La revolución silenciosa (2018) de Lars Kraume – Crítica

«La revolución silenciosa es otra muestra del interés que tiene Alemania en revisar su historia pasada y realizar una catarsis»

Alemania sigue mirando atrás e intenta explicar lo que pasó antes y después de 1945. En esta ocasión, Lars Kraume ha dirigido y redactado el guión de esta película ambientada en el Berlín de 1956, basada en el relato del mismo título escrito por Dietrch Garstka. La revolución silenciosa es una película que nos sitúa en el período de la “guerra fría” y que dice mucho sobre la mentalidad (e ingenuidad) de los jóvenes alemanes y su incomprensión sobre lo que había sucedido antes de 1945 y lo que sucedió después.

Para entender la trama hay que realizar algunas precisiones: poco antes, en 1952, se habían producido motines en el Berlín Oriental (controlado por los soviéticos) por disconformidad de la población sobre las nuevas leyes sociales relativas a los salarios y a las cuotas de trabajo. Los incidentes se prolongaron durante varios días y solamente terminaron con la intervención de los tanques rusos, saldándose con varios cientos de muertos y miles de procesados. Obviamente, la censura del régimen comunista tachó estos incidentes de “chispazo contrarrevolucionario” y procuró informar lo menos posible. Pero rara era la familia que no tenía a algún represaliado o que conocía de cerca a alguno. Todos los jóvenes protagonistas de La revolución silenciosa se encontraban en esta situación, conocían los sucesos, incluso el padre de uno de ellos había sido represaliado.

Cuando el eco de estos incidentes no se había extinguido, se produjo la insurrección húngara, el asalto a las sedes del Partido Comunista y de la policía política y la protesta generalizada que sacudió a la cúpula del comunismo húngaro el cual debió recurrir a los tanques rusos para restablecer su hegemonía. Aquí los muertos fueron miles y decenas de miles los procesos incoados y los que huyeron camino del exilio. Los berlineses no se enteraron de estos incidentes a causa de la férrea censura del régimen. Sin embargo, uno de los protagonistas decide ir a Berlín Occidental a colocar unas flores sobre la tumba de su abuelo, antiguo SS, con quien se sentía muy unido y al ver una película prohibida en Berlín Oriental se entera de que se está combatiendo en las calles de Budapest y que está ardiendo la capital húngara.

Hay que decir que en aquellos momentos todavía no se había levantado del “muro de Berlín” y que existía una comunicación fluida entre la República Federal Alemana y la República Democrática Alemana. Al volver a la escuela, el joven cuenta a sus compañeros lo que ha visto en la otra parte de Berlín y lo que está pasando en Hungría. Así pues deciden hacer una protesta de un minuto de silencio, pretextando que, entre las noticias aparecidas figura la de la muerte del futbolista Puskas en los combates. Ese minuto de silencio, hace correr la alarma entre los profesores del instituto que se comunican con el Ministerio del Interior para que realice una investigación sobre lo que ha ocurrido y lo que puede ocurrir…

Tal es el guión de La revolución silenciosa. Existe un antes y un después de ese minuto de silencio. Lo que nos muestra la película de Kraume es lo siniestro de aquellos regímenes. En la película vemos reflejados todos los personajes que estaban presentes en aquel Berlín de postguerra, desde el profesor inseguro, hasta el funcionario inflexible, desde el tibio hasta el represor, desde el joven ingenuo hasta el que intuye lo que está ocurriendo al otro lado de la frontera, en las calles de Budapest (que no es sino lo que ocurrió unos pocos años antes en Berlín solo que amplificado en dramatismo) y que le gustaría denunciar.

La película es interesante por varios motivos: en primer lugar por tocar un tema que hasta ahora no había sido tratado en el cine (cómo se vio la revuelta húngara por los jóvenes alemanes), en segundo lugar porque ese minuto de silencio es lo que hace pasar a unos adolescentes a la edad adulta, es el instante clave que cambiará sus vidas. Este tránsito se logra por la dureza de las situaciones a las que se enfrentan: delatar o callar y por juzgar críticamente a los que ellos creían perfectos hasta ese momento. Muestra también la unión de un grupo y la fuerza de un solo minuto de silencio en el Berlín de aquellos años. También nos muestra, finalmente, que aquellos jóvenes en 1956 lo ignoraban prácticamente todo de lo que habían hecho sus padres quince años antes durante la Segunda Guerra Mundial e incluso de lo que había sucedido en su propia ciudad cuatro años antes. Todo esto mediante pinceladas precisas y coloristas.

La película, sobre todo, está bien contada, las interpretaciones de los actores jóvenes son convincentes y precisas y en ningún momento cae en la demagogia o en escorar la balanza hacia uno u otro lado. Tom Gramenz, Jonas Dassler, Leonard Scheicher, entre otros. La dirección fotografíca de Jens Harant es perfecta.

La revolución silenciosa no gustará a los que creyeron en algún momento que el régimen comunista podía aplicarse simplemente porque media Europa había sido ocupada por el ejército soviético, pero a medida que el aficionado por la historia araña y escarba en aquellos años, resulta difícil negar que se trató de una época siniestra y oscura que esta cinta refleja con un realismo encomiable.

La película puede ser definida como otra muestra del interés que tiene Alemania en revisar su historia pasada y realizar una catarsis. No es la primera película de Kraume sobre este tema. En 2015 rodó El caso Fritz Bauer y en 2010 The Coming Days que demuestran la preferencia de este director por la revisión histórica.

La revolución silenciosa


Sinopsis Berlín, 1956. Faltan cinco años para la construcción del muro. Un grupo de estudiantes alemanes decide mostrar su solidaridad con las víctimas de la Revolución Húngara de 1956 con un minuto de silencio durante las clases.
País Alemania
Dirección Lars Kraume
Guion Lars Kraume
Música Christoph Kaiser y Julian Maas
Fotografía Jens Harant
Reparto Jonas Dassler, Judith Engel, Tom Gramenz, Michael Gwisdek, Max Hopp, Rolf Kanies, Burghart Klaußner, Lena Klenke, Daniel Krauss, Florian Lukas, Isaiah Michalski, Rainer Reiners, Leonard Scheicher, Götz Schubert, Jördis Triebel, Carina N. Wiese, Ronald Zehrfeld (Voz: Christian Rode)
Género Drama
Duración 111 min.
Título original Das schweigende Klassenzimmer
Estreno 20/07/2018

Calificación7.5
7.5

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Amor DiBó

Trabaja en el mundo editorial, y le gusta la arquitectura, viajar, el cine, la robótica-nanotecnología, hacer tortilla de patata, el té y la buena educación.

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