libre de spoilers. Empecemos.


 

La trilogía PUSHER (1996, 2004 y 2005)

La trilogía Pusher se encuentra a medio camino entre el cine quinqui y el cine sobre la mafia. Cada una de sus entregas nos muestra la historia de tres de sus personajes: Frank, en Un paseo por el abismo. Tony, en Con las manos ensangrentadas. Y Milo, en Soy el ángel de la muerte.

Sus dos primeras partes presentan unas relaciones claras, nombrando a personajes en común pero tratando otros temas. Tanto en la primera como en la segunda nos adentramos en la vida de un pordiosero que tiene que lidiar con problemas económicos o legales. Todas ellas dirigidas cámara en mano y con una suciedad, crudeza y realismo que nos introduce directamente en sus calles, clubes y trapicheos.

Aunque las dos primeras entregas tienen una escondida linealidad, es muy difícil no verlas muy seguidas, ya que su segunda parte tiene muchas referencias a los hechos que ocurren en la primera. Ambas son historias similares pero afrontadas por personajes diferentes, haciendo interesante la manera de cada uno. Luego llegamos a su tercera parte que, para mí, es superior. Soy el ángel de la muerte no referencia en ningún momento los hechos de sus predecesoras, sino que coge al antagonista de ellas y lo hace protagonista de su propia historia. Esta tercera parte tiene algo muy diferente en su estilo, aunque parezca similar a las anteriores. En las primeras, los personajes dejaban clara una evolución constante a medida que avanzaba la película, pero en la tercera, el personaje ya se presenta diferente a como lo habíamos visto anteriormente y, siguiendo el ritmo de la trama, su actitud no evoluciona sino que involuciona dejando el cambio principal como una simple etapa, lo que hace que pueda apreciar un método más interesante de contar la historia y catalogarla como la mejor de la trilogía.


 

BLEEDER (Fuera de sí, 1999) y FEAR X (2003)

Entre la primera y la segunda película de la trilogía, Refn rodó dos películas. La primera fue Bleeder. Disponía exactamente del mismo reparto que estas, pero cuenta una historia muy diferente. Se centra principalmente en el personaje de Leo que, al enterarse del embarazo de su pareja, empieza a cambiar de una manera lenta, evolucionando fría y distantemente. Las relaciones de este personaje cambian dependiendo de la persona con la que mantenga la conversación. Sus amigos, su cuñado o su pareja.

La violencia, la tensión y la marcada evolución lineal expuesta con fundidos a rojo ya hacen de la película algo, al menos, interesante. Pero si hablamos de lo mejor, podría decir sin pelos en la lengua que es el personaje que encarna Mads Mikkelsen, basado, sin ninguna duda, en el propio director del film: una persona antisocial, enamorada del cine violento y desconocido, con una manera muy particular de enfrentar su vida, que hace que sus apariciones en la cinta sean los momentos más identificativos y mejor contados. Un personaje secundario que se gana a pulso un hueco en nuestros corazones y que, muy importante, no quita importancia a la trama principal.

Tras rodar esta película, y justo un año antes de traernos la segunda parte de Pusher, Nicolas winding refn nos trajo Fear X. Un thriller cuasi-policíaco protagonizado por una cara conocida, la de John Turturro. Creo que podemos considerar esta como un punto de inflexión importante en la carrera del director. No porque le hiciese conocido, que no es el caso, sino porque empezaron a asentarse las bases de lo que es el cine actual de nuestro amigo. Una historia lenta, enrevesada e irónicamente incompleta. Una planificación mucho más estilizada sin cámaras en mano. Unos juegos de luces rojas muy marcados. Unas escenas experimentales caóticas y una niebla que no nos deja ver del todo lo que nos está contando. El presente del director está totalmente reflejado en este film, así que los más dispuestos a enfrentarse a él, deben saber que se van a encontrar con algo complejo. Si os gusta eso, sois bienvenidos a disfrutar de ella.


 

BRONSON (2008)

Ahora es cuando la calidad visual se acrecienta notablemente. Pasaron los años, Nicolas rodó las dos partes que le faltaban de su trilogía, y una TV movie sobre una novela de Agatha Christie que, desgraciadamente, soy incapaz de encontrar por ningún lado, y  se introdujo de lleno en su nuevo proyecto: Bronson. Una historia medio ficticia, basada en un personaje totalmente real, Charles Bronson. Y no, no me refiero al de la harmónica, sino a un personaje conocido básicamente por ser el preso más violento de todo Reino Unido y que… bueno, siempre quiso ser famoso y, al fin y al cabo, lo consiguió.

Encarnado por un impresionante Tom Hardy, este personaje se nos muestra deshumanizado, con ningún sentido del civismo y con una personalidad totalmente inverosímil en el buen sentido. Refn narra la violencia con tanta elegancia, que parece mentira que estemos viendo la historia de una persona con esa fama. Quiere mostrarnos esta película como si se tratase del bello espectáculo de la vida de Charles Bronson. Y la refinada dirección que usa para lo desalmado de sus imágenes será algo que observemos en absolutamente todas sus películas posteriores.

