Green book (2018) de Peter Farrelly – Crítica

Green Book

«En Green Book todo parece encajar: dos actores en estado de gracia, una estructura medida, ritmo, sentido del humor y diálogos inspirados»

Hasta que apareció en escena el pene de Peter Farrelly, Green Book (Peter Farrelly, 2018) se presentaba como una firme candidata a los Óscar. Numerosos premios y en especial los Globos de Oro -mejor guion, película y actor secundario- la situaban como una de las favoritas. Entonces se rescató la desafortunada entrevista que el director concedió a Newsweek veinte años atrás por el estreno de Algo pasa con Mary (There’s Something About Mary, Peter Farrelly, Bobby Farrelly, 1998). Al parecer, en ella contaba que él y su hermano se divertían entonces con una broma con la que solía sorprender a la gente con la que trabajaban: enseñar el pene.

Es curioso ver cómo ha cambiado la sensibilidad de Hollywood en los últimos años, ya que la anécdota no sale tiempo después de boca de una actriz cabreada, si no de los propios protagonistas. Incluso la actriz aludida, Cameron Diaz, calificaba de genio creativo al director al ser preguntada por la anécdota: “Cuando un director te muestra su pene la primera vez que lo conoces, tienes que reconocer que es un genio creativo”.

Genialidades aparte, lo cierto es que entonces el director no necesitaba agradar a los académicos, porque su humor escatológico, irreverente y políticamente incorrecto no tenía cabida en los Oscar ni en ningún otro tipo de festival. Autor, junto a su hermano Bobby, de Dos tontos muy tontos (Dumb and Dumber, Peter Farrelly, Bobby Farrelly, 1994) y sus interminables secuelas, Amor ciego (Shallow Hal, Peter Farrelly, Bobby Farrelly, 2001) y la citada Algo pasa con Mary o Yo, yo mismo e Irene (Me, Myself & Irene, Peter Farrelly, Bobby Farrelly, 2000); Peter Farrelly lleva años demostrando su gusto por el exhibicionismo.

Sin embargo, 20 años después de la citada entrevista, el director se ha subido la bragueta para rodar Green Book y sorprender a todos con una elegante comedia dramática con aire a clásico y cierto fondo social. Un tosco italoamericano matón de discoteca, Tony Lip (Viggo Mortensen), consigue trabajo como chofer de un elegante y distinguido pianista de color, Don Shirley (Mahershala Aly). El trabajo consiste en llevar al músico en su gira por el sur profundo americano en plenos años 60.

Es posible que el momento político y social que está viviendo EEUU en la actualidad haga todavía más interesante a Green Book.

Aunque parte de una premisa peligrosa, ya que se presta a caer en buenismos y estereotipos, lo cierto es que los salva con dignidad. En parte lo hace porque no se posiciona con ninguno de los personajes principales y retrata virtudes y miserias en ambos, aportando cierta complejidad a los mismos sin salirse del tono de comedia contenida que pretende ser. Eso sí, los “paletos” racistas del sur no se libran de la caricatura, daños colaterales supongo.

Green Book transmite la sensación de obra completa en la que todo parece encajar. Dos actores en estado de gracia dan vida a un libreto con una estructura medida, con ritmo, sentido del humor y diálogos inspirados. Una realización clásica que nos dibuja un EEUU sorprendentemente retrógrado para la época al ritmo de un Cadillac que recorre el sur del país. La aparente ligereza cómica suma y cuando aparece el drama y la denuncia, el conjunto no se resiente. No es esta una película con pretensiones ni pretenciosa pero no renuncia por ello a dibujar personajes más allá de la mera caricatura, ni airear las vergüenzas de un país en plena crisis existencial. El conflicto del pianista se diluye con el del propio país, ambos en construcción y búsqueda de identidad.

Es un maravilloso retrato de ese país.

Aunque sortea con habilidad la moraleja final, se insinúa un cambio social al final de la cinta que quizás se antoja muy optimista en el momento actual. Viggo Mortensen aseguró en una entrevista, tratando de subrayar ese mensaje final, que hoy en EEUU no se decía ya nigger, el insulto racista cuyo impacto ni podemos imaginar los hispanohablantes. El escándalo que supuso el mero hecho de pronunciar la palabra le obligó a pedir disculpas de inmediato, como tuvo que hacer Peter Farrelly por su afición a enseñar el pene.

Es posible que el momento político y social que está viviendo EEUU en la actualidad haga todavía más interesante a Green Book, por el juego de espejos que establece con la actualidad. Un país aparentemente hipersensibilizado ante actitudes y palabras, que contrasta con las políticas de su gobierno actual y la recuperación de viejos fantasmas. Una academia que premia relatos sobre el racismo o el machismo y se escandaliza por un pene o una palabra, mientras sigue infrarrepresentado a los afroamericanos y a las mujeres en sus listas de nominados.

Green Book y sus polémicas son un maravilloso retrato de ese país. Si el chico de los chistes escatológicos puede ser tomado en serio por la academia, es ya otro cantar.


Sinopsis Años 60. Cuando Tony Lip, un rudo italoamericano del Bronx, es contratado como chófer del virtuoso pianista negro Don Shirley, deberá confiar en “El libro verde”, una guía de los pocos establecimientos seguros para los afroamericanos, para encontrar alojamiento.
País Estados Unidos
Dirección Peter Farrelly
Guion Brian Hayes Currie, Peter Farrelly y Nick Vallelonga
Música Kris Bowers
Fotografía Sean Porter
Reparto Viggo Mortensen, Mahershala Ali, Iqbal Theba, Linda Cardellini, Ricky Muse, David Kallaway, Montrel Miller, Harrison Stone
Género Comedia
Duración 130 min.
Título original Green Book
Estreno 01/02/2019

Calificación8
8

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