Land of Mine (2016), de Martin Zandvliet – Crítica

«Land of Mine será recordada por ser un testimonio objetivo y realista sobre la Segunda Guerra Mundial, quizás una de las primeras producciones libres de los estereotipos que hasta ahora han acompañado a este género bélico»

Dinamarca pasó por la Segunda Guerra Mundial de manera muy tenue, casi de puntillas. Por eso sorprende que una película danesa esté dedicada al destino de los prisioneros alemanes después de la rendición del Tercer Reich en mayo de 1945. Lan of Mine trata sobre un episodio histórico real: los prisioneros, a menudo niños, enviados para desminar, sin ningún tipo de preparación, zonas del país. También los vencedores cometieron atrocidades que quedaron, no solamente impunes, sino que incluso se olvidaron… hasta llegar 2016, cuando al director Martin Zandvliet se ha encargado de sacarlo a la superficie en esta notable cinta.

Dinamarca no fue una zona particularmente golpeada por la Segunda Guerra Mundial. Ciertamente, el país fue invadido por los alemanes en abril de 1940: se trató casi de una “ocupación blanca”. Apenas 43 soldados del ejército danés perecieron entre esta fecha y 1945, cuando se rindió Alemania. La represión contra los judíos tampoco fue particularmente dura: apenas se registraron 450 deportaciones. El país fue ocupado para facilitar el tránsito de las tropas alemanas hacia Noruega a donde se dirigían contingentes ingleses con la intención de ocupar ese país y someter a Alemania a un bloqueo que impidiera llegar minerales de Suecia. Una vez producida la invasión, lo alemanes ni siquiera se tomaron la molestia de cambiar al gobierno danés e instalar un gobierno amigo (en mayo de 1942 gobernaba Dinamarca el socialdemócrata Vilhell Buhul…). Más aún: 1.600 daneses se enrolaron como voluntarios en las SS alemanas formando un “cuerpo franco” que combatió en el Frente del Este y otros 10.000 colaboraron con laWehrmacht. Apenas hubo “resistencia” y, cuando la hubo, fue dirigida desde el Reino Unido. Incluso el 23 de marzo de 1943 se celebraron elecciones libres. La marcha adversa de la guerra para los alemanes hizo que tanta liberalidad en la ocupación cambiara y que, a partir del otoño de 1943, la ocupación se endureciera. Tras la guerra fueron ejecutados 46 daneses acusados de haber colaborado con los nazis. Dentro de la excepcionalidad de aquellos años, Dinamarca fue, sin duda, el país europeo implicado en el conflicto que menos lo notó.

Por eso sorprende todavía más el episodio que nos cuenta la película de Zandvliet y de cuya historicidad no cabe la menor duda. La película nos muestra a un grupo de prisioneros alemanes entregados a las autoridades daneses. En su mayoría son jóvenes, fueron capturados en los últimos momentos de la guerra, cuando el Tercer Reich movilizó a las Juventudes Hitlerianas para que participaran en la resistencia contra los aliados que ya estaban penetrando en territorio alemán.

El contingente que protagoniza la película es enviado a la costa oeste del país para extraer dos millones de minas colocadas en las playas. El país está en plena efervescencia: no solamente la guerra ha terminado sino que Dinamarca está en el bando de los vencedores. Una vez más el Vae Victis! (“Hay de los vencidos”) se aplica con todo el rigor. El propio “Rasmussen, sargento danés” que se encarga del contingente de prisioneros recién llegado, simplemente, odia a los alemanes y odia los años de ocupación. Sin embargo, la naturaleza de la tarea encomendada hace que, poco a poco, este sargento vaya cambiando su percepción, especialmente a partir de que la misión se convierta en un baño de sangre. Los jóvenes, uno tras otro, van cayendo. Para colmo, la promesa de liberación no se cumple y el sargento se verá obligado a tomar una decisión impensable solamente unos meses antes.

Tal es, en síntesis, el arranque de esta película, única y sorprendente. Única por la crudeza de la temática abordada y sorprendente por el tratamiento del tema. Hoy todavía se estrenan películas al estilo de Malditos bastardos (2009) que reproducen todos los tópicos del cine bélico que inevitablemente se vienen repitiendo desde 1945 (vencedores = buenos e inteligentes, vencidos = malos y tontos) setenta años después del conflicto. Por eso, una cinta de este tipo, que refleja el clima bélico de postguerra y los “crímenes de los buenos” en un país que prácticamente no había sufrido en la guerra, es elogiable. Y mucho más si la cinta está bien construida, correctamente narrada y contiene momentos de gran brillantez.

