Hayao Miyazaki, de Heidi al viaje de Chihiro

Miyazaki

Uno de los directores más importantes del cine contemporáneo, Hayao Miyazaki, reluce en el mundo del anime con una mezcla de estética occidental y religión animista. Dicha religión, originaria de Japón, engloba diversas creencias, en las que tanto objetos como elementos del mundo natural, están dotados de alma y son venerados o temidos como dioses.
A todo ello, Miyazaki le añade su propio toque filosófico y moral.

Nació en Tokio en 1941. Sus primeros años estuvieron marcados por la industria del manga y la literatura infantil y juvenil. A lo largo de este tiempo, forjó su admiración hacia grandes autores del manga, como son Osamu Tezuka, Sanpei Shirato y Tetsuji Fukushima.

La tuberculosis de su madre alimentó en el cineasta un sentimiento pesimista hacia la acomodada sociedad japonesa, y un rechazo hacia el comportamiento atroz del país en el sudeste asiático durante la Segunda Guerra Mundial.

Ingresó en la Universidad de Gakushuin donde estudió Economía Política. Sin embargo, su vocación era otra, y empezó a trabajar como animador en Toei Dõga, donde conoció a Isao Takahata y Yasuo Õtsuka, mentor de ambos, y con el que fundará su propia empresa en 1985: Studio Ghibli.

Realizaron varias series de televisión con Miyazaki como creador de la idea y guionista. Heidi (1974) y Marco, de los Apeninos a los Andes (1976) dieron a conocer en occidente al maestro del anime.

En 1978 dirigió su primera serie, Conan, el niño del futuro. Su primer largometraje llegó un año después con El castillo de Cagliostro.
La compañía Ghibli alcanzó un enorme éxito con Nicky, la aprendiz de bruja (1989), Porco Rosso (1992) y La princesa Mononoke (1997). Ésta última, tuvo en su estreno una recaudación en taquilla de unos 102 millones de euros, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia de Japón.
Sin embargo, en 2001,  El viaje de Chihiro, también de Miyazaki, rompió todos los registros de su anterior largometraje, convirtiéndose en su film más vendido, y en una de las mejores películas de la década.

La princesa Mononoke

Ya como una estrella, el director japonés estrenó El castillo ambulante (2004) y Ponyo en el acantilado (2008) películas que también estuvieron acompañadas de un gran éxito y aclamación.

En el Ghibli Museum de Tokio podemos disfrutar de un basto material sobre él: aportaciones para televisión, videoclips, publicaciones en revistas, guiones..

Allí podemos darnos cuenta que el mundo animado de Miyazaki tiene un mensaje reiterativo, que aboga por concienciar al mundo de la importancia de coexistir con la naturaleza. Su implicación política le llevó en 2003 a no asistir a la entrega del Oscar a la Mejor Película de Animación por El viaje de Chihiro, debido a su oposición a la participación estadounidense en la Guerra de Irak.

El viaje de Chihiro

Culmina el maestro del anime su carrera fílmica con El viento se levanta, a los 73 años, convirtiéndose en la película más taquillera de Japón en 2013, tras la cual anunció su retirada.

Nos deja sus conmovedoras animaciones, que plasman de manera espectacular la belleza del ser humano en medio de la naturaleza. Un buen ejemplo de esto es Nausicaa del valle del viento (1984), donde crea su primer mundo imaginario, y donde expone una interesante lucha entre el bien, el mal, y la naturaleza. Una historía que se sirve de la fantasía para exponer reflexiones morales que pueden aplicarse al mundo real.

Nausicaa del valle del viento

Miyazaki, a través del mensaje de concienciación y de esperanza que refleja en sus películas, intenta ayudar a los niños a que exploren su grandeza lejos de la influencia corruptiva de la sociedad. Unifica en sus trabajos multitud de disciplinas japonesas tradicionales que se están perdiendo, como pueden ser la mitología, las raíces culturales, y las integra en un mundo donde el avance de la tecnología es colosal.
La realidad y la fantasía se mezclan en sus películas para resaltar el valor, el compañerismo, y las relaciones que se establecen con el universo que rodea a los personajes.

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Ana Márquez

Periodista. Le encanta el cine, especialmente el de animación. Leer libros o fragmentos sobre misticismo, el yoga y la meditación son otras de sus aficiones.

3 comentarios

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  1. Thorgal 17 septiembre, 2014 at 04:34 Responder

    ¡Hola!

    Soy un amante del cine y seguidor de su página “El cine en la sombra”.

    Me encantó el articulo que le dedicó al Maestro Miyazaki.

    Sólo dos comentarios :

    – Al principio del mismo, referencias a la serie Heidi. Que fué llevado a la TV en 1974 (no en 1947).

    – Cuando referencias a la película Chihiro (párrafo 8) al final aparece la palabra “décadecada”.

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