«Morir para contar resulta un documental impecable. Una narración profunda e intimista de los sentimientos, traumas y temores del reportero de guerra, un trabajo que genera adrenalina mientras coquetea con la muerte»
En Morir para contar Hernán Zin nos cuenta, en formato de documental, los miedos y controversias que acometen al reportero de guerra en su trabajo. Es una visión introspectiva de una profesión que camina justo al lado de la barbarie y del desamparo de millones de seres humanos, que se convierten en ‘moneda de cambio’ de los intereses económicos y políticos de los países, y donde son precisamente las personas que ejercen el reporterismo sus únicos narradores ante ese mundo que está detrás de la pantalla del televisor o de su rotativo habitual.
Con la emoción de protagonista de esta historia, Zin pone el punto de mira en la ansiedad postraumática de estos profesionales y añade a la misma el padecer de su entorno, su familia, contado desde su propio punto de vista. “Soy humano, y nada de lo humano me resulta ajeno” subraya el director.
De esta manera, el documental se basa fundamentalmente en las experiencias y sentimientos que van narrando a la pantalla reporteros y reporteras de los medios nacionales; trabajadores de la información que cuentan, inicialmente, con el amparo en su lugar de origen del propio medio que paga su trabajo y cubre con sus gastos; adolece, tal vez, en esta exposición de la presencia de aquellos que tienen que ‘buscarse la vida’ para colocar en el mercado de la información este complejo producto, los freelances, que sufren el doble desamparo de la guerra y del mercado.
Morir para contar, producida por Contramedia Films y Quexito Films, resulta un documental impecable que hila la desnudez interior que exhiben los propios reporteros ante uno de los de su oficio (el propio Zin), lo que les permite una narración profunda e intimista de sus sentimientos, traumas y temores, y muy especialmente la presencia adictiva de un trabajo que genera adrenalina mientras coquetea con la muerte. Proyecta, asimismo, su necesidad de contar y convertirse en un elemento valioso para la comprensión del mundo actual y sus conflictos, como debería ser siempre el periodismo, y la incomodidad que les produce esa vuelta, la necesidad de encajar de nuevo en esa sociedad que, a su regreso de las zonas de conflicto, ha cambiado su perspectiva.
Con los conflictos de Bosnia, Sierra Leona, Congo, Ruanda, Guerra del Golfo, Afganistán o Siria de fondo, Zin deja en su documental esa parte íntima del reporterismo al que le sorprende incesantemente la frase ‘la vida no vale nada’ que acontece en cada esquina de la contienda contada con nombres propios como Gervasio Sánchez, Mónica Bernavé, Javier Espinosa, Manu Bravo, Mónica G. Prieto, Ramón Lobo, Maysun o David Beriain. Pero este documental es, también, un homenaje a todos los caídos en esta labor; hombres y mujeres que acaban de compartir una taza de té media hora antes de caer en una emboscada de ISIS, el largo desasosiego de los secuestros o la irreprimible rabia de cuando son incomprensiblemente asesinados en la habitación de al lado por las tropas norteamericanas en un hotel de Bagdad. Julio Fuentes, Miguel Gil, José Couso o Julio Anguita se hacen presentes en el documental como miembros de lista de los que no regresaron.
Un homenaje entre compañeros que expone en la gran pantalla esta perspectiva interior que ese ‘el periodista no es la noticia’ académico que se aleja del alcance del público habitual; una verdad dura de ese romanticismo con que cubre normalmente a este quehacer informativo, y que su pausada forma de contarlo va sedimentando poco a poco en el espectador. Festivales como el de Montreal, México, Seminci o el reciente de Sevilla, avalan la buena acogida de este producto fílmico que se estrenará el próximo día veintidós de noviembre en las pantallas.
Sinopsis Grandes reporteros de guerra cuentan sus peores recuerdos y la manera en que se enfrentan a ellos. Al mismo tiempo, conocemos de cerca el trabajo de quienes brindan ayuda a los periodistas que padecen estrés postraumático.
País España
Dirección Hernán Zin
Guion Hernán Zin
Música Marcos Bayón
Fotografía Ignacio Barreto
Género Documental
Título original Morir para Contar
Estreno 22/11/2018