Julia Ist – 62 Seminci: Día 1

Julia Ist

«Julia Ist es una película autofinanciada, de planteamiento sencillo y acción escasa, que le ha valido el Biznaga de Plata a mejor película y mejor dirección ZonaCine del Festival de Málaga»

El sábado 21 se proyectó en los cines Broadway Júlia Ist, sobre una estudiante de arquitectura que decide ir de Erasmus a Berlín, marchándose de casa por primera vez. El momento en el que tienes que definir quién quieres ser, cómo quieres comportarte en tu día a día o qué expectativas quieres que los demás tengan de ti. Un punto de inflexión que toda generación ha vivido, pero la cinta cuenta esta crónica común de la independencia del núcleo familiar desde el punto de vista millennial.

Elena Martín, actriz de Las amigas de Àgata (2015) -dirigida por cuatro alumnas de la Universidad Pompeu Fabra, al igual que esta película-, codirige, coescribe y protagoniza esta ópera prima de medios modestos. Filmografía que abusa del registro naturalista, de la potencia emocional que trasmiten los planos medios y el silencio ambiente; una austeridad minimalista que pretende implicar en todo momento al espectador en la situación psicológica del personaje. Cine de pausas, detalles y miradas. Avanza el discurso artístico cargado de autorreflexión social en la era millennial: los nativos digitales, ciudadanos globalizados y multiculturales.

Esta pieza íntima de 90 minutos de duración es un reto logístico por ser un Trabajo de Fin de Grado rodado en dos localizaciones. Se ha convertido en película comercial, a pesar de la imperfección que trasmite su inconclusa trama. Esta muestra la búsqueda de la propia identidad a través de vivencias externas, acostumbrarse al conflicto emocional, enfrentarse al trabajo de buscar y crear la propia identidad mientras se aprende a tolerar a todo un catálogo de personas. Esto no se imprime en un lenguaje que fluye del blanco al negro, de la adolescencia a la madurez; alejándose de los mensajes rotundos la protagonista comienza un proceso sin límites y en continua transformación del relieve de su propio carácter. El choque de cultura y realidad es algo victimista, quizás incluso idealizado, pues cualquiera que por motivos de estudios o trabajo debe marcharse de su ciudad ha vivido lo mismo. La aventura Erasmus ha sido muy poco tratada en el cine, quizás algo más en la literatura pero, sobre todo, es un cliché manido de las relaciones de pareja. Una primera sensación de libertad, perjudicada por tener el anclaje emocional en otro país.

Una película autofinanciada, de planteamiento sencillo y acción escasa, que le ha valido el Biznaga de Plata a mejor película y mejor dirección ZonaCine del Festival de Málaga.

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Alba Puerto

Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual; me interesa la política internacional, la cultura, los movimientos sociales y la innovación tecnológica. Por ello soy articulista en medios digitales, locutora, columnista y Coordinadora General de un proyecto de UNICEF dentro de las universidades españolas.

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