Vale la pena dedicar unas líneas al cuadro de actores. El “teniente Ebbe” y el “sargento Rasmussen” están interpretados respectivamente por Mikkel Følsgaard y Roland Møller. Al primero lo conocemos por su papel protagonista en la serie televisiva The Legacy. En aquella ocasión no nos llamo la atención, seguramente porque encarnaba a un frívolo heredero especializado en sablear a su familia, y otros personajes más relevantes restaban empaque a su papel. En Land of Mine se reivindica como un gran actor cuyos méritos ya fueron reconocidos en 2012 por su participación en Un asunto real, drama histórico en donde interpretó el papel de Rey Christian VII, recibiendo el Oso de Plata y otros premios internacionales.

En cuanto a Roland Møller, tiene un breve historial cinematográfico con películas muy diferentes en géneros y en ambiciones, en las que ha actuado como actor de reparto, saliendo siempre airoso y obteniendo varios premios en festivales nacionales e internacionales, uno de ellos, precisamente por su participación en esta cinta. Su papel en esta película es central: no solamente nos está contando un episodio lamentable de la postguerra sino que además describe cómo el “sargento Rasmussen” pasa de ser un vencedor iracundo y violento a reaccionar como un hombre consciente y responsable. A humanizarse, en una palabra.

Los actores que representan a los catorce jóvenes prisioneros alemanes realizan todos ellos, sin excepción, interpretaciones notables asumiendo e interiorizando el dramatismo de aquella experiencia. Merecen destacarse tres especialmente (quienes vean la película entenderán el porqué): Louis Hoffmann, Joel Basman y Oskar Bökelmann. El primero apenas ha cumplido 19 años y ha ido participando en episodios de series y tv-movies alemanas que no han llegado a España. Basman es el mayor del grupo con veinticinco años, de nacionalidad suiza y cuenta ya con un amplio historial cinematográfico y varios premios en su haber. Finalmente, Bökelmann es el que tiene un historial más corto del que merece destacarse su interpretación como “Jacob Weiss” miembro de la familia disfuncional que protagonizaba Die Entbehrlichen (2009).

Sobre el director Martin Zandvliet, de origen danés, todavía poco conocido, pudimos apreciar sus cualidades en Aplausos (2009), sobre una actriz que una y otra vez interpreta el papel protagonista en ¿Quién teme a Virginia Woolf?, pareciéndose cada vez más a ella en su vida cotidiana. Lo más sorprendente de Zandvliet es su perfecta descripción de lo que quiere narrar y la transferencia de sentimientos y sensaciones al espectador. Lo consiguió en Aplausos y lo vuelve a conseguir en Land of Mine. La belleza de los encuadres y de las playas en donde tienen lugar los trabajos de desminado, contribuyen a resaltar las emociones que experimentan sus protagonistas.

Dentro de unas décadas, esta película será recordada por ser un testimonio objetivo y realista sobre la Segunda Guerra Mundial, quizás una de las primeras producciones libres de los estereotipos que hasta ahora han acompañado a este género bélico. Lo que no es poco. Película recomendable y con un mensaje pacifista que solamente podía proceder de un país en el que la brutalidad de la guerra se experimentó de manera disminuida y, por tanto, ha sido el primer que ha podido recuperar la humanidad y la objetividad en el tratamiento del tema.

Sinopsis La guerra no acaba cuando se firma la paz. Cuando Alemania se rindió en 1945, en la costa occidental danesa comenzó otra dura batalla: la de los jóvenes soldados alemanes que fueron obligados a retirar miles de minas plantadas en la arena por el ejército nazi. Zandvliet muestra el maltrato infligido a esos prisioneros, un oscuro episodio de posguerra poco conocido.
País Dinamarca
Director Martin Zandvliet
Guión Martin Zandvliet
Fotografía Camilla Hjelm
Reparto Roland Møller, Louis Hofmann, Mikkel Boe Følsgaard, Laura Bro, Joel Basman, Oskar Bökelmann, Emil Buschow, Oskar Buschow, Leon Seidel, Karl Alexander Seidel, Maximilian Beck, August Carter
Género Bélico
Duración 100 min.
Título original Under sandet
Estreno 17/02/2017

Trailer

Calificación9
9

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Amor Díaz Boyero

Trabaja en el mundo editorial, y le gusta la arquitectura, viajar, el cine, la robótica-nanotecnología, hacer tortilla de patata, el té y la buena educación.

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