En el nombre del padre: El fallo de la justicia

En el nombre del padre

En el nombre del padre nos traslada a Irlanda del Norte durante los años setenta. Belfast es un territorio hostil donde la población civil se ve envuelta en revueltas y enfrentamientos entre el IRA y el ejército británico.

Jim Sheridan introduce al espectador en el conflicto a través de los ojos de un joven desocupado cuya máxima aspiración es divertirse mientras gana algo de dinero robando lo que puede en las calles de la capital norirlandesa. Un joven que sobrevive esquivando al ejército que ocupa el país y a los miembros del grupo armado que intenta liberarlo.

La película pronto se convierte en un alegato contra los abusos del poder establecido. En un retrato sobre las víctimas colaterales que dejan los conflictos armados y las consecuencias de la injusticia.

Detenidos y torturados, los protagonistas son acusados de un crimen que no cometieron. Un atentado en una taberna inglesa sume a los británicos en un clima de crispación y odio cuya solución más rápida es encontrar un culpable a cualquier precio.

De manera descarnada y veraz, el realizador nos hace partícipes del sufrimiento de los inocentes, de las coacciones y amenazas de la policía para conseguir falsas confesiones y del dolor de familias rotas por una justicia que mira para otro lado.

En el nombre del padre es un film político, comprometido con la historia que cuenta y también es un relato sobre las relaciones paternofiliales, sobre el significado de ser padre y educar a un hijo con ciertos valores éticos que lo guíen a lo largo de la vida.

Película narrada con convicción, es imposible no sentirse apelado por el drama de “los cuatro de Guildford”. Jóvenes que vieron sus vidas interrumpidas por el peso de una justicia cruel y corrupta.

Cuando todo parece perdido y la vida se convierte en rutina en cárceles del Estado británico, la determinación y el afán de libertad harán que el protagonista de la historia haga todo lo posible para demostrar su inocencia.

Interpretada magistralmente por el camaleónico Daniel Day-Lewis y por Pete Postlethwaite, En el nombre del padre es la plasmación fidedigna de un hecho histórico que no debería haber ocurrido jamás, la privación de libertad a unos inocentes que estaban en el lugar y en el momento equivocados.

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