Entrevista a Nick Park, director de ‘Cavernícola’

nick park

De nuevo, aquí os traigo una entrevista con uno de esos directores que han marcado la infancia, la adolescencia y la edad adulta de más de uno. Me refiero al maestro de la animación Nick Park, creador de Wallace y Gromit, que ha estado en España promocionando su nueva película Cavernícola. Es, por cierto, un hombre adorable e increíblemente simpático.

Una vez más, he estado en una mesa redonda con otros cuatro compañeros. Mis preguntas están en rojo. La entrevista ha sido en inglés con traducción simultánea, pero he intentado traducir las palabras de Park a mi manera (no soy muy fan de la traducción simultánea, en general).

¡Espero que disfrutéis!


-Lo primero, enhorabuena, es una película fantástica. Respecto a la animación en Stop-motion, quiero ir de lo más grande a lo más pequeño… es decir, qué es lo que ha sido lo más difícil de hacer y, dentro de eso, qué aspecto concreto ha sido lo más difícil.

-Probablemente lo más difícil de hacer una nueva película es tener nuevos personajes en un mundo nuevo. Ese es el mayor desafío. Especialmente con los nuevos protagonistas, porque tienes que conseguir que el espectador se encariñe con ellos rápido. Probablemente el mayor desafío y mi mayor ambición fue incluir el elemento de fútbol en la película. Conseguir que el partido fuera cinematográfico, interesante, intenso… ¡y con stop-motion te aseguro que fue un reto enorme! En la televisión, o en muchas películas de deportes con “perdedores”, los ángulos que escogen no son interesantes ni emocionantes. Pensé mucho en la película Gladiator, en los combates, a la hora de rodar el partido de fútbol.

-Hay dos dinosaurios, que aparecen brevemente pero son muy bonitos, “Ray” y “Harry”. Me encantó, porque soy un gran fan de Ray Harryhausen. Me gustaría saber si hay alguna de sus películas que realmente te impactara de niño.

-Sí, claro, Ray Harryhausen siempre fue un auténtico héroe para mí… fui lo bastante afortunado para conocerle en persona y verle en más de una ocasión. Incluso vino al estudio. Pero sí, Hace un millón de años es mi favorita. Yo tenía 11 años y adoraba los dinosaurios. Vi la película en televisión, en los 70, y creo que esa fue la película que me hizo coger una cámara y empezar a rodar mis propias películas, cuando era un adolescente. Hice muchísimos dinosaurios de plastilina, pero al mismo tiempo, estaba muy interesado en la comedia y en dibujos animados, de forma que le di un enfoque más cómico. Tenía ideas de cómo hacer una película ambientada en la prehistoria desde entonces. Creo que la animación Stop-motion es un medio genial para contar una historia como esta, con todos esos cachivaches, las pieles, con esas frentes prominentes… siempre pensé que había un gran potencial cómico. Siempre imaginé cómo hacer esto en Stop-motion.

-Y tengo otra pregunta… bueno, probablemente es una tontería, pero viendo el conflicto entre “barbarie” y “civilización”, inmediatamente pensé en las novelas de Conan. ¿Puede que haya un poquito de eso en la película?

-Sinceramente, no, no pensé en Conan. Me gusta ese tipo de conflicto, y aparece en muchas películas. Pero no, lo único que yo quería era hacer una comedia de la Edad de Piedra contra la Edad del Bronce.

-Usted y los estudios Aardman han sido pioneros en el mundo de la animación con el Stop-motion, la plastilina… entonces quería saber su opinión acerca de la originalidad en el cine de animación actual, si falta originalidad.

-No lo creo, la verdad. A mí me encanta trabajar en Stop-motion, porque tiene un espíritu especial, es “naive”… pero ahora mismo hay tantas películas de CGI, películas de Pixar… a lo largo de los años hemos pensado que nuestro estilo iba a morir, que nos extinguiríamos, pero seguimos intentándolo. Un ejemplo perfecto es el pato gigante. Probablemente sería mucho más fácil de hacer en CGI y quedaría muy bien. Pero adoro el hecho de que lo hemos construido y lo hemos hecho andar, de la forma más torpe posible, es parte del humor…

-¿Puedo preguntar cómo de grande era en realidad?

-Algo así, como un metro de alto. Pero para hacer que el chiste funcione, verlo desde que es muy pequeño hasta que es muy grande, tiene que andar una distancia enorme… pero me encanta que cuándo finalmente ocurre, es real, ocurre frente a la cámara y eso le proporciona una cualidad especial. Y me encanta su aspecto, con esa cara, como una versión del monstruo de Frankenstein o cómo un animal mal disecado y eso es realmente difícil de conseguir. Cómo en los cavernícolas, que tienen pelo real y al animarlos se nota, las cosas cambian de sitio, cómo en el King Kong original… son detalles como esos, las pequeñas imperfecciones, lo que proporciona un acabado especial. Dejar tus huellas, literalmente, en las figuras.

-¿Se ha planteado hacer cine con dibujo clásico o imágenes generadas por ordenador? ¿Y en imagen real?

-Bueno, son dos preguntas que creo que puedo contestar con una sola respuesta. Ya he intentado otras técnicas, dibujos animados, cosas por el estilo, imagen real… ¡incluso he sido invitado como director en alguna ocasión! Respecto al CGI creo que hay gente que lo hace realmente bien. Pero he encontrado mi propio “nicho” y la forma de transmitir mi sentido del humor, de esta manera. Creo que encaja conmigo, así que, en realidad, no es una “elección”.

-¿Cuáles son tus referentes? ¿Qué te gustaba de pequeño?

-Cuando estaba en la Universidad me gustaba probar técnicas diferentes. Animación en papel, en pizarras… pero sobre todo me gustaban los estilos más espontáneos, especialmente las marionetas. Me encanta la plastilina. Cuando estaba en la escuela de cine admiraba mucho a gente como Bob Godfrey que tenía un estilo tan áspero, tembloroso, y me encantaba el trabajo de Terry Gilliam, ese estilo tan surrealista, su animación hecha a base de recortes…

-Me gustaría saber cuál es tu personaje favorito de Aardman…

Es una pregunta difícil. Creo que debería decir Gromit. Es tan expresivo… y, realmente, nació de la plastilina. Esas cejas, esa mirada tan humana… Él me ayudó a descubrir cómo hacer mis personajes.

-¿Conoces el trabajo que se hace en España en claymation, sobre todo la de Sam?

Sí, sí, en Aardman estamos atentos a esas cosas. Incluso tenemos unos cuantos animadores españoles trabajando con nosotros. ¡Parece que están pasando muchas cosas aquí!

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Enrique Dueñas

Enrique Dueñas , escritor y guionista, aficionado al género fantástico y la tarta de queso.

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