¿DÓNDE ESTÁ MI CUERPO? (2019), DE JÉRÉMY CLAPIN – CRÍTICA

Es una película de amor: amor hacia los padres, amor hacia una chica llamada Gabrielle, y amor hacia uno mismo.

¿Dónde está mi cuerpo? es la nueva película de animación que estrenó Netflix el pasado 22 de noviembre, creada por Jérémy Clapin y basada en la novela de Guillaume Laurante Happy Hand. La historia se marca en París, y el protagonista es Naoufel un niño que vivía en una casa de acogida ya que sus padres murieron en un accidente de tráfico del que él salió ileso.

Esta película no es una más de animación, pues uno de los creadores, Guillaume Laurant, es el autor del guion de Amélie e incluso se puede ver cierto parecido en su banda sonora. La película francesa es un relato intimista, en algunos casos lenta, y mezcla los sentimientos con los sentidos sensoriales.

Relato intimista, de ritmo lento. Resalta los sentimientos y la importancia de los sentidos.

Es una animación un tanto peculiar, ya que el público infantil no entendería el mensaje de trasfondo que ésta tiene. Pues se hace un gran hincapié en todos nuestros sentidos y cómo la ausencia de uno de ellos nos hace sentir incompletos o vacíos. Se podría decir que es una película de amor, pero de varios tipos de amores, entre ellos: el amor hacia los padres, ya que Naoufel mismo echa de menos a sus difuntos padres; el amor hacia una chica llamada Gabrielle que conoció cuando era repartidor de pizza; y el amor propio, el amor que empieza a sentir él mismo cuando cumple lo que se propone, el afecto que experimenta cuando pierde su mano en un taller y lo mucho que la echa en falta. Esto se representa con pequeños flashbacks de su infancia tocando la arena con su propia mano o, incluso, tocando el piano con su madre.

Sin embargo, no todos los sueños de Naoufel se cumplen, pues él quería ser pianista y al final no podría conseguirlo, igual que su sueño de ser astronauta que todos hemos experimentado.

El film ha ganado ya varios premios, entre ellos el premio de mejor película de animación en el Círculo de Críticos de Nueva York y de Los Ángeles, ganó el premio de mejor música en el Festival Sitges y cuenta con una nominación de Mejor película europea en los premios Goya de 2020.

Por eso no es la típica película romántica de “chico conoce a chica”, sino que expresa los valores propios y cómo deberíamos apreciarnos a nosotros mismos y ver hasta dónde podemos llegar cada uno, convenciéndonos de que siempre hay otras oportunidades y varios caminos. Podría decirse que esta película sirve de inspiración para varios soñadores, como lo son los propios autores, creadores de Amélie, que también se centra en no rendirse nunca y seguir soñando.


Sinopsis Una mano cortada se escapa de un laboratorio con un objetivo crucial: volver a encontrar su cuerpo. A medida que avanza por los escollos de París, recuerda su vida con el joven al que una vez estuvo apegado… hasta que conocieron a Gabrielle.
País Francia
Dirección Jérémy Clapin
Guion Jérémy Clapin, Guillaume Laurant
Música Dan Levy
Género Animación
Duración 81 min.
Título original J’ai perdu mon corps
Plataforma Netflix
Estreno 29/11/2019

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Esther Agúndez Arias

Estudio Periodismo; me interesan las películas, las series y los mensajes que éstos llevan en el fondo. Por ello veo interesante comentarlos mediante esta plataforma digital, es mi primera vez escribiendo en un medio y lo estoy disfrutando mucho.

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