Crítica y defensa de La Vida de Adele

La vida de Adele
En El Cine en la Sombra señalamos a La Vida de Adele como la mejor película de 2013. Fue una película polémica, muy críticada por ciertos sectores feministas y algunas agrupaciones de lesbianas.
A nuestra web nos ha llegado la indignada reacción de una chica que nos escribió diciendo lo siguiente:
Sinceramente, para que se hagan películas lésbicas como “La vida de Adèle” prefiero que no se haga ninguna… porque mucho decir que visibilizan y normalizan pero parece que nadie ve que en realidad estamos en lo de siempre: las relaciones entre mujeres se convierten en objetos de morbo masculino y en escenitas degradantes de tetas y coños antes que en cualquier otra cosa, y eso es más un retroceso que un avance.Soy lesbiana y estoy muy harta de escuchar tantas alabanzas absurdas a esta película que no es más que el desahogo pornográfico de las obsesiones de un director déspota. Fui a verla ilusionadísima porque el cómic me había encantado y tenía las esperanzas de encontrarme con algo igual de bueno o quizá mejor, pero no puedo expresar mi sorpresa al encontrarme tamaña basura… Quince minutos de porno lésbico completamente gratuito e injustificado que ensucian el resto del metraje y actúan a modo de llamada de atención desesperada (así como llamada a la recaudación, a la audiencia y a la crítica masculina) para disculpar tres horas insustanciales, desaprovechadas y vacías, con lo que podía haber dado de sí una temática inicial tan fantástica. El director sólo se preocupó de rodar tijeras y cunnilingus, no hay rastro de la profundidad de la novela gráfica, de su estética cautivante, de su buen gusto, de su sensibilidad, de su despliegue en cuanto a temas y motivos… sólo sexo explícito, poses ridículas y morbo facilón para arrastrar a la gente a verla y convertirla en vouyers.Sin esas largas escenas de sexo la película habría ganado en dignidad y fuerza, precisamente es contraproducente a su causa este excesivo regodeo. En lugar de estas escenas (o de gran parte de ellas) se podría haber aprovechado metraje e incluir, por ejemplo, una escena de ataque homófobo de los que están tan tristemente vigentes en Francia u otros países europeos, eso sí contribuiría a una mayor sensibilización del público y no una escena como la de las tijeras con la que la película cae en el ridículo, se descalifica a sí misma y le da la razón a quienes afirman que es pornografía mostrada sólo con el propósito de excitar. ¿Cuál es la intención si no de regodearse de tal manera? ¿Si no vemos ocho orgasmos no entendemos la pasión entre ambas protagonistas? ¿O la “necesidad” de meter estos quince minutos de sexo salvaje era porque si no nadie aguantaría tres horas soporíferas viendo a una actriz con cara de empanada?Me pregunto cómo es posible que nadie (o muy pocos) vean lo que es en realidad esta película: una fantasía pornográfica de un director heterosexual, basándose en un juicio apriorístico de cómo follan dos lesbianas que no es más que su propio deseo puesto en imágenes (y además tiránicamente, en plan “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo mientras babeo). De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo, aunque realista, hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes…Por eso, lo que me escama de todo esto (aparte de que me es imposible simpatizar con un señor que ha hecho que sus actrices se sientan poco menos que abusadas…) es que el director ha reducido una historia compleja sobre el amor, la amistad, la intimidad… en una larguísima escena de sexo hecha desde el punto de vista de un observador masculino y heterosexual (qué sorpresa) que reduce a las lesbianas y a las mujeres en general en objetos hipersexualizados cuyas prácticas sexuales son y deben ser aquellas que despiertan los deseos de este público en particular. Como siempre, se reduce a las mujeres (lesbianas o no) a lo mismo. Objetos. Objetos con los que vender, comerciar, excitar… objetos masturbatorios y poco más.
Esta película no hace ningún favor a la causa homosexual, más bien todo lo contrario.

Si me extiendo tanto y me expreso con tanta vehemencia es porque quiero que mi punto de vista (que es el de muchas lesbianas también) ayude a entender por qué tanta indignación justificada con esta película, por eso insisto en dar explicaciones de lo que considero que es un enfado lógico (el que también siente la propia autora del cómic) y no una pura histeria “porque sí”.

