Filmadrid – Día 5: Riddles of the Sphinx, Expo Lio 92, Nuevo Altar

Hay películas cuyo impacto se asemeja a una revelación. Y la proyección de Riddles of the Sphinx (1977) lo fue tanto para el festival como para el público asistente. Desde hace tiempo, las plazas para el seminario de FILMADRID ‘Women and film: An approach through representations of the mother in image and narrative’ impartido por Laura Mulvey se agotaron. Lo que preveía la expectación por el visionado de su obra cumbre. En un ambiente invadido de admiración, multitud de gente se quedaba fuera de la sesión. Pues hipnotizarse con la obra de Mulvey fue una experiencia sumamente emocionante. Fascinación que constituye uno de los momentos cumbres de la existencia de FILMADRID y cuya pasión justifica el esfuerzo durante el año. Aprovechando la energía, el día acababa con una sesión heterodoxa con dos propuestas españolas, Expo lio 92’ (2017) y Nuevo altar (2017),  y un mediometraje indio, Sakhisona (2017). Una jornada para recordar la razón por la que uno ama el cine.


‘RIDDLES OF THE SPHINX’ (1977), DE LAURA MULVEY – PROYECCIÓN ESPECIAL

La esfinge susurra un misterio: el enigma de la feminidad. Un jeroglífico formulado como representación cinematográfica, deviniendo en el clásico avant-garde Riddles of the Sphinx (1977) de Laura Mulvey y Peter Wollen. Una película originada a partir de dos textos teóricos escritos por sus directores, ‘Visual Pleasure and Narrative Cinema’ y Two Avant-Gardes’ respectivamente. Aunque Laura Mulvey apuntaba que es consecuencia de un lugar y momento determinado, Londres a finales de los 70. Razón que le lleva a considerar a Riddles of the Sphinx como un fósil. Pero lejos de las transformaciones hasta la actualidad, su relevancia es vigente. Interesados tanto en el psicoanálisis como en el feminismo, Mulvey y Wollen concibieron un ensayo audiovisual. Desde la escritura experimental hasta una narrativa formal con un marcado discurso teórico, su modelo desafío los límites de la vanguardia cinematográfica. Para tal empresa, colaboraron con dos artistas capitales en la película. Por un lado, Mike Ratledge y su banda sonora. Y por otro, una de las dos directoras de fotografía que trabajan en Reino Unido en esa época, Diane Tammes. Dos virtuosos en consonancia con las aspiraciones tanto políticas como narrativas. Así, se presenta un filme dividido en capítulos, donde se intuye la influencia de Godard, y con una disposición simétrica de espejo. La historia central se compone de fragmentos donde vemos a Louise lidiando con la maternidad y la ley patriarcal. Un estudio realizado a través de dislocaciones entre el sonido y las imágenes. Uno de los rasgos de Riddles of the Sphinx es la singular manera de grabar mediante una panorámica de 360 grados, recurso esencial contra la escoptofilia masculina. Circularidad culminada por una magistral escena en el British Museum, donde aparece la linealidad y  el espacio es dominado por el inconsciente. En ese preciso instante, Louise vuelve a escuchar la voz de la esfinge. Y el enigma se convierte en un juego.


‘EXPO LIO 92’ (2017), DE MARÍA CAÑAS – COMPETICIÓN OFICIAL

Expo lio 92

Todos los países tienen cumbres sobre las que se cimenta el sentimiento de orgullo nacional. En el intento del sistema por tapar sus cloacas, Sevilla albergó la Expo de 1992. Un evento alterado y machacado hasta convertirlo en un estandarte social. Una falsa sensación de alcanzar la cima sin siquiera habernos despegado del suelo. Ante el encargo de realizar un documento audiovisual sobre la Expo’92, María Cañas ha creado una ‘videoguerrilla’ apoteósica. Como se precisa al final de la película, esta es una obra didáctica, humorística, artística y crítica. Un caos fascinante. Gracias a un salvaje proceso de documentación y montaje, Expo lio 92’ trata de discernir las sombras de las conquistas colectivas. Puesto que se introduce en la memoria del serranismo mediático para zarandearnos. Pasamos sin descanso de la partida de un ‘youtuber’ a una entrevista de El loco de la colina. Asociaciones eléctricas nacidas de la creatividad de la directora, a la que asimila a cortocircuitos. Porque la inmediatez de estas derivas bastardas derrumbarán con ansia nuestro imaginario popular. En realidad, Curro es una mascota aterradora.