Una crítica catalogaba esta película como “La naranja mecánica del siglo 21” por su ultra-violencia desenfadada. La diferencia es que en Bronson podemos encontrarnos incluso resquicios de lo que es una comedia negra en toda regla. No podemos comparar a Kubrick con Refn, pero desde luego estas películas tienen unas visiones de su protagonista muy similares.


 

VALHALLA RISING (2009)

Pillando totalmente desprevenido a todo el mundo, la siguiente película del director era una historia vikinga: Valhalla Rising. No me malinterpretéis, la película tiene como protagonistas a nórdicos, pero no trata de las batallas de estos, sino que adapta uno de los mitos más conocidos de su mitología mediante un personaje tuerto, ciego y violento interpretado de nuevo por el carismático Mikkelsen. Si de verdad quieres comprender esta película, antes debes leer su historia original, y aun así quedarán detalles difusos que no sabrás explicar o catalogar.

Refn hace el cine que quiere, como quiere. Valhalla Rising es pura metáfora, simbolismo y surrealismo. Rodada con una maestría incuestionable y tratada, como ya dije anteriormente, con una violencia de una elegante brillantez. La cinta narra un viaje, y el espectador participa en su travesía. La cuestión es si estás capacitado a afrontarla o, por el contrario, te perderás en la difusa niebla que no deja ver el horizonte. Poético ¿eh?


 

DRIVE (2011)

Ahora vamos al punto álgido: la película que catapultó la fama de Refn, la que nos metió durante días cancioncitas de su banda sonora en la cabeza, la que hizo que todos conociésemos a Ryan Gosling. Por supuesto, estoy hablando de Drive. Si nos dicen que trata de un hombre que ayuda conduciendo a que delincuentes huyan de la policía, y que se enamora de su vecina casada y con un hijo, y cuyo marido está a punto de salir de la cárcel, quizás parezca que estás hablando de cualquier telefilm. Pero esta historia tan simple está rodada de una forma compleja y muy personal. Planos que con solo su construcción te cuentan una historia, momentos de fuerte suspense, un increíblemente realista gore y un final, sin spoilers, realista.

Refn cogió todos sus elementos y los cocinó a fuego lento, sin prisa y casi sin diálogos, para presentar un plato de El Bulli. Y eso caló muy hondo. Tanto fue la fama que consiguió como director, que en su siguiente película la productora le concedió todo el control e hizo que el genio se ganase detractores.


 

SOLO DIOS PERDONA (Only God Forgives, 2013)

Llegó Solo Dios Perdona, y de nuevo Ryan Gosling encarnó a su protagonista. Aquí reconozco que el amor que tengo por este director ayuda a que la considere una buena película, pero hay que decir que podría haber sido muchísimo mejor. El problema con su película más criticada no es su trama, no es su dirección, ni son sus interpretaciones. El problema radica en una complejidad innecesaria. Refn parecía estar tan obsesionado con crear otra obra enrevesada que olvidó que su historia no lo requería.

La película habla de los negocios oscuros de una familia y del policía que les persigue. Pero entonces… por qué esos momentos oníricos. Un fragmento del documental My life directed by Nicolas Winding Refn revela que ni el mismo director sabía qué estaba haciendo a mitad del rodaje. Aun así, la cinta sigue teniendo ese estilo, esa clase y esa crudeza que me tienen enamorado. Y eso consigue que, como gran fan del director, aprecie Solo Dios Perdona como un experimento fallido pero con buenas intenciones que, en su siguiente película, sí consiguió plasmar.


 

THE NEON DEMON (2016)

La última película que hemos podido disfrutar de Nicolas Winding Refn hasta el momento es The Neon Demon. Una crítica a la belleza que, irónicamente, está contada con aún más belleza. Teniendo, por primera vez, a una chica como protagonista.

Refn explora el lado más oscuro del mundo de la moda, llevando hasta el extremo la obsesión por el poder, la atención y sobretodo la perfección. Con una trama casi sectaria, los personajes se nos muestran vacíos intencionalmente. La protagonista va evolucionando de algo con sentimientos a algo sin ellos, el mundo que la rodea es un cúmulo de intereses y frivolidades. Y el único personaje que se salva de él desaparece totalmente del entorno de la protagonista. La crudeza con la que cuenta su historia, hace que termines con mal cuerpo, y el fallo cometido en su anterior película es aquí remediado equilibrando una balanza. La trama es más compleja que Solo Dios Perdona. Pero su forma es mucho más comprensible. Esto consigue que sepamos qué está pasando, pero que a la vez no estemos del todo seguros, y esa es una sensación complicada de lograr.


 

Hasta la fecha, solo sabemos que Nicolas Winding Refn está trabajando en una serie llamada Too Old To Die Young y un film del que únicamente conocemos que está ambientado en Tokio. Y yo, personalmente. Estoy deseando verlo. Un director que ha implantado un estilo particular, que ha inspirado a otros creadores y que, sobretodo, nos ha abierto un poco la mente.

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