Mil veces buenas noches

Mil vices buenas noches

Mil veces buenas noches es una película sigilosa, como lo es su protagonista, una fotógrafa de conflictos que se tiene que mimetizar en el territorio con cuidado, sin molestar ni hacer ruido, produciendo un único sonido: el clic de su cámara.

Rebecca es una fotógrafa acostumbrada a trabajar en el infierno y el horror de zonas conflictivas que, tras un grave accidente, vuelve a casa para recuperarse sin saber que su hogar, su paraíso particular, también se ha convertido en un polvorín. Porque en su perfecta casa de Irlanda, con su perfecta playa en el jardín, con su perfecto marido biólogo marino y sus perfectas hijas que nunca gritan… algo también ha hecho clic!. Mamá, tenemos miedo de que te mueras en un campo de minas. ¿Por qué seguir disparando fotos?

Las posturas de todo el mundo están claras, con lo cual es bastante fácil no tomar partido por nadie, e ir fluctuando de un personaje a otro. Puedes sentir el egoísmo, la frialdad y la perseverancia de un fotógrafo acostumbrado a jugarse la vida por mostrar una realidad cruel y dolorosa; la ansiedad de unas niñas que piensan que su madre va a volver en una caja hecha pedacitos cada vez que se despiden de ella; la decepción y rabia de un marido que se siente segundón ante el trabajo de su esposa; y la ira, la vergüenza, y la crisis interna de una madre que lucha porque sus imágenes ayuden a solucionar conflictos en los que muere muchísima gente, mientras que se convierte en la principal causa de sufrimiento de su propia familia. ¿Cómo mantenerte cuerda si pasas de vivir y fotografiar el horror en las condiciones más extremas, a descargarte las fotos en tu Mac, cómodamente, en tu acogedor despacho, abrigada con una manta de cachemir?

Eric Poppe consigue una película muy contenida a pesar de los millones de emociones que recoge; transmite paz aunque contiene imágenes duras; habla de cómo nos preparamos ante la muerte, pero sin lágrimas; habla de la impotencia de alguien que se juega la vida para nada. ¿En qué momento hay que dejar la cámara a un lado?

Mil veces buenas noches es una película estéticamente preciosa, rodada en espacios naturales (Irlanda, Marruecos, Kenia y Afaganistán), y que aprovecha al máximo las virtudes de la luz natural.

Sin embargo, a los temas que trata ya se le han dado bastantes vueltas como para que la resolución sea tan predecible. ¿Hay que dejarlo todo por tu familia? ¿Es siempre más fuerte el instinto maternal que la pasión por lo que haces? ¿Serás plenamente feliz sin dedicarte a lo que amas? ¿Por qué dejar de disparar?

Mil vices buenas noches

Sinopsis Rebecca es reportera de guerra. Tras un grave accidente, su marido e hijos le dan un ultimátum; o ellos, o su trabajo.
País Noruega
Director Erik Poppe
Guión Erik Poppe, Harald Rosenløw-Eeg
Música Armand Amar
Fotografía John Christian Rosenlund
Reparto Juliette Binoche, Nikolaj Coster-Waldau, Maria Doyle Kennedy, Larry Mullen Jr., Mireille Darc, Lauryn Canny, Adrianna Cramer Curtis, Mads Ousdal
Productora Coproducción Noruega-Irlanda-Suecia; Zentropa International Sweden / Film i Väst
Duración 117 min.
Género Drama
Título original Tusen ganger god natt
Estreno 08/08/2014

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Calificación7
7

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Cristina Sánchez de Pedro

Licenciada en Comunicación Audiovisual, especializada en Coolhunting, Análisis de tendencias y periodismo de moda. Consumidora compulsiva de películas, series y revistas de moda y tendencias. Escritora frustrada transformada en bloggera que vuelca contenidos periódicamente en mamaisproud.com

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