La celebración de la Expo’92 se originó para conmemorar el quinto aniversario de otro de los supuestos logros históricos patrios: el descubrimiento de América. Ambos, acontecimientos purificados para el consumo de masas. El lema de la Expo de Sevilla fue “La Era de los Descubrimientos”, pudiendo ser un eslogan perfecto para la hilarante obra de María Cañas. Conectando el homenaje con el origen, el documental retrocede a 1492 para desmantelar unos hechos polvorientos. Con esta incursión, su obra se expande para hablarnos de la preocupante deriva de la globalización y la evidente lucha de civilizaciones. En la actualidad, se muestra un vídeo de YouTube en el que jóvenes españoles no saben el año del desembarco de Colón. Deshaciendo el camino, ellos están inmersos en otra invasión: el descubrimiento del reggaetón. Un certero chispazo sucedido cada vez por un archivo más insano. Entonces vemos la corrupción que tenía lugar en Sevilla en 1992, sus infraestructuras abandonadas y su correspondiente lavado de imagen. Situación intensificada por la interconexión del mundo actual, con el mismo YouTube o la industria música como claros arquetipos. Al comienzo de Expo lio 92’, se muestra un vídeo de archivo imitando el descubrimiento de América con ranas. Una divertida recreación sobre la que nos preguntamos el esfuerzo empleado para realizarla. Distorsión superpuesta con Donald Trump mutado en anfibio. No tenemos remedio.


‘NUEVO ALTAR’ (2017), DE CÉSAR VELASCO BROCA – COMPETICIÓN OFICIAL

A raíz de la historia de Abraham, Søren Kierkegaard planteaba si existe una obligación moral absoluta de cumplir con la palabra de Dios. Debido a la desaparición de un cura en un pueblo navarro, el joven párroco Julián aparece en el inhóspito lugar. En su compromiso por revivir la fe en la iglesia abandonada, se dispone a iniciar un sermón, pero no hay nadie. ¿Debe difundir la palabra de Dios en soledad? La cuestión propuesta por Kierkegaard le carcome. Porque las contradicciones del credo son el motor principal de Nuevo altar (2017) de César Velasco Broca. Guiado por el guión de Julián Génisson, también protagonista, el mediometraje rozará la luz. No obstante, tal empresa no es sencilla. Ante la ausencia del anterior cura, un demonio ha estado merodeando a sus anchas por la aldea. Serpenteando por el folclore navarro, sus diabluras han desvanecido la creencia. Una prueba de fuego con la que Julián sufrirá durante la investigación del paradero de su homólogo. Entre la fantasía y el humor, Nuevo altar se enrosca en el inconsciente para decidir a quién seguir: al humanizado demonio o al íntegro cura. Desvíos avistados en las diferencias entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. La creación frente a la vivencia; la inexorable verificación de la concepción. Ya que como expresa un genial diálogo de Génisson, Jesucristo no sólo tuvo meses o 33 años. En su camino también debió de caer en el aburrimiento o la nimiedad. ¿Dónde se enmarcaría un Jesús adolescente en la pregunta de Kierkegaard? Una interrogación que la inclasificable colaboración entre Velasco Broca y Génisson deja en el aire. Ellos únicamente conocen el paradero del cura y el demonio. El primero, seguirá dudando sobre el estado de ánimo adecuado para realizar la extremaunción. Mientras que el demonio seguirá haciendo de las suyas sin poder reprimirse. Pues él sí presenta un veredicto patente a la cuestión de ‘Temor y temblor’. Su obligación hacia el Mal nunca se debe romper. Porque en Nuevo altar reina la destrucción. Desolación, pero también esperanza.


‘SAKHISONA’ (2017), DE PANTRIK BASU – COMPETICIÓN OFICIAL

Sakhisona

“Cuando los hombres están muertos, entran en la historia. Cuando las estatuas están muertas, entran en el arte. Esta botánica de la muerte, es lo que nosotros llamamos la cultura”.

Esta cita de Les statues meurent aussi (1953) dirigida por Chris Marker y Alain Resnais es el corazón de la hermosa Sakhisona (2017) de Prantik Basu. Sakhisona es el nombre de una montaña en el sur de Bengala del Oeste en India. Allí se han descubierto las ruinas de un monasterio del siglo VI, donde múltiples tallas y reliquias son mostradas como imágenes estáticas mediante la exactitud digital. Una decisión formal enmarcada en la intemporalidad y el desgaste de la piedra una vez modelada. Porque toda figura esconde leyendas en sus entrañas. Y pese a la erosión, la excavación mostrada en Sakhisona revive el alma de los personajes representados. Si en el presente las ruinas están muertas, Prantik Basu aviva su aspecto junto a sus correspondientes relatos tradicionales. Una nueva dimensión espiritual donde la naturaleza es inconmovible. En medio de la frondosidad, amantes y guerreras habitan mientras que la música folclórica nos atrapa. A través de la evocación, las imágenes en blanco y negro cogen grano, aumentando el lirismo con cada imperfección. El hechizo de Sakhisona cubre la montaña y presenciamos la creación de las figuras ante nuestros ojos. Ya que en una escena mágica, la protagonista pinta en las rocas sus sentimientos ante una maldición. Suaves esbozos que el tiempo convertirá en estatuas.

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Carlos Chaparro

Estudió Comunicación Audiovisual, permitiéndole trabajar en su pasión: el cine. Un amor incondicional que nació al descubrir a Patricia y Michel paseando por los Campos Elíseos.

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