¿El futuro del cine está en el móvil?

La primera película rodada con un iPhone se está convirtiendo en una realidad – o al menos, el primer largometraje narrativo sindicalizado que se rodará con un iPhone- el director Brian Kowalchuk ha anunciado que rodará «Ode» con un iPhone, bajo un contrato de producción SAG-AFTRA Ultra Low Budget.

El cine está buscando distintas alternativas para sobrevivir y se están creando distintos formatos para que los usuarios puedan disfrutar de ello. De hecho, los juegos basados en películas como Immortal Romance son un claro ejemplo de cómo las películas están creando nuevos productos. Este juego está disponible en varios casinos online y es probable que se sigan creando más slots ambientadas en películas.

Volviendo al sector del cine, el año pasado, dos películas rodadas, al menos en parte, con iPhones acapararon la atención de la crítica: el documental ganador del Oscar «Searching for Sugar Man» y «Esto no es una película», del director iraní Jafar Panahi, que la Sociedad Nacional de Críticos de Cine eligió como mejor película experimental. Qué diferencia con respecto a hace cinco años, cuando la idea de rodar -o ver una película- en un iPhone se consideraba irrisoria.


Revolución de la grabación de películas

Se supone que tener un smartphone nos facilita la vida. Podemos poner alarmas para despertarnos temprano, reservar un taxi y viajar a las oficinas, pedir comida, mantenernos en contacto con nuestras familias y mucho más. Pero hay una característica de un teléfono móvil que lo convierte en una herramienta definitiva. Es la cámara. Desde hacerse selfies y capturar nuestras fiestas de cumpleaños hasta utilizarla para el fotoperiodismo, las cámaras de los móviles han demostrado ser el tercer ojo de los humanos.

Por si no lo sabes, Samsung fue el primero en introducir una cámara integrada en junio de 2000. Hay quien dice que fue Sharp, que fue el primero en presentar un teléfono con cámara integrada. Pero lo que hay que saber es que, a finales de 2003, el barco de los teléfonos con cámara ya había despegado y nada menos que 80 millones de personas los habían comprado en todo el mundo.

Aunque los precios de estos teléfonos con cámara se dispararon, es un suspiro de alivio que ahora la situación sea justo la contraria. Con la mejora de la calidad de los smartphones, los precios son cada vez más bajos. En el mundo de la videografía, donde el coste de los equipos puede resultar un poco intimidante, la fotografía y el vídeo móvil han supuesto una especie de revolución. Con la creciente calidad de las cámaras de los teléfonos móviles, los aspirantes a cineastas están encontrando que es rentable y de bajo presupuesto para llevarlo a cabo.


Ahorro de costes

Cuando un «cliente» o un par de ojos normales ven un vídeo, solo ven el resultado final. Pero entre bastidores, hay mucho más que se esconde detrás de la realización de ese vídeo. El factor más importante de un vídeo es el presupuesto. El presupuesto decide si la película será de tercera calidad o de primera. Con la llegada de la filmación móvil, los realizadores pueden invertir libremente en el montaje del vídeo en lugar de hacerlo en equipos que les habrían costado una fortuna.


Aumento de la creatividad

A diferencia de la filmación con una cámara de alta gama, la filmación móvil da libertad creativa. ¿Cómo? Bueno, la filmación móvil es algo que puede hacer cualquiera. Desde un tipo que hace vídeos de bromas hasta una madre que graba el primero de su hijo, hay un amplio conjunto de públicos que pueden entretenerse con la idea de la filmación móvil. No hay un tipo determinado de personas que deban o se espere que hagan películas. Como todo el mundo puede hacerlo, el horizonte de la creatividad se amplía.

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Arturo G. Maiso

Viajero y cinéfilo. Director de Marketing en una plataforma de financiación participativa, CEO de AGM Comunicación Multimedia y director de El Cine en la Sombra.

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