Recomiendo encarecidamente la lectura del cómic original para que cualquiera compruebe la diferencia por sí mismo en todo cuanto afirmo: claro que hay sexo, de hecho nadie niega la necesidad de que lo haya, pero está tratado de una manera completamente diferente: con buen gusto, sensibilidad y respeto. Son escenas estéticas y realistas, no tan facilonas, exageradas y burdas como en la película, donde la mirada masculina y casi onanista se delata por sí sola. La autora, Julie Maroh, también expresó su indignación al respecto. Conste, insisto, que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como “arte”. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual.

Tened por seguro que si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” o una historia de amor con dos hombres como protagonistas, ni de coña se habría recreado tanto. Es por este cúmulo de circunstancias por el que las lesbianas nos sentimos tan ofendidas: se nos reduce siempre a lo mismo, al mismo papel de objetos destinados a dar placer o morbo a la audiencia… Es curioso que las mayores alabanzas procedan, justamente, de hombres heterosexuales; las mujeres, heteros o lesbianas, la ponen bastante peor y son mucho más críticas. Será quizá porque la cosificación sexual de la mujer es algo tan enquistado en nuestra sociedad, en todos los ámbitos, lo tenemos tan admitido, que ni se permite darle la vuelta cuando alguien lo cuestiona (y entonces, de hacerlo, se nos tacha de histéricas, mojigatas o estrechas de mente, como si confundiéramos “abiertos de mente” con “necesidad de mostrar sexo explícito”) y, como siempre, se visibiliza a las lesbianas sólo para la consecución del placer masculino; se las muestra como objetos sexuales en la pantalla con la hipócrita excusa de que es necesario ver esas escenas pornográficas para entender la vida de la protagonista. Y así, la vida de Adèle se queda reducida a “La vida sexual de Adèle”. Una película fácil, vulgar, pornográfica, con todo lo que podía haber dado de sí (no se dedica apenas atención a la lucha interior de la protagonista, a los conflictos con sus padres y amigas ni la solución a los mismos, no se incide en la necesidad de una mayor visibilización y normalización, etc.)… Creo sinceramente que Kechiche no quiso desarrollar con la misma extensión y profundidad ningún otro tema más que el sexual, disfrazando tal cantidad exagerada de escenas pornográficas bajo tres horas de “cine” y “arte”. El director parece que sólo se dirige a un público específico para que alabe su obra. Podía haber hecho una verdadera maravilla, pero se dejó cegar por el recurso más fácil y explícito. Es verdaderamente una lástima.

La vida de Adele

La opinión es legítima, pero me gustaría resaltar la mía:

Para mí, La Vida de Adele es una película maravillosa. Donde hay gente que ve degradación, indignidad, pornografía, vulgaridad, etc, etc… yo veo sobre todo naturalidad. La película narra la relación amorosa (y sexual) de dos chicas. Para ello, utiliza tres horas. De ellas, 15 minutos aproximadamente lo invierte en mostrar sus relaciones sexuales. ¿De verás pensáis que es excesivo? La vida de Adele es una película de escenas muy largas: cuando hay sexo y cuando no, y esto es esto uno de los grandes aciertos del director, que mantiene la cámara frente Adele cuando apenas pasa nada, simplemente mostrándonos su cotidianeidad, su búsqueda, su sufrimiento y su alegría. Mantiene la cámara frente a ella cuando mira por la ventana, cuando va en autobús, cuando tiene sexo o cuando tiene una discusión.En cuanto al carácter explícito de las escenas, tampoco entiendo la indignación. Nunca entiendo porqué la cámara debe esconderse cuando comienza una escena de sexo. Más aún cuando la película explora las relaciones de pareja.

Además, creo que la escena en cuentión no está rodada de manera sucia, sino bella, y transmite la liberación y el gozo de la protagonista. Muy bien contrapuesta a la escena con su ex-novio.Respeto las opiniones que pueda tener cada uno, pero no tolero que alguien imponga que si me gusta La Vida de Adele es por puro morbo, por sus 15 minutos de sexo, y porque respondo a la ecuación de ser un heterosexual que acostumbra a utilizar a las mujeres como meros objetos. Eso es un insulto y una gilipollez, además de un intento frustrado por meterte en la mente de una persona que no conces de nada.Dicho esto, explicaré por qué creo que me gustó tanto La Vida de Adele:

A mi parecer, la película tiene un montón de virtudes, pero una sobresale por encima del resto. Creo que el director, Abdellatif Kechiche, y la actriz, Adèle Exarchopoulos, consiguen que te “enamores” del personaje de Adele. Al menos, este es mi caso, y creo que el de muchos/as otro/as. Esto hace que disfrutes cada minuto de película, que sigas con atención la vida cotidiana de la protagonista. Adele aparece desayunando, y en vez de aburrimiento experimentas atención y entrega. Sí, y también lo experimentas cuando mantiene relaciones sexuales. Pero creo que esto es muy distinto a decir que la película gusta a los heterosexuales porque aparecen dos lesbianas haciando la tijera.

La vida de Adele

Share this post

Arturo G. Maiso

Viajero y cinéfilo. Director de Marketing en una plataforma de financiación participativa, CEO de AGM Comunicación Multimedia y director de El Cine en la Sombra.

10 comments

Añade el tuyo
  1. vic 6 julio, 2014 at 17:37 Responder

    Personalmente tengo que decir que nunca me enamoré de Adele, más bien me dieron ganas de darle una hostia. Y probablemente si comparamos el tiempo que las personas dedicamos al sexo 15 minutos no sea mucho en 3 horas de película, mi problema es que esas escenas de sexo no me transmitieron nada. Me parecieron vulgares e inocuas, totalmente vacías, como el resto de la película. Lo que me pareció a mí, fue un planteamiento desacertado, un montaje nefasto y en general un rodar por rodar, convirtiendo la película en un barco sin rumbo que finalmente acaba naufragando a manos de un capitán que no entendió como alinear las tensas velas y complicadas cuerdas que habrían impulsado el metraje con la facilidad con la que el viento desplaza navíos.

    • Arturo G. Maiso 6 julio, 2014 at 22:06 Responder

      Si todos nos enamorásemos de la misma chica sería bastante jodido no crees? Es necesario que haya variedad de opiniones en todo (en casi todo más bien).

      A mí me encantó La Vida de Adele, y sólo pido que no me descalifiquen por ello. Por supuesto, no lo digo por ti vic que simplemente has dado tu opinión.

  2. Indexo 20 julio, 2014 at 07:32 Responder

    Honestamente también tenía altas expectativas de esta película y sólo puedo definirla con una palabra: PATÉTICA.

    No pude enamorarme de la cotidianeidad de alguien tan simple como Adéle. Y también quería golpearla para ver si sentía algo, porque no sé cómo una persona con un rango de expresiones tan limitado puede intentar encajar en un personaje que pasa por una revolución interna y un auto-descubrimiento que debería ser maravilloso y conmovedor. Tiene muchos aspectos positivos, pero les quedaron grandes la historia y el guión. No podría recomendarla nunca pero respeto tu opinión bien defendida y con propiedad.

    La escena de sexo tuvo sentido los primeros tres minutos, después la pasión despareció y vi dos personas TIRANDO con hambre; el amor no se sentía por ninguna parte y no hizo justicia a ninguna relación homosexual que busque respeto.

  3. Amarelo 12 noviembre, 2015 at 07:42 Responder

    La gran pantalla siempre encontrará peldaños por escalar a la hora de poner en escena el sexo. La cotiadianidad expresada en la ficción es de las mayores tareas artisticas que se puede realizar, me agrado ese intento que busca realizar Kechiche, sin embargo concuerdo con la critica realizada por la chica en la primera parte de este post; pues en realidad el debate no creo que ronde en cuanto a la aparicion de sexo o no, si no mas bien como este es presentado. Y pienso que un tema que puede brindar demasiados matices y situaciones como el descubrimiento de la sexualidad y la construcción del genero, lo termino enfrascando solo en la parte sexual (y no precisamente por ser 15 minutos sino por que en si la Vida de Adele se torna al rededor del sexo). Pudo brindar mucho mas si la visión o perspectiva hubiera sido mas amplia.

  4. Anette 9 noviembre, 2016 at 01:07 Responder

    La película está llena de escenas largas, por tanto es natural que las escenas de sexo sean largas, del mismo modo. La volvería a ver un par de veces, a pesar de no haber sido lo más maravilloso que he visto, no quiere decir que sea mala. Soy lesbiana y no me he sentido ofendida, debo decir que me parece una exageración tildarla de machista bajo la excusa de cumplir fantasías machistas.
    El impacto visual de la película y varias de las escenas presentadas crean un ambiente hermoso y simple. La película parece simple por la misma razón que Adele lo es. El título literalmente habla de la vida de esta chica. El sexo y las escenas tan íntimas me han hecho sentir incómoda por la única razón de sentir que estoy espiando la vida íntima y personal de alguien. Era el propósito de la película y lo cumplió.
    Es buena, no es mi favorita.

  5. Beatriz 8 junio, 2017 at 14:47 Responder

    Yo estoy completamente de acuerdo con la crítica en contra, porque esta película no es más que un recordatorio de lo de siempre… Mujeres desnudas en pinturas, películas, calendarios, siempre bajo la excusa del arte, del desnudo artístico que sirve como paraguas para toda imagen y justificarla. En este caso, más allá: dos actrices jóvenes, dos mujeres, practicando sexo en un metraje alargado y gratuito que sirve como reclamo perfecto. Y por detrás, como siempre, las voces que lo justifican como “arte” o “necesidad del guión” y aprovechan para negar y tratar de histéricas las quejas “puntuales”.

    Es obvio, claro, teniendo en cuenta que el 95% de las películas las dirigen hombres, que los jurados se componen mayoritariamente por hombres, que los críticos de cine son siempre hombres, etc. Directores, productores, guionistas, críticos, publicistas… saben que las mujeres no consumimos como producto el cuerpo de los hombres. Ellos no son los sexualizados, ellos jamás son los objetos ni pasan nunca por la sexualización, humillación y denigración que sufre nuestro género. Lo terrorífico y perverso, como aquí, es que, además, se venda como “arte”.

    No, no eran necesarios 15 minutos tan explícitos de tijeras para comprender la pasión, el goce, la liberación y todo lo que tú quieras de la protagonista. Aludir que el resto de escenas también son largas es la excusa perfecta, claro, pero pensemos qué éxito habría tenido una historia así, sobre mujeres, tan minoritaria, si el director no hubiese utilizado el sexo lésbico como reclamo. Y coincido también en el resto de la crítica cuando la compara con el cómic: ¿dónde están las escenas importantes en relación con su vida, sus amigos, su familia? Todo reducido a la hipersexualización. En resumen, como dice otro comentario, una película PATÉTICA.

  6. Jd02 10 junio, 2017 at 21:44 Responder

    Debo decir que la película me pareció realmente mala y aburrida.. Ignorando las escenas sexuales que sí son o no son vulgares y otro montón de cosas, no vi nunca un fin para la película. Pase casi toda la película queriendole caer a coñazos a Adele y no sólo por sus acciones sí no por la actuación, era vacía.. Todo era vacío.. No volvería a ver la película y deja mucho que decir que el hecho por lo que más suene es por sus escenas sexuales explícitas, pero sólo se queda en eso

  7. Jaume 5 febrero, 2018 at 21:10 Responder

    Acabo de ver la película por primera vez. Había leído alguna critica, pero nada más. Me parece una película maravillosa, que emociona y conmueve. Me conmueve la soledad de Adele, y el director lo consigue supongo mostrandome con detalle su intimidad. Y considero que hay dos escenas “brutales” desde el punto de vista emocional:cuando Emma descubre su infidelidad y la hecha de casa, y cuando se reencuentran en el bar y la mirada de Adele es una sùplica a volver con ella. Considero que las escenas de sexo sobran, o podrian ser mucho mas cortas. Para mi la historia va de el dolor del primer amor, un dolor que como siempre va unido a la soledad, y que al tartarse de una relación homosexual es aún más profundo. No soy un fanático del cine, veo como mucho una película a la semana, y desde luego “La Vida de Adele” es una de las mejores que he visto en años.

  8. Lorena 28 febrero, 2019 at 16:26 Responder

    me gustó la película, creo que habla de muchas más cosas que las que se discuten aquí sobre el sexo y que es o no pornografía para hombres, creo que es el vacío existencial que Adele no logra llenar, su voracidad responde a ese vacío. Una historia de amor que se trunca por la imposibilidad que muchas veces tenemos de autorealizarnos y buscar que el otro nos complete, es así como esta chica se pierde el gran amor, porque se sentía sola. Por otro lado las escenas de sexo están perfectas, eróticas y bastante verdaderas a mi parecer.

  9. Lana 18 agosto, 2019 at 06:27 Responder

    A mí me gustó bastante La vida de Adèle, aunque debo decir que las escenas de sexo es lo único que se me llega a hacer tedioso porque son poco realistas (te lo dice alguien que ha tenido sexo lésbico) y no puedo evitar pensar que se ven forzadas. Hubieran buscado una coach lesbiana para asesorar a las chicas, pero en fin.
    El chiste es que al final eso no desacredita el resto del film. Visualmente tiene mucho que ofrecer.

Publica un nuevo comentario