Alguien a quien amar (En du elsker)

Alguien a quien amar

De repente piensas que tu carrera es lo suficientemente madura como para dejar de demostrar cosas constantemente, y puedes permitirte el lujo de volver a lo esencial, a tus raíces, a lo conocido. Sin embargo, la vida es imprevisible y ahora tampoco te va a dejar descansar. Te presenta un pastel que no habías pedido, con sorpresa en forma de niño de once años al que no has visto en tu vida. Lo que pensabas que iba a ser un paseo, se convierte en un difícil y largo viaje con compañía. No contabas con tener que reconstruir los puentes que quemaste hace años y que ahora te permitirán volver a casa.

Siempre he pensado que debe ser divertido descender de una estrella del rock. Pero no, por lo visto es muy duro. Son seres atormentados, egocéntricos, intensos, con cuadros de ansiedad y mucha desesperación. Con somníferos y tabaco en la mesilla de noche. A menudo quieren estar solos y parecen ser incapaces de levantarse de la cama sin que alguien les diga cómo hacerlo. Suelen tener un pasado difícil (a veces, también presente) relacionado con las drogas y a menudo sus canciones dicen todo lo contrario de lo que sienten, viven o piensan.

Thomas Jacob (Mikael Persbrandt) tiene la voz profunda y gutural de Leonard Cohen, la pose de Bryan Ferry y el estilismo actual de Rod Stewart. “I fell a shit”, dice en más de una ocasión. Vacío. Viviendo una constante lucha contra las drogas y emocionalmente rendido. Con un pasado protagonizado por una familia desestructurada por culpa de un padre violento y la música como salvación. Incapaz de mantener contacto personal con nadie que no sea su manager (Eve Best) o su productora (Trine Dyrholm). En este contexto aparece Noa (Sofus Rønnov), su nieto fascinado por el personaje que a veces la lía en los medios y que resulta ser su abuelo.

La vida de Noa se resquebraja como el hielo que rodea la casa en la que ahora vive con su abuelo/estrella del rock. Una vivienda digna de aparecer en ‘The Selby’, pero sin ser muy cálida. Si lo fuera, dada la condensación de emociones que allí se viven, ardería producto de la combustión interna. Thomas y Noa tienen que volver a juntar las piezas del puzzle para salir adelante, juntos o por separado.

Thomas entiende que la honestidad brutal es lo que mejor va a funcionar con su nieto. Mejor que se vaya dando cuenta cuanto antes de que todo es una mierda. Esto no es ‘La vida es bella’. Se parece más a la vida es bastante asquerosa, pero hay momentos en los que te lo pasas bien. Nada de preservar la inocencia del chaval. Thomas se ha dado cuenta de que a veces es demasiado tarde para enmendar los errores del pasado, así que mejor quitar la venda del tirón para impedir que su nieto cometa los mismos errores.

Pernille Fischer Christensen vuelve a tratar el mismo tema que ‘En Familie‘: decidir entre seguir adelante con tu vida o hacerte cargo de los demás cuando un familiar enferma. Y a pesar de montar un drama bastante duro sobre hacerte adulto demasiado pronto, en ningún momento se apela a la lágrima fácil. Sólo se sueltan algunas perlitas como “No pedí ser tu hija. Tampoco pedí ser tu padre. Es cierto, la familia no se elige”.

‘Alguien a quien amar’ es una película de contrastes. Gracias a esto logra sostenerse. Llama la atención que las canciones del cantautor sean un grito desesperado por acabar con su soledad, cuando en realidad se alquila la casa más grande de Dinamarca para poder perderse y esconderse. Te van los castillos, le dice el niño. Tampoco se te escapa la atmósfera tan fría en la que tiene lugar una acción tan intensa. Ni la elegancia al dirigir un drama en el que no hay ninguna secuencia-soliloquio sobre lo dura que es mi historia. Tampoco la belleza del paisaje en comparación con la podredumbre interior del protagonista.

Amor y música siempre me han parecido una mala combinación. Sin embargo, el amor romántico aquí brilla por su ausencia. Noa y su abuelo son dos desconocidos. Thomas encuentra en él una nueva versión de sí mismo a quién salvar de la desgracia. Y como no sabe cómo acercarse, lo hace a través de la música y de una sinceridad total. Los dos están condenados, por lo menos, a conocerse.

Lo mejor: las interpretaciones siempre solventes de Mikael Persbrandt, Trine Dyrholm y Eve Best; la banda sonora (en la que cantan ellos mismos), la mirada del niño Sofus Rønnov, la elegancia y contención con la que se resuelven las secuencias más dramáticas. Que se plantee el tema de que a veces la sangre no lo puede todo, que a veces no tienes por qué sentir la desgracia de un familiar, que no tienes por qué hacerte responsable de algo si lo que quieres es seguir con tu vida y mirar para otro lado. Lo peor, el eterno cliché del artista atormentado y la decadencia del ritmo por culpa de esto en la segunda mitad de la película.

Alguien a quien amar

Sinopsis Thomas Jacob, un cantautor de fama mundial, regresa a Dinamarca para grabar un nuevo álbum y reunirse con la hija de la que se distanció. Ella le presenta a Noa, su hijo de 11 años. Aunque no conoce al niño, a Thomas no le queda más remedio que cuidar de él.
País Dinamarca
Director Pernille Fischer Christensen
Guión Kim Fupz Aakeson, Pernille Fischer Christensen
Fotografía Laust Trier-Mørk
Reparto Mikael Persbrandt, Trine Dyrholm, Birgitte Hjort Sørensen, Sofus Rønnov
Productora European Film Bonds / European Film Bonds, / Film i Väst
Duración 100 min.
Género Drama
Título original En du elsker (Someone You Love)
Estreno 24/10/2014

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Calificación6.5
6.5

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Cristina Sánchez de Pedro

Licenciada en Comunicación Audiovisual, especializada en Coolhunting, Análisis de tendencias y periodismo de moda. Consumidora compulsiva de películas, series y revistas de moda y tendencias. Escritora frustrada transformada en bloggera que vuelca contenidos periódicamente en mamaisproud.com

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