Bernie (2011), de Richard Linklater – Crítica

Bernie

Dicen que la realidad siempre supera a la ficción. Las historias con mayor complejidad y las tramas más retorcidas e inverosímiles son más fáciles de encontrar en una hemeroteca cualquiera que en la sección de novela fantástica de cualquier biblioteca. Entonces, ¿por qué no recurrir a ella para elaborar el guion de una película?

Eso es exactamente lo que ha hecho Richard Linklater (‘Antes del amanecer’, ‘Waking Life’, ‘Boyhood’) para realizar ‘Bernie’. La película nos lleva hasta un pequeño pueblo del estado de Texas donde reside Bernie Tiede, un polifacético tanatopractor que trabaja en la funeraria de su región. Además de maquillar y embalsamar los cadáveres, canta en las misas, acompaña y da consuelo a los parientes del difunto, dirige un grupo de teatro, entrena a un equipo de fútbol americano y, sobre todo, se preocupa constantemente del bienestar de los demás, especialmente de las viudas. Una persona totalmente despreocupada de sí misma y entregada en cuerpo y alma al amor al prójimo.

Un buen día, el marido de la mujer más rica y malvada del pueblo fallece, y Bernie decide hacerse amigo y confidente de ella. Es una persona arisca y gustosa de abusar de su posición. Un carácter totalmente opuesto al del protagonista, que termina conviertiénose en una especie de esclavo de su nueva compañera. Se ve obligado a abandonar la mitad de su jornada laboral, a sus amigos, a su familia… Se convierte en un preso a merced de los caprichos e impertinencias de una persona que, si se tratase de un cuento, sería sin duda la bruja malvada. Pero esto es la vida real (recordemos que parte de un hecho verdadero), con seres humanos de carne y hueso, personas que por más idílicas que puedan parecer, están repletas de defectos e imperfecciones. Y Bernie no escapa a esto. Desesperado por la situación a la que se le está sometiendo, el altruísta y solidario Bernie asesina por la espalda a la persona de la que tanto se ocupa.

Este impactante suceso acontecido en 2011 parece perfecto para trasladarlo a la gran pantalla. Tiene un personaje principal con el que es fácil empatizar, un giro de los acontecimientos brutal y un trasfondo impactante e inquietante.

Como pieza audiovisual, la película es impecable. Estructura narrativa bien construida, perfecta integración de los testimonios reales de las personas que conocieron a Bernie, elegante uso de la elipsis narrativa para las escenas susceptibles de herir la sensibilidad, y una perfecta dirección de actores.

Shirley MacLaine, como viuda, y Matthew McConaughey, como fiscal que ve en el crimen de Bernie el caso perfecto para colgarse una buena medalla, se mimetizan con los lugareños del pueblo llegando a parecer dos más de ellos. Y, cómo no, Jack Black, que hace alarde de su versatilidad como actor, encarnando de manera convincente el papel de perfecto devoto (lo cual contrasta con ese rockero descarado e irreverente que vimos en ‘School of Rock’ o ‘The Pit of Destiny’. Es de alabar que aún interpretando un papel tan opuesto, sigamos viendo sus características esenciales; facilidad de caricaturizar un estereotipo, tono burlón que arranca una media-sonrisa pícara en el espectador.

Bernie

Pero entre tanta virtud, Richard Linklater comete un error que para mí es esencial. El cine es un lenguaje en sí mismo, y quien decide utilizarlo se convierte automáticamente en comunicador, no en un simple mensajero. El problema de ‘Bernie’ es que se queda en la narración de unos hechos que en su día ya salieron en las noticias, perdiendo así una muy buena oportunidad para profundizar en la historia, para ahondar en la psique humana. ¿Cómo es posible que el más bondadoso de los hombres sea capaz de asesinar por la espalda a una anciana indefensa? ¿Cómo puede ser capaz de engañar a las gentes de su pueblo y ocultar el crimen durante 9 meses?

Bernie’ tiene una historia, pero le falta una intención. No es cualidad imprescindible de una buena película entregar respuestas o transmitir un mensaje, pero sí al menos ahondar en las preguntas o empujarnos a la reflexión.

Linklater es un excepcional director, pero compone con ‘Bernie’ una obra cercana al reportaje ficcionado y aséptico, carente de muchas de las características que han hecho grande a su obra, y sostenido únicamente por sus actores y los destellos esporádicos de su propio talento.

Cierro este análisis con un apunte sobre la historia digno de conocer. En la actualidad, Bernie Tiede se encuantra en libertad condicional. Lo increíble (pero cierto) es que la “condición” para que pueda disfrutar de dicha libertal es vivir bajo el techo y la tutela del propio Linklater. Ver para creer.

Bernie Tiede y Richard Linklater

Bernie Tiede y Richard Linklater

Bernie Tiede y Marjorie Nugent (en la realidad y en la ficción)

Bernie Tiede y Marjorie Nugent (en la realidad y en la ficción)

Sinopsis En Carthage, un pueblo de Texas, Bernie Tiede, un enterrador muy querido por toda la gente del pueblo, se hace amigo de una rica y malvada viuda.
País Estados Unidos
Director Richard Linklater
Guión Richard Linklater, Skip Hollandsworth
Música Graham Reynolds
Fotografía Dick Pope
Reparto Jack Black, Shirley MacLaine, Matthew McConaughey, Rick Dial, Gary Teague, Tommy G. Kendrick, Mona Lee Fultz, Wendy Crouse, Grant James, Juli Erickson
Productora Castle Rock Entertainment / Collins House Productions / Deep Freeze Production
Género Drama
Duración 99 min.
Título original Bernie
Estreno 07/08/2915

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Calificación5
5

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Javier Fuentes

Licenciado en Comunicación Audiovisual y especializado en comunicación para Internet y Nuevos Medios. Actualmente realiza servicios freelance de producción de vídeo, community management, desarrollo web y gestión de contenidos multimedia